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(IAR
Noticias)
20-Mayo-2011
En Taloqan, norte de Afganistán, miles de personas asaltan
la base de la ISAF, tras la enésima matanza de civiles en un raid nocturno de
las fuerzas especiales estadounidenses: policías y soldados alemanes abren fuego
sobre los manifestantes, causando 12 muertos y 85 heridos.
Por Enrico Piovesana - PeaceReporter
La
enésima matanza de civiles –cuatro, de ellos dos mujeres– en un ataque nocturno
de las fuerzas especiales estadounidenses, desató un violento levantamiento en
Taloqan, en la provincia septentrional afgana de Takhar, bajo mando alemán.
En la mañana del miércoles 18 de mayo, tres mil personas armadas con hachas,
azadones y palos marcharon por la ciudad con los cuatro cadáveres. Al grito de
“Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Karzai” quemaron coches, saquearon
comercios, destruyeron oficinas y finalmente asaltaron la base local de la ISAF,
lanzando piedras y bombas incendiarias sobre los muros de los cuarteles e
hiriendo levemente a dos soldados de la Bundeswehr. La policía afgana, y más
tarde los soldados alemanes, abrió fuego contra los manifestantes, provocando
una nueva tragedia: al menos doce muertos y ochenta heridos.
“No hay camas ni habitaciones libres en el hospital, está lleno de heridos'”,
dijo a Reuters Hassan Basij, director provincial de sanidad. El jefe de la
policía provincial Shah Jahan Noori afirmó que la revuelta ha terminado, pero
que la situación sigue siendo muy tensa en la ciudad, manifestándose él mismo
indignado por las continuas víctimas civiles de las fuerzas de la OTAN: “Condeno
con toda energía estas brutales operaciones que sólo matan a civiles, creando
así una distancia cada vez mayor entre la población, por un lado, y el gobierno
y sus socios internacionales, por el otro.”
El comandante Noori ha desmentido la versión oficial de la OTAN sobre las
víctimas de la incursión de la noche del martes, que se produjo en el pueblo de
Gawmal, según la cual las cuatro víctimas no eran civiles afganos sino
guerrilleros del Movimiento Islámico de Uzbekistán (IMU), entre ellos las dos
mujeres, a quienes mataron sólo después de que abrieran fuego de ametralladoras
y pistolas contra los soldados estadounidenses.
“Las víctimas eran civiles, todos afganos, dijo el jefe de la policía, que
explica que “no hay insurgentes en la zona”, ni talibanes ni grupos extranjeros
vinculados a éstos.
Las guerrilleras muertas en Afganistán en los últimos años pueden contarse con
los dedos de una mano, porque los talibanes y otros grupos insurgentes pastunes
no enrolan a mujeres. De hecho, las víctimas eran todas extranjeras (caucásicas
y de Asia Central.) Sin embargo, el Movimiento Islámico de Uzbekistán, integrado
por uzbecos, tayikos, kirguíses, afganos, pakistaníes, chechenios, uigures,
tiene entre sus filas tanto “muyahidines” como “mujahidats”, es decir, mujeres
combatientes que generalmente se utilizan en los ataques suicidas.
Si las víctimas del ataque estadounidense a Taloqan resultaran ser realmente
civiles, sería el cuarto “accidente” de este tipo en una semana. El lunes,
fuerzas de la OTAN mataron a una niña de diez años e hirieron a otros cuatro
niños en la provincia oriental de Kunar. El sábado mataron a un muchacho de
quince años durante una incursión nocturna en la provincia de Nangarhar, lo que
desató una protesta en la que la policía disparó contra una multitud, matando a
un chico de catorce años. El jueves pasado, en la misma zona, otro ataque
nocturno causó la muerte de una niña de 12 años y de su tío, agente de policía.
Traducción de S. Seguí / Rebelión
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