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(IAR
Noticias)
15-Octubre-2012
Corea del Norte posee misiles capaces de alcanzar no solo la vecina Corea del
Sur, sino también las bases militares estadounidenses en Japón y en la isla de
Guam e incluso el territorio continental de EEUU.
Por
Konstantín Bogdánov
- RIA Novosti
Esta
información fue difundida por los medios de comunicación de Corea del Sur,
citándose fuentes en el Ministerio norcoreano de Defensa. Al mismo tiempo, se
transmitió que todos los enemigos de la revolución llegarían a sentir “el sabor
real de la guerra que el mundo todavía desconoce y que ni siquiera se puede
imaginar”.
Pyongyang hizo esta declaración a modo de respuesta al acuerdo firmado
recientemente por Washington y Seúl, según el cual Corea del Sur podrá aumentar
de 300 a 800 kilómetros el alcance de sus misiles.
Seúl lleva bastante tiempo aceptando importantes restricciones al programa de
desarrollo de sus misiles. Así, los parámetros estándar de control de
tecnologías de cohetes y misiles, que de hecho representan la normativa vigente
del proceso de no proliferación, no fueron aprobados por Corea del Sur hasta
2001. Ello permitió a Seúl crear sistemas con hasta 300 kilómetros de alcance.
Hasta aquellos momentos el país se había comprometido a no crear misiles
tácticos con un alcance superior a 180 kilómetros.
El límite de 800 kilómetros para sistemas de combate es lógico. En el aspecto
tecnológico Seúl estaba preparado para dar este paso desde hace tiempo. Pero, al
igual que había ocurrido anteriormente, los matices políticos de convivencia en
la Península no invitaban a incorporar este tipo de misiles en los arsenales.
Washington, por su parte, no dejaba de animar a los surcoreanos y, como se ve,
tenía todas las razones para ello.
Corea del Sur está diseñando y realizando pruebas, aunque con la asistencia de
Moscú, de sus propios cohetes portadores Naro-1 (KSLV-1). La parte rusa está
diseñando para Seúl el primer escalón que en un futuro habrá de usarse también
en el nuevo cohete ruso Angará. Los resultados de momento no han sido muy
prometedores, pero para la última semana de octubre está fijado el tercer
lanzamiento de prueba.
Un país que se ha familiarizado con el lanzamiento de aparatos a la órbita se
sentirá mucho menos limitado en la esfera de las tecnologías de cohetes y
misiles. O, en caso de proponerse un lanzamiento de misiles hacia otro
continente, para atacar al invulnerable enemigo. Corea del Norte, por su parte,
no ha demostrado demasiados éxitos en la colocación de satélites en la órbita.
Corea del Sur, tras dominar las tecnologías de uso civil podría proceder a crear
sus propios misiles táctico-operativos, capaces de ser usados en teoría contra
el país vecino.
Pero solo en teoría, dado que ninguna de las dos Coreas se dispone en serio a
iniciar una guerra. Simplemente les gusta asustarse mutuamente con declaraciones
altisonantes…
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