No
bien iniciada la operación militar imperial contra Libia, Kadafi (al igual que
los estrategas más lúcidos del Pentágono) sabía que si su régimen y su aparato
militar aguantaban los bombardeos de pie durante 72 horas, las contradicciones y
las divisiones internas de la alianza iban a estallar.
"Los
muertos y el tiempo marcan el desarrollo, el desenlace, y el resultante de la
operación para controlar a Libia y a su petróleo, terminando con Kadafi. Y
como dicen los expertos: Las sorpresas pueden superar a las certezas, y Libia,
de no mediar una caída rápida del régimen gobernante, puede convertirse en una
nueva ratonera para las fuerzas imperiales", señalábamos a pocas horas del
inicio de los bombardeos de la coalición imperial (Ver:
Ahora el tiempo y los muertos juegan para Kadafi).
No pasaron 72 horas, sino 18 días de
bombardeos ininterrumpidos contra Libia y Kadafi sigue en pie.
Y hay muchos frentes que comienzan a
estallar en la medida que se insinúa el fracaso de la operación urdida por
EEUU (el titiritero detrás detrás de escena) y las potencias centrales para
tomar el control sobre las reservas de crudo libio.
Y existe una delgada línea, una
delgada frontera, que empieza a quebrarse en el escenario de complicidades del
poder mundial con la operación de despedazamiento de Libia, que tiene al
petróleo en el centro de la escena.
"Los combates en Libia se suceden
sin que ninguno de los dos bandos se acerque a una victoria militar, por lo
que las posibles gestiones de Turquía -que se insinúa como el mediador más
creíble en la búsqueda de una salida pacífica al conflicto- adquieren cada vez
más importancia", señala este miércoles la cadena BBC.
"Pero si bien la intervención de
occidente -continúa- le ha dado un respiro a las tropas rebeldes, estas
no siempre han sido capaces de conservar los territorios reconquistados al
amparo de los aviones de la coalición".
"Mientras, las profundas diferencias que todavía separan a ambos bandos -en
particular las que tienen que ver con la figura de Kadafi- hacen difícil
imaginar cómo sacar al conflicto del punto muerto en el que se encuentra en
estos momentos", apunta la BBC.
18 días de feroces e ininterrumpidos
bombardeos "humanitarios" no pudieron doblegar la resistencia del líder libio
que con sus tropas (aún debilitadas) sigue sometiendo a un cerco y fuego intenso
a los "rebeldes" entrenados y armados por la CIA y los servicios británicos.
Los líderes de la sedición dicen
-según Reuters- que la OTAN aactuó con mucha lentitud, lo que ha
permitido que las fuerzas de Kadafi avancen, y que los rebeldes están
considerando enviar el tema al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que
autorizó la misión. "La OTAN se ha convertido en nuestro problema", añadió.
Para Reuters "El frente en el
este de Libia se estancó, Kadafi sufrió múltiples deserciones en su círculo
cercano y
los civiles están atrapados en medio de los enfrentamientos y enfrentándose a la
escasez de alimentos y combustibles".
"La reacción de la OTAN es
demasiado lenta. Un funcionario llama a otro y luego el funcionario llama al
jefe de la OTAN y desde la jefatura de la OTAN al comandante en el terreno. Esto
tarda ocho horas", dice Reuters.
"Esta situación ha motivado una rápida acción diplomática para hallar una
solución a la guerra civil en el estado petrolero del norte de Africa",
puntualiza la agencia.
Según el portavoz de la OTAN, Oana
Lungescu, "Los hechos hablan por sí solos. El ritmo de las operaciones desde que
la OTAN asumió el mando no ha disminuido. Hemos realizado 851 misiones en los
últimos seis días Estamos cumpliendo nuestro mandato".
En este marco, Kadafi intenta
imponer una salida negociada del conflicto mientras EEUU y las potencias
imperiales proponen como condición a un alto el fuego, dividir el crudo libio
entre el régimen y los sediciosos, colocando a Libia en una virtual
"balcanización petrolera".
Según Europa Press "Las autoridades turcas, que tratan de facilitar un
alto el fuego en Libia, han reconocido que no hay un avance a la vista ya que
ambas partes están en desacuerdo sobre si el dirigente libio, Muamar Kadafi,
debería seguir o no en el poder".
El ministro de Exteriores turco,
Ahmet Davutoglu, se reunió el lunes con un emisario de Kadafi para discutir las
condiciones sobre un alto el fuego y una solución política al conflicto,
mientras que se espera que una delegación de los rebeldes visite Ankara en los
próximos días para mantener discusiones similares.
"Ambas partes tienen una postura firme", reconoció un responsable del Ministerio
de Exteriores turco citado por EP. "Una parte, la oposición, está
insistiendo en que Kadafi debería marcharse. La otra parte está diciendo que
Kadafi debería quedarse. Así que por el momento no hay ningún avance",
explicó el funcionario.
"Francia propone negociaciones en Libia para evitar la prolongación del
conflicto", señala este miércoles la agencia Associated Press.
En Francia consideran necesario comenzar consultas políticas en torno a la
situación en Libia para evitar la prolongación del conflicto, afirmó el
ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Alain Juppé citado por AP.
"Es difícil saber cuál es la situación sobre el terreno, existe el riesgo de
“atascarse”. Gracias a la intervención de Francia, Gran Bretaña y EEUU la
gran parte de aviones, tanques y carros blindados de las fuerzas de Kafadi
fueron destruidas”, puntualizó Juppé, al tiempo de añadir que es mucho más
difícil localizar los vehículos que transportan a las tropas del líder libio,
así como sus municiones.
Algunos medios europeos y
estadounidenses sostienen que los bombardeos de las tropas de la OTAN
ya han ido más allá de lo autorizado por la ONU, actuando como una
fuerza aérea de facto de las tropas "rebeldes".
La oposición de actores clave
en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, como Rusia y China, e incluso en
el seno de la OTAN, como Alemania, impide un mayor involucramiento militar por
parte de las tropas imperiales aliadas.
A menos que la coalición imperial compuesta por EEUU, Reino Unido y Francia
decida que el riesgo que representa Kadafi es lo suficientemente grande como
para volver a actuar de forma unilateral e iniciar una nueva aventura militar
en el país petrolero.
De acuerdo a lo ocurrido en Irak y Afganistán, sin embargo, lo que
parece descartado es la intervención terrestre internacional para
apoyar a los "rebeldes" que intentan derrocar a Kadafi desde adentro.
La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en un intento de "blanquear"
las operaciones de la CIA con la sedición, llegó a decir que la resolución 1973
permitiría incluso armar a los opositores a Kadafi, a pesar de que la misma
ordena un embargo de armas.
EEUU y sus aliados -entre los que se destacan Francia y el Reino Unido, dos de
los países que más insistieron en la necesidad de una intervención militar-
están dispuestos a actuar más agresivamente para inclinar la balanza a favor de
los rebeldes".
¿Libia fragmentada?
¿Y si nadie gana en Libia?, se
pregunta la cadena BBC, afirmando que la actual situación puede conducir
a una
fragmentación de Libia.
"Aunque la resolución 1973 del
Consejo de Seguridad de la ONU inicia reafirmando su compromiso con la
integridad territorial y la unidad nacional de Libia, si Occidente apuesta
por fortalecer a los opositores a Kadafi el país podría quedar dividido por
algún tiempo", precisa la cadena británica.
En ese marco, Francia, Qatar e Italia
ya anunciaron que consideran que el consejo nacional interino de los rebeldes
es el único representante legítimo del pueblo libio, e Italia informó que
pronto abrirá una embajada en la capital rebelde de Bengasi.
Los "rebeldes" se aprestaban a realizar el martes sus primeras exportaciones
de petróleo desde el puerto de Tobruk.
Según la publicación especializada Lloyd’s List, este primer envío –de un
millón de barriles- probablemente saldría con rumbo a Qatar, un aliado
privilegiado de EEUU que accedió a comercializar el petróleo de los
"rebeldes".
Según la BBC, "Si el gobierno de Bengasi logra estabilizar sus
exportaciones de crudo -para lo que necesita el control de Brega y Ras Lanuf-
podría reinvertir parte de los ingresos en consolidar su control sobre el
este del país".
"La región oeste de Libia, sin
embargo, seguiría bajo control de Kadafi. Y las divisiones podrían
multiplicarse dada la naturaleza tribal del país".
"Si no se llega a un acuerdo
político, y si ninguna de las partes es capaz de conseguir una clara victoria
militar, la fragmentación de Libia podría resultar inevitable", afirma la
cadena británica..
El lunes, un enviado especial del coronel libio inició una gira por Grecia,
Turquía y Malta, para impulsar conversaciones de paz.
Turquía es uno de los pocos países de la coalición internacional que mantiene
contactos tanto con los rebeldes como con el gobierno de Kadafi, por lo que
podría ser clave en cualquier negociación.
Y el único país musulmán miembro de la OTAN logró incluso acordar esta semana un
cese el fuego temporal en la ciudad de Misrata, para permitir la evacuación de
varios de los civiles heridos por los ataques de las fuerzas de Kadafi.
Según
una fuente del Ministerio de Exteriores turco, el objetivo de Ankara es tratar
de sondear las posibilidades de un alto el fuego con las partes. "Hablaremos
y veremos si hay una base común para un alto el fuego", indicó.
Por otra parte, el
frente
Rusia-China-Irán-Turquía-Venezuela y la línea de países musulmanes del "eje del
mal", esperan pacientemente que los misiles y las bombas sumen más cadáveres y
destrucción para pedir el alto el fuego y establecer una comisión mediadora
internacional que deje a Kadafi en pie y acotado.
Lo cierto es que a 18 días de la
intervención militar, con Libia sometida a un brutal bloqueo económico y
aislamiento internacional, con distintas hipótesis sobre una crisis
humanitaria en gestación, Kadafi sigue contraatacando y acorralando a las
fuerzas sediciosas no obstante al apoyo aéreo que reciben de las fuerzas de la
OTAN que bombardean noche día a blancos situados incluso en zonas
residenciales con población civil, principalmente en la capital, Trípoli.
En la medida que avanzan los días, y
Kadafi sigue en el poder, las contradicciones se agudizan en el campo de las
potencias centrales, que
no consiguen unificar
un criterio común para abordar una situación alternativa.
En este
escenario, y ante la inacción de las potencias imperiales, el líder libio avanzó
en dirección a propuestas de
"salidas negociadas"
del conflicto que está destruyendo la infraestructura libia.
En general,
EEUU y las potencias de la OTAN a nivel de propuesta negociada para un alto el
fuego sólo aceptan que las tropas de Kadafi se replieguen y
dejen a los
rebeldes ocupando las posiciones conquistadas,
o sea en poder de ciudades y áreas claves de la producción petrolera.
Propuesta, que de ser aceptada por el
régimen de Kadafi, instalaría una balcanización de Libia, dividiendo las
zonas petroleras entre Kadafi y las fuerzas sediciosas apoyadas por EEUU y
la UE.
Por ahora, es la hipótesis más firme
que surge en el infierno libio.