TITULARES
del Mundo
 

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

 

DIARIOS
del Mundo


I Argentina I Brasil I
I
Estados Unidos I
I
España I Europa I
I
América del Sur I
I
América Central I
I
América del Norte I
I
Africa I Asia I
I
Oceanía I
I
Medio Oriente I
I
Internacionales I

 

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

 

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

 

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

 

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Red Indymedia

I Argentina I
I Bolivia I
I Brasil I Chile I
I Colombia I
I Perú I
I Ecuador I
I Chiapas I
I México I
I Uruguay I
I Barcelona I
I Madrid I
I Euskal Herria
I EE.UU.I

 
 
 
 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 

SERVICIOS

I Mapas I
Traductor
I
I Guía del Mundo I
I Diccionario

I Buscabiografías 
I Universidades l
I Guía Turística I

I Guías Telefónicas

 
HOME | Titulares | Diarios | Radios | TV.| Buscadores | Economía | Agencias | Alternativos |  Mail
 

Buscador 
de Noticias en espa
ñol

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Director: Rodrigo Guevara

Hora mundial

Tiempo en el Mundo

 

SECCIONES

 

CONTRAINFORMACION  

200 millones de desempleados, según la OIT

Desocupación mundial: La "bomba laboral" precipita la crisis social

 

 (IAR Noticias) 15-Octubre-2012

Con Estados quebrados por la crisis fiscal, con la mayoría de las potencias centrales en recesión o en desaceleración económica,  con el capitalismo financiero haciendo "negocios" con la crisis y depredando la economía real, con la contracción del crédito orientado a la producción,  con el consumo social sin recuperación, bajas de recaudación y subas siderales del déficit, ajustes y despidos salariales en ascenso, la "bomba social"  de la desocupación en masa (emergente de la crisis y de los ajustes) ya asoma como el desenlace más lógico de la crisis global capitalista, con epicentro en las potencias centrales.

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
Informe especial

Desde que estallara el colapso bancario y bursátil en septiembre de 2008, el sistema nunca pudo recuperarse, y finalmente la crisis de la "economía de papel" terminó impactando en la "economía real", primero en las metrópolis imperiales de EEUU y Europa, extendiéndose luego con distintas variantes por toda la periferia "subdesarrollada" y "emergente" de Asia, África y América Latina.

Simultáneamente, la economía de la primeras potencias imperiales, EEUU y la Unión Europea (más del 40%  del PBI mundial), colapsa en todas sus variables, y los sectores más desprotegidos ya sufren los "ajustes" mientras una crisis social, todavía de efectos imprevisibles, asoma de la mano de los despidos masivos.

De una forma brutal el sistema capitalista (Estado y empresas privadas) descarga el costo del colapso recesivo económico (la crisis) sobre el sector asalariado (fuerza laboral masiva) y la masa más desprotegida y mayoritaria de la sociedad (población pobre con limitados recursos de supervivencia), por medio de los despidos laborales y la reducción del gasto social ("ajustes"), que incrementan los niveles sociales de precariedad económica y de exclusión masiva del mercado laboral.

Según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el impacto social de la crisis global no se atenúa y una de sus mayores consecuencias, el desempleo, ya bate varios récords en diferentes países y dispara los cálculos oficiales sobre las cifras que puede alcanzar.

El director de la OIT reveló esta semana que hay actualmente hay más de 200 millones de personas sin trabajo en el mundo y que esta increíble cifra se consolidó en los últimos cuatro años, desde que estalló la crisis en 2008. 

De acuerdo con el organismo internacional, la cantidad de desempleados en el mundo no para de ascender. La crisis financiera global, que empezó en 2008, sumó 30 millones de personas sin trabajo, reveló el director de la OIT, Guy Rider.

Para tener una idea de la dimensión de esta cifra, equivale a decir que toda la población de Venezuela, de Perú o de Canadá no tiene trabajo.

Unos "75 millones de los más de 200 millones de desempleados (en el mundo) son jóvenes de menos de 25 años", reveló Ryder en un discurso ante el Consejo Monetario y Financiero Internacional del FMI y el Banco Mundial (BM), que se reunió en Tokio.


Entre quienes poseen empleo, unos 900 millones son "incapaces de ganar suficiente para permitirles situarse por encima del nivel de pobreza de dos dólares al día", subrayó Ryder.

Las perspectivas no son alentadoras. Así lo reconoce la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien advirtió en Tokio que el ritmo actual de crecimiento es insuficiente para crear los puestos de trabajo necesarios en el mundo.

Lagarde advierte en la necesidad de “asegurarse de que habrá trabajo para los jóvenes”. Indicó que si no se ataja esta situación, millones de personas no podrán acceder al mercado laboral.

El fundador del Foro de Davos, Klaus Schwab, ejemplifica la grave situación que se vive en el mundo con el caso de España, donde "el paro juvenil ronda el 50 por ciento" y donde se debe impulsar la reincorporación al mercado para evitar una "generación perdida".

España, con una tasa de desempleo del 24,4 por ciento, y Grecia (23,7 por ciento), ya no pueden compararse con sus países vecinos de la Unión Europea, donde el promedio es 11,2 por ciento. La tasa de desocupación de estos dos países se compara con la que presentan varios países africanos. En Suráfrica el desempleo llega al 25,2 por ciento, y en Nigeria al 23 por ciento.

Más del 60% de la población laboral mundial en "negro"

A este escenario, según un informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), se agrega otro dato central: Más del 60% de la población laboral mundial trabaja con contratos de trabajos precarios y sin prestaciones sociales.

Esta situación -según los especialistas- va a derivar en una emergencia en la que ese sector, sin cobertura ni protección legal, será despedido en masa, cuando la crisis y los ajustes se profundicen y las empresas decidan "achicar costos laborales"  para preservar su rentabilidad.

La OIT estima que, incluso con un proceso débil de recuperación económica mundial, las tasas de empleo se mantendrán a la baja, tanto en los países centrales como en los emergentes o subdesarrollados.

Los efectos del aumento del desempleo se reflejan en la quiebra de empresas, despidos y reducción de jornada laboral, según consignan las estadísticas oficiales.

En este escenario, Grecia y España, seguidos de Portugal, coinciden todos los analistas, se han convertido en mecha de un potencial colapso económico financiero en cadena que podría, como emergente principal, desencadenar un proceso de estallidos sociales y de crisis política en toda la eurozona.

En mayo de 2009 el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advertía que "hay un grave riesgo de crisis social" en el mundo.

Durante una entrevista con el diario español El País, Zoellick explicaba: "Lo que empezó como una gran crisis financiera y se convirtió en una gran crisis económica, ahora está derivando en una gran crisis del desempleo. Si no tomamos medidas, hay riesgo de que llegue a ser una grave crisis humana y social, con implicaciones políticas muy importantes".

¿Pero de qué crisis social hablaba el presidente del BM? ¿De la crisis social de los países ricos o de la crisis social de los países pobres? ¿De la crisis social de los incluidos, o de la la crisis social de los excluidos?

La crisis social

Con Estados quebrados por la crisis fiscal, con la mayoría de las potencias centrales en recesión o en desaceleración económica,  con el capitalismo financiero haciendo "negocios" con la crisis y depredando la economía real, con la contracción del crédito orientado a la producción,  con el consumo social sin recuperación, bajas de recaudación y subas siderales del déficit, ajustes y despidos salariales en ascenso, la "bomba social"  de la desocupación en masa (emergente de la crisis y de los ajustes) ya asoma como el desenlace más lógico de la crisis global capitalista, con epicentro en las potencias centrales.

El sistema de gobernabilidad político y económico de la eurozona hoy se encuentran en riesgo de disolución a raíz de la "crisis financiera" que derivó primero en "crisis recesiva", luego en "crisis fiscal" de  los Estados, y que ahora ya se convirtió en "crisis social" de la mano de los ajustes, los despidos laborales y el achicamiento del consumo popular.

Habitualmente los medios y analistas del sistema solo evalúan y proyectan la evolución de la  crisis mundial en sus variables financiera y económica, sin ahondar ni precisar el desenlace que llega inevitablemente de la mano de los emergentes sociales del colapso que ya derivó de financiero en recesivo.

De la misma manera, a los especialistas del sistema sólo les preocupa el impacto de la crisis en el "mercado" y en las sociedades de los países centrales, pero nadie presta atención en el impacto (y en el desenlace) que finalmente va a tener la crisis con desocupación en las áreas subdesarrolladas y emergentes que cobijan a las poblaciones más pobres y desprotegidas del planeta.

Y cuando se ocupan de los "efectos sociales" de la crisis, sólo toman como parámetro la reducción del consumo en los países centrales, a los que clasifican genéricamente como "sociedades", sin discriminar entre clases altas, medias o bajas que integran la pirámide social capitalista en EEUU, Europa y en las naciones "emergentes".

No dicen, por ejemplo, que la crisis más aguda del consumo y de la desocupación, tanto en EEUU como en Europa, la sufren los empleados y obreros de baja calificación que están conformando un peligroso bolsón masivo de protestas y conflictos sociales que hoy ya comenzaron por la periferia europea.

De esta manera, y mientras (por medio de los despidos y el achicamiento de salarios) se incuba el desenlace social de la crisis a escala global, los gobiernos, los bancos centrales y los analistas solo hablan de los efectos económicos y sociales de la misma en los países centrales.

Los medios y analistas del sistema (que informan a las sociedades a escala masiva) tienen centrada su "preocupación en las pérdidas de los grandes consorcios empresariales transnacionales, en la reducción de las grandes fortunas de los súper ricos y en la devaluación de los multimillonarios sueldos de los ejecutivos de las metrópolis de EEUU y Europa.

Tanto el "milagro asiático" como el "milagro latinoamericano" (del crecimiento económico sin reparto social) se construyeron con mano de obra esclava y con salarios en negro. Esto lleva a que, al caerse el "modelo" por efecto de la crisis recesiva global, el grueso de la crisis social emergente con despidos laborales en masa se vuelque en esas regiones.

Pero de esta cuestión estratégica, vital para la comprensión de la crisis global y de su impacto social masivo en el planeta, la prensa internacional no se ocupa. Los medios locales e internacionales están ocupados en dilucidar como la crisis produce la disminución de las fortunas de los ricos y la pérdida de rentabilidad de las empresas.

De manera tal, que en la crisis social se proyectan las mismas variables del resto de la economía capitalista: El peso de la crisis golpea con fuerza sobre la base del triángulo social más desposeído (obreros asalariados y pobres) mientras se atenúa en el medio y en el vértice (empresarios, ejecutivos y profesionales) , donde se concentra mayoría de la riqueza acumulada por la explotación capitalista.

La misma ecuación (de proyección y efecto disímil de la crisis social) se produce en la pirámide de países capitalistas, claramente dividida entre el vértice (las naciones centrales), el medio (las naciones "emergentes")  y la base (las naciones "en desarrollo").

Y hay una conclusión lógica: no es el mercado (en sus distintas variantes macroeconómicas), sino que son los expulsados del mercado (los excluidos sociales) los que van a protagonizar el desenlace decisivo de la crisis global capitalista que se avecina.

Y hay una explicación lógica: La crisis financiera y la crisis recesiva, cuyo emergente inmediato es la quiebra y cierre de bancos y empresas, pueden ser reguladas y controladas por medio de la inyección de billonarios fondos por los gobiernos y los bancos centrales imperiales.

En cambio, para los efectos sociales de la crisis financiera recesiva (la desocupación y el achicamiento del consumo) no existe otro remedio que reocupar a la mano de obra expulsada  si se quiere evitar el colapso social y las revueltas populares.

Y para un capitalismo en crisis, cuya lógica funcional pasa por expulsar trabajadores para mantener su tasa de rentabilidad, esa es una tarea imposible.


(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.
Ver sus trabajos en Google y en IAR Noticias

 **********

  HOME

© Copyright 2012 iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

Resolución óptima: 800 x 600

contactos@iarnoticias.com