La estrategia de "preparación de
terreno"
La
instalación de un bunker cívico-militar rebelde controlado por la CIA en
el este libio, refuerza y potencia las posibilidades de futuras operaciones
internas para desgastar y desestabilizar a Kadafi desde adentro,
preparando las condiciones para una
invasión militar.
En
una primera fase, dentro de este tablero proyectado a corto plazo, esta
estrategia ya está funcionando con una operación de
aislamiento internacional del régimen
de Kadafi y los planes de imponer sanciones económicas a Libia
en el Consejo de
Seguridad de la ONU controlado por el eje USA-UE.
Paralelamente (y como parte complementaria de la estrategia) comienza a
desarrollarse una campaña mediática a nivel global para "demonizar" a Kadafi
como un criminal de lesa humanidad contra su propio pueblo, y que tiene como
objetivo central instalar a Kadafi como un
"dictador genocida".
El parecido con Saddam es pura casualidad.
Todo el desarrollo de los acontecimientos, desde el abortado golpe interno
de la CIA, hasta las reacciones de la "comunidad internacional" (léase el eje
sionista EEUU-UE) y la gigantesca campaña mediática para "demonizar" al régimen
libio, señala claramente que Kadafi ya es
el más serio sucesor de Saddam Hussein
en la agenda de invasiones del Pentàgono y de la OTAN.
Y
ya hay cuatro eslóganes mediático-terroristas de
"preparación de terreno"
y de gestación de consenso internacional para una potencial invasión
militar a Libia que circulan en forma de "información objetiva" por el aparato
manipulador de la prensa internacional:
A)
"Libia está dividida y en el caos".
B)
Kadafi esta produciendo un
"baño de sangre"
contra su pueblo.
C)
Europa puede ser invadida por
millones de libios
que huyen del "baño de sangre".
D)
El petróleo puede dispararse y
los mercados entrar en el caos
si no se detiene a Kadafi y a su régimen.
Quien observe
atentamente los titulares de las grandes cadenas mediáticas (y sus repetidoras
locales en los cinco continentes) comprobará que estos cuatro eslóganes
terroristas son recurrentes y repetidos las 24 horas en diarios, agencias,
radios y noticieros televisivos.
Con un agregado: El
eslogan más nivelado, repetido y machacado en el cerebro de las mayorías a
escala global es la consigna terrorista con el "baño de sangre" que nadie
puede detener en Libia.
Como las
casualidades no existen, éste es el argumento central de la manipulación
mediática internacional para "demonizar" a Kadafi y a su régimen que ya está
funcionando durante las 24 horas en todos los televisores, radios, diarios y
agencias de noticias del mundo.
El terror
(manejado como acción psicológica en la mente de la mayorías) siempre
tiene la función de generar una situación de miedo colectivo, y luego
sacar de la manga una "solución" favorable política y
económicamente para quien emplea la acción psicológica terrorista, en este
caso la CIA USA y el Mossad israelí.
Y en el caso del
actual "Plan B", que funciona tras el fracaso del golpe de la CIA en Libia, la solución (final) es terminar militarmente con Kadafi y su régimen.
Es decir, generar las condiciones internacionales para invadir militarmente a Libia.
Tal como lo hicieron con Saddam Hussein en Irak hace ocho años.
La
tesis del "baño de sangre"
A partir del fracasado
golpe relámpago de la CIA,
se desarrolla
una gigantesca campaña de la prensa sionista internacional para presentar
a Libia
"dividida y en el caos".
Y
aunque no hay más registros de muertos o de combates relevantes (desde las
fuentes golpistas) bombardean los cerebros masivos con el
"baño de sangre"
producido
por el (ahora) "dictador genocida" que permanece al mando después de aplastar a
sangre y fuego la rebelión.
En
otro punto de la acción psicológica, el aparato mediático sionista (con su
cadena de repetidoras locales en todos los continentes) lanza eslóganes
terroristas con la posible
"invasión masiva"
de libios a Europa
huyendo del "baño de sangre" en su país.
La
presión mediática supera cualquier imaginación. Los consorcios comunicacionales
del sionismo, que callan (y callaron) sistemáticamente las masacres probadas y
filmadas de Israel en Gaza y en Libano, que silencian a diario los exterminios
militares masivos de EEUU y la OTAN en los territorios ocupados en Asia y en
Africa, están en una ofensiva gigantesca, casi demencial, para
"parar el baño de
sangre" de Kadafi en Libia.
Es
tanto el surrealismo paranoico, la impunidad "informativa, la carencia de
contrainformación (ni siquiera la prensa alternativa de "izquierda" difunde
información o análisis objetivos sobre Libia) que la estrategia imperial nivela
sin ninguna barrera los cerebros en una misma dirección:
La condena
internacional al "baño de sangre de Kadafi".
A
partir de este principio de máxima, en Washington y en las metrópolis imperiales
europeas llueven, se cocinan a fuego lento todo tipo de versiones y rumores
sobre una intervención militar
de EEUU y la OTAN en el país petrolero.
El
eslogan del
"baño de sangre",
machacado noche y día en la psicología colectiva, es el argumento central que
alimenta las tesis y evaluaciones de una intervención (léase invasión) militar a
Libia.
Dentro de este escenario manipulador y surrealista, el gerente negro del Estado
imperial más criminal de la historia de la humanidad, Barack Obama, salió ayer a anunciar,
casi abiertamente, una posible intervención en
Libia para "parar el baño de
sangre de Kadafi".
El "baño de sangre" y el "sufrimiento" en Libia
constituyen "un escándalo" y son "inaceptables", afirmó ayer el presidente de EEUU, Barack Obama, quien indicó que su Gobierno prepara "toda una gama
de opciones" contra el régimen de Kadafi".
Obama subrayó que dio
instrucciones a sus asesores para que "preparen toda la gama de opciones
con que contamos para responder a esta crisis", y
señaló tanto medidas unilaterales como otras que se puedan tomar en coordinación
con otros socios internacionales.
A esta expresión casi
abierta de intervención por parte del gerente de la primera potencia imperial,
se sumó el gobierno de Francia, cuyo presidente, Nicolás Sarkozi, es la replica
judía de "socio estratégico" de EEUU que representaba Tony Blair en Gran
Bretaña.
Francia, por boca de
su ministro de Defensa, abogó por una intervención internacional a Libia para
detener el "baño de sangre" régimen de Kadafi.
En declaraciones a la emisora France Inter,
el ministro francés de Defensa, Alain Juppé, estimó este jueves que
la comunidad internacional "debe intervenir" en Libia y expresó su deseo
de que el líder de este país, Muamar Kadafi esté viviendo "sus últimos
momentos".
Son las primeras
señales claras, expresadas en voz alta, de que en EEUU y la Unión Europea
ya consideran a Libia en "lista de espera" en la agenda invasora de la
OTAN y el Pentágono.
(*) Manuel Freytas es periodista, investigador,
analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación
estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.
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