Obama y Romney comenzaron a realizar viajes por el país durante los últimos días
de campaña que, según los sondeos, está empatada a nivel nacional, aunque el
presidente parece tener una leve ventaja en los estados cambiantes que decidirán
quién se quedará con los 270 votos electorales necesarios para ganar el
martes.
Tras meses de ataques a veces amargos y saturación de propaganda en estados
cruciales, Obama y Romney continuaron con sus argumentos de que son la mejor
solución a un crecimiento económico débil y a disputas partidistas en
Washington.
Ambos también realizaron solicitudes directas de votos en una carrera que podría
decidirse por cuál de los dos lados lo hace mejor a la hora de lograr que sus
partidarios acudan a las urnas.
"Depende de ustedes. Ustedes tienen el poder", declaró Obama a una multitud de
más de 14.000 personas que llenaban las calles del centro de Concord, Nueva
Hampshire. "Ustedes darán forma a las decisiones para este país para las
próximas décadas, ahora mismo, en los próximos dos días", agregó.
En Iowa, Romney instó a más de 4.000 personas en Des Moines a salir y votar, y
de convencer a unos pocos indecisos o a ex partidarios de Obama a respaldar a
republicano.
Romney, el ex gobernador de Massachusetts, reiteró su argumento de que es el
candidato que ofrece un desafío real y que puede acercarse a los demócratas
para crear acuerdos bipartidistas.
"Lograr el cambio real no es sólo algo de lo que hablo. Es algo que he hecho",
comentó Romney a partidarios en Des Moines. "Y es algo que voy a hacer cuando
sea presidente de Estados Unidos", añadió.
Asesores de Obama y Romney asistieron a programas de noticias del domingo por la
mañana para anticipar la victoria en una carrera enfocada en ocho o nueve
estados clave que proveerán el margen de la victoria en lo que sondeos
nacionales muestran que será una disputa muy reñida.
Un sondeo de seguimiento diario de Reuters/Ipsos publicado el domingo mostró que
Obama supera por poco a Romney, con un 48 por ciento frente a un 47 por
ciento, un virtual empate.
El resultado cayó dentro del intervalo de credibilidad del sondeo, una
herramienta usada para explicar variaciones estadísticas en encuestas realizadas
por internet.
Leve ventaja para Obama
Muchos sondeos muestran a Obama con una leve pero persistente ventaja en
Ohio, Wisconsin, Iowa y Nevada, estados que le darían más de los 270 votos
electorales que necesita, a menos que haya alguna sorpresa en otras localidades.
Los republicanos dieron que ven una historia diferente en las votaciones
anticipadas en estados clave, que mayoritariamente muestra a más demócratas
emitiendo sufragios en forma anticipada, pero no al mismo ritmo del 2008, cuando
Obama venció al republicano John McCain por 7 puntos porcentuales.
"Lo que estamos viendo consistentemente a partir de los números (de votos)
anticipados y de ausentes es que hay un menor rendimiento general en lugares
donde el presidente Obama necesita que le vaya bien y hay un mejor rendimiento
en lugares donde al gobernador Romney la va bien", dijo el director político de
Romney, Rich Beeson, en el programa "Fox News Sunday".
El asesor de la campaña de Obama David Axelrod afirmó que la temprana ventaja
del mandatario en estados como Nevada, Iowa y el estado cambiante crucial de
Ohio soportarían el peso del día de la elección, aunque no repita el tamaño de
su victoria del 2008.
"No estoy sugiriendo que vamos a ganar por el mismo margen con el que ganamos
en el 2008. Se están comparando con John McCain, quien virtualmente no tenía
operaciones en terreno en muchos de estos estados", manifestó Axelrod en "Fox
News Sunday".
Obama y Romney planeaban realizar paradas el domingo en Ohio, quizás el más
crítico de los estados cambiantes y que es particularmente vital para Romney. Si
el republicano pierde en Ohio, necesitaría vencer en otro estado donde los
sondeos lo muestran actualmente en desventaja.
Esa realidad lo llevó a planificar una parada más tarde el domingo en
Pensilvania, que suele favorecer a los candidatos demócratas, donde los sondeos
muestran que la disputa se ha estrechado, pero que Obama aún mantiene una
ventaja.
Asesores de Romney afirman que el viaje a Pensilvania, donde el candidato sólo
comenzó a hacer propaganda el mes pasado, era una señal de impulso.
Los partidarios de Obama, en tanto, afirmaron que el viaje de Romney a
Pensilvania era una señal de desesperación de una campaña que se da cuenta que
no puede ganar suficientes votos electorales en estados clave por los que ha
estado peleando.
"Este es un ardid desesperado al final de la campaña. Para ganar Pensilvania, el
gobernador Romney tendría que ganar a dos tercios de los independientes. No va a
hacer eso", declaró a ABC el asesor senior de la Casa Blanca David Plouffe.
En las últimas etapas de la campaña, ambos candidatos recibían mucha ayuda de
sus compañeros de fórmula a la vicepresidencia, el vicepresidente Joe Biden y el
congresista por Wisconsin Paul Ryan.
Obama también recibió ayuda en su mitin en Nueva Hampshire del popular ex
presidente Bill Clinton.