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(IAR
Noticias)
17-Julio-2011
El escándalo sobre las
intervenciones telefónicas y otras supuestas actividades ilegales en el Reino
Unido del conglomerado mediático de Rupert Murdoch, News Corporation, empieza a
extenderse a otras partes del mundo.
Por William Márquez - Cadena BBC
E l magnate tiene inmensos intereses en la prensa, televisión, internet y
producción cinematográfica de varios continentes.
En Estados Unidos -donde los populares canales Fox, el estudio de Hollywood
20th Century Fox, el diario Wall Street Journal y el sistema de televisión por
suscripción DirectTV son apenas parte del imperio de Murdoch- varios
congresistas instaron a las autoridades competentes a que investigaran si
algún periodista de News Corporation había violado las leyes de ese país.
El FBI examina acusaciones según las cuales periodistas de News Corporation en
Estados Unidos intentaron interceptar los teléfonos móviles de las familias de
las víctimas del 11 de septiembre de 2001.
Entre tanto, en Australia -lugar de origen del magnate- varios políticos
pidieron al gobierno que realizara una pesquisa, al tiempo que las empresas
afiliadas a News Corporation anunciaron una auditoría interna en anticipo al
impacto del escándalo.
Murdoch tildó el supuesto comportamiento ilícito de su periódico británico
News of the World de "deplorable e inaceptable" y ha intentado contener la
crisis cerrando por completo el diario dominical y retirando una
multimillonaria oferta de compra que le hubiera dado total control de BSkyB,
la mayor empresa de televisión satelital en el país. También dijo el jueves
que su compañía ha enfrentado el presente escándalo "extremadamente bien" y se
recuperará del mismo.
Dominio
El imperio de Rupert Murdoch es global: comprende propiedades o participación
accionaria en unos 150 diarios, la empresa de información financiera Dow Jones,
distribución de televisión por suscripción en todos los continentes, decenas
de canales internacionales y locales, un número similar de casas editoras,
estudios cinematográficos, revistas, servicios de internet y otros medios
digitales.
"Rupert Murdoch y News Corporation nunca tuvieron reparos en reconocer que su
intención es poseer la mayor cantidad de medios posibles", afirmó a BBC Mundo
Ilyse Hogue, asesora de Media Matters, una organización de análisis mediático
en Washington.
"Por eso es que quería apropiarse por completo de BSkyB en el Reino Unido y
comprar a Sky Arabia en el Medio Oriente".
La analista dice que, a través de sus empresas, Murdoch ha acumulado tanto
poder en todo el mundo que le ha permitido ejercer presión para influir leyes
que apoyen su agenda política y personal.
"Tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos, News Corporation jugó un
papel decisivo en el lobby sobre autoridades gubernamentales para levantar las
restricciones de propiedad de medios, lo que le permitió adquirir mayor
control en esos países", aseguró.
Su imperio en EE.UU. se hizo posible gracias a las dispensas de la Comisión
Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), lo que le dio una
inmensa presencia en los principales mercados. "Ese poder se replicó en más
poder", añadió Jess Legum, vice presidente de comunicaciones y nuevos medios
del Center for American Progress.
Murdoch solicitó ciudadanía estadounidense -que aparentemente le fue otorgada
en tiempo récord, según Legum- para habilitarlo en la compra de los canales de
televisión.
De ahí surgió la gran cadena de canales Fox, con una oferta de noticias,
entretenimiento y deportes, incluyendo el estelar Fox News -el canal noticioso
de mayor audiencia en EE.UU. que, según los críticos, tiene una agenda
netamente derechista.
Influencia
De acuerdo a Ilyse Hogue, durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza,
Murdoch reconoció "con una sonrisa" que sus férreas opiniones políticas y
personales permearon la cobertura de la guerra en Irak.
La influencia que tiene Murdoch sobre los destinos políticos del país es
enorme, agrega Judd Legum. "Siempre fue un 'jugador' importante", dijo a BBC
Mundo, "pero en años recientes lo ha sido mucho más".
Además de proveer un altoparlante de ideas republicanas y de derecha, el
magnate de los medios también ha sido muy generoso con organizaciones
políticas.
Aunque sus contribuciones han atravesado el espectro político, como
normalmente lo hacen las corporaciones en EE.UU., se destacan las donaciones
de US$1 millón a la Asociación de Gobernadores Republicanos y otro millón para
la Cámara de Comercio de ese país.
Las leyes que regulan donaciones en Estados Unidos tienen un margen muy
amplio, así que mientras pueda ser indeseable para el proceso político ejercer
influencia con grandes cantidades de dinero, ciertamente no es ilegal.
Sin embargo, "eso ha creado un ambiente de camaradería que es letal cuando se
trata de la verdad, honestidad y garantía de que las leyes en el país están
siendo respetadas", afirmó Ilyse Hogue de Media Matters.
Además de proveer un altoparlante de ideas republicanas y de derecha, el
magnate de los medios también ha sido muy generoso con organizaciones
políticas.
Aunque sus contribuciones han atravesado el espectro político, como
normalmente lo hacen las corporaciones en EE.UU., se destacan las donaciones
de US$1 millón a la Asociación de Gobernadores Republicanos y otro millón para
la Cámara de Comercio de ese país.
Las leyes que regulan donaciones en Estados Unidos tienen un margen muy
amplio, así que mientras pueda ser indeseable para el proceso político ejercer
influencia con grandes cantidades de dinero, ciertamente no es ilegal.
Sin embargo, "eso ha creado un ambiente de camaradería que es letal cuando se
trata de la verdad, honestidad y garantía de que las leyes en el país están
siendo respetadas", afirmó Ilyse Hogue de Media Matters.
Legado golpeado
Murdoch tiene otros intereses en América Latina, el Medio Oriente y Asia,
especialmente, donde esperaba ampliar su control.
China ya había obstaculizado su ingreso y su posibilidades de expansión en
estas regiones se ven limitadas ahora por el escándalo.
"Esto será un golpe enorme para Rupert Murdoch. No solo para su conglomerado
sino para su legado personal. Se le creía intocable", concluyó Ilyse Hogue de
Media Matters.
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