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(IAR
Noticias)
04-Diciembre-2012
Israel rechazó el lunes
las críticas europeas por la decisión del primer ministro Benjamin Netanyahu de
expandir la construcción de sus asentamientos en respuesta al reconocimiento
implícito de Naciones Unidas a un Estado palestino.
IAR Noticias / Reuters (*)
Washington instó a Israel a reconsiderar su plan de erigir 3.000
viviendas más en los asentamientos judíos de la ocupada Cisjordania y
Jerusalén Oriental y dijo que esta decisión daña los esfuerzos de paz con
los palestinos.
Gran Bretaña, Francia, España y Suecia convocaron a los embajadores
israelíes en sus respectivas capitales para expresarles su desaprobación
al plan.
Sin embargo, pese a la presión internacional, Israel enfatizó en que no
dará marcha atrás en sus planes.
"Israel seguirá apoyando sus intereses vitales, incluso ante la presión
internacional, y no habrá ningún cambio en la decisión tomada", dijo un
funcionario de la oficina del primer ministro israelí.
A puertas de una visita de Netanyahu esta semana, Alemania -considerada
como el aliado más cercano de Israel en Europa- pidió al primer ministro
evitar la expansión de los asentamientos y Rusia dijo que veía la medida
del Estado judío con grave preocupación.
Molesto por la decisión tomada el jueves por la Asamblea General de la
ONU de elevar el estatus palestino en el organismo de "entidad
observadora" a "Estado no miembro", Israel dijo al día siguiente que
construirá nuevas casas para sus colonos en tierras ocupadas.
Este tipo de asentamiento proyectado en el pasado, en la tierra capturada
por los israelíes en la guerra de 1967 y que los palestinos reclaman para
la conformación de un futuro Estado, ha conllevado reiteradas condenas a
nivel mundial.
Unos 500.000 israelíes y 2,5 millones de palestinos viven en la región.
Pero en un dramático giro que Netanyahu posiblemente supuso que generaría
alarma ente los palestinos y el mundo, su Gobierno también ordenó
"trabajo de planeamiento" para la construcción de miles de unidades
familiares en zonas que incluyen la denominada zona "E1" en el este de
Jerusalén.
Una construcción de este tipo en las colinas de E1 podría partir en dos a
Cisjordania, impidiendo a los palestinos el acceso a Jerusalén y
perjudicando aún más sus esperanzas de un Estado contiguo.
Las cadenas de televisión israelíes reportaron que la comisión de
planeamiento del distrito de Jerusalén aprobaría pronto los planos para
varias miles de casas más.
Sin retiro de embajadores por ahora
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que el plan de
asentamiento asestaría "un golpe casi fatal" a la solución con dos
estados al conflicto palestino-israelí.
"No queremos pasar al modo sanciones", dijo el presidente de Francia,
Francois Hollande, en una rueda de prensa con el primer ministro de
Italia, Mario Monti. "Estamos enfocados en persuadir".
Washington dejó en claro que no iba a respaldar semejante respuesta de
Israel tras la votación de la ONU.
"Instamos a los líderes israelíes a reconsiderar estas decisiones
unilaterales y ejercitar la compostura, ya que estas acciones son
contraproducentes y hacen más difícil que se retomen las negociaciones
directas para alcanzar una solución de dos estados", dijo el portavoz de
la Casa Blanca, Jay Carney.
Gran Bretaña dejó en claro que no respaldaría la dura represalia israelí
tras la votación en Naciones Unidas, que los palestinos buscaron luego de
que las conversaciones de paz colapsaron en el 2010 debido a una disputa
por la construcción de asentamientos por parte de Tel Aviv.
"Deploramos la decisión israelí de construir 3.000 nuevas unidades
familiares y descongelar el desarrollo en el bloque E1", dijo un portavoz
de la Oficina de Relaciones Exteriores británica. "Hemos instado al
Gobierno israelí a revertir la decisión", añadió.
Sin embargo, un portavoz del primer ministro británico, David Cameron,
desestimó los rumores sobre un retiro de su embajador en Tel Aviv.
"No estamos proponiendo hacer nada más", dijo el portavoz. "Continuaremos
las conversaciones con Israel y con otros gobiernos", sostuvo.
Francia expresó sus "graves preocupaciones" al embajador israelí y le
recordó que las construcciones en los territorios ocupados eran ilegales,
además de ser un "obstáculo" para reanudar el proceso de paz con los
palestinos.
En respuesta a los reportes de que París podría retirar a su enviado en
Tel Aviv, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores francés
dijo: "Hay otras formas en las que podemos manifestar nuestra
desaprobación".
El ministro de Finanzas israelí, Yuval Steinitz, dijo que su país no
podía quedarse indiferente a la medida "unilateral" sobre los palestinos
adoptada en Naciones Unidas.
En Europa, el único país que votó en contra de la resolución de la ONU
fue República Checa, mientras que numerosas naciones la respaldaron,
incluyendo a Francia.
Netanyahu también tiene planes de visitar Praga esta semana para expresar
su agradecimiento.
El jefe negociador palestino, Saeb Erekat, manifestó que la construcción
en E1 "destruye la solución con dos estados, (que podría establecer)
Jerusalén Oriental como la capital palestina y prácticamente acaba con el
proceso de paz y con cualquier oportunidad de hablar de negociaciones en
el futuro".
Sami Abu Zuhri, portavoz del movimiento islamista Hamas que gobierna la
Franja de Gaza, afirmó que los planes de asentamientos eran "un insulto a
la comunidad internacional".
(*)Jeffrey Heller | Reuters
(Reportes adicionales de Dan Williams, Nidal al-Mughrabi, Jihan Abdalla,
Sreve Gutterman, Gareth Jones, John Irish, Tim Castle en Londres. Escrito
por Jeffrey Heller y Crispian Balmer. Editado en español por Ana Laura
Mitidieri)
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