l ministro de Exteriores de
Turquía, Ahmet Davutoglu, señaló este miércoles que la OTAN se está preparando
para desplegar misiles Patriot en la frontera del país con Siria, según
ha informado el diario turco 'Today's Zaman'.
"Este asunto está en la agenda de
conversaciones y preparación de planes de contingencia para la seguridad de
Turquía y resto de territorios miembro de la OTAN", afirmó una fuente
diplomática al diario.
Preguntado poco antes por la AFP,
el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Selçuk Ünal, confirmó la
existencia de negociaciones sobre tal despliegue.
"Este tema (de los Patriot) llega asimismo al orden del día en el marco de
deliberaciones, de preparativos y de la planificación de urgencia sobre la
seguridad de Turquía y de los territorios de la OTAN", declaró Ünal.
Si bien el régimen de Ankara sirve
de base y de centro logístico para las operaciones terroristas en gran escala
contra el territorio sirio, Turquía, pese a su actitud hostil y provocativa, y
pese a formar parte activa del eje USA-OTAN-Liga Árabe, no invade a Siria
por temor a la reacción militar de Irán y a una sublevación kurda en toda la
región.
Por su parte, un portavoz de la
OTAN indicó que la Alianza no ha recibido ninguna solicitud para el despliegue
de estos misiles en la frontera, y se ha remitido a los comentarios vertidos el
lunes por el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien aseguró
que la organización estaría dispuesta a estudiar el despliegue en caso de que
Turquía lo solicite.
Los países de la OTAN cerraron
filas con Turquía el pasado 3 de octubre cuando condenaron el ataque con un obús
perpetrado por el régimen sirio que se cobró la vida de cinco civiles turcos en
una localidad fronteriza del sureste de Turquía y exigieron el cese inmediato
del continuo bombardeo de proyectiles contra territorio turco por tratarse de
"violaciones flagrantes del derecho internacional".
Los embajadores de los países de
la OTAN se reunieron entonces de urgencia para mantener consultas bajo el
artículo IV del Tratado de Washington que permite consultas entre los aliados
"cuando en opinión de cualquiera de ellos la integridad territorial,
independencia política o seguridad de cualquier de ellos sea amenazada".
Ankara solicitó una primera ronda
de consultas bajo el artículo IV el pasado 26 de junio tras el derribo de un
caza turco por las fuerzas del régimen sirio con dos pilotos a bordo.
En cuanto al plan de exclusión aérea fue debatido durante la reciente visita a
Turquía de Martin Dampsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
de EEUU.
Corresponde al presidente de EEUU tomar la decisión definitiva sobre la
realización de ese plan que estipula controlar el espacio aéreo sirio
parcialmente, por lo cual no hace falta someterlo a la aprobación de la ONU,
escribió el periódico.
La zona de exclusión aérea se extenderá sobre el distrito turco de Kilis y el
sirio de Alepo. La controlarán dos unidades de defensa antiaérea Patriot, así
como un sistema más moderno que hace falta adquirir y varios cazas F-16 turcos.
Se trata de impedir los vuelos
de la aviación siria en esa zona de 60 kilómetros de diámetro y su bombardeo
por el Ejército del Gobierno.
Una zona similar podría crearse también en la frontera entre Siria y Jordania,
según Milliyet.
El pedido a la OTAN, alianza a a que
pertenece Turquía, se enmarca en la decisión del gobierno de Ankara de
potenciar su propio dispositivo militar en la frontera en caso de conflicto,
informó el diario Sabah.
Asimismo, el periódico Hurriyet reportó que en los últimos días Ankara redobló
el número de carros armados, hasta 250, presentes en la frontera y tiene 70
cazas en las bases aéreas cercanas al límite binacional, en Diyarbakir y Malatya.
La activación de los radares de
Kurucek, cercano a esa última localidad, que forman parte del “escudo
antimisiles” de la OTAN, debe permitir individualizar rápidamente un ataque
hipotético con misiles sirios y de tomar medidas para interceptarlos, según
Sabah.
Las fuerzas turcas a lo largo de la frontera están en estado de alerta
tras una serie de intercambios de disparos de morteros.