Oficina
Nacional estadounidense de Investigación Económica)
advirtió que "cualquier futura desaceleración de la economía sería una nueva
recesión y no una continuación de la recesión que comenzó en diciembre de
2007".
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la
aún elevada tasa de desempleo en EEUU es improbable que vuelva a sus niveles
anteriores a la crisis por al menos tres años.
En este
escenario -apunta The Wall Street Journal- el anuncio no será un consuelo para
quienes hoy querrían tener un empleo. Según cifras oficiales, un
estadounidense de cada seis en edad de trabajar está desocupado.
Para el Journal, los datos del Producto Interno Bruto acreditan la idea de que
la primera economía mundial cayó al menos en una fase de crecimiento muy lento,
o incluso de estancamiento.
La OCDE indicó en un informe que el reciente enfriamiento económico podría
traducirse en un nivel de desempleo permanentemente elevado.
Si bien
las anteriores recesiones en EE.UU. no causaron daños estructurales permanentes
a la economía, "es posible que esta recesión cause estos efectos",
precisó el organismo.
Lo peor de
recesión más larga registrada en EEUU desde la década de 1930 duró 18 meses y
finalizó en junio de 2009, dejando tras de sí 8 millones de empleos perdidos,
anunció este lunes la Oficina Nacional estadounidense de Investigación Económica
(NBER, en inglés).
La Gran Recesión, como la apodan comúnmente los economistas, "duró 18 meses, lo
que la convierte en la más larga desde la Segunda Guerra Mundial", explicó el
NBER en un comunicado.
El
crecimiento se reanudó en el tercer trimestre de 2009 (+1,6% interanual), luego
tomó impulso a fines de 2009 e inicios de 2010 (+5,0% y +3,7%), antes de
desacelerarse netamente en el segundo trimestre (+1,6%). Para la inmensa mayoría
de los economistas, el tercer trimestre debería ser incluso peor que el
segundo.
"El comité
decidió que cualquier recaída futura de la economía sería una nueva recesión
y no la continuación de la iniciada en diciembre de 2007. La justificación de
esta decisión está basada en la duración y la fuerza de la reactivación hasta la
fecha", subrayó el NBER.
El NBER,
un organismo privado que agrupa a economistas que se cuentan entre los más
eminentes del país, determina la fecha en meses redondos, teniendo en cuenta no
solamente la medición del Producto Interno Bruto, sino también los ingresos, el
empleo, la producción industrial y las ventas mayoristas y minoristas.
Por otra
parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en
su estudio bianual sobre las perspectivas de EEUU, redujo sus previsiones de
crecimiento para ese país.
Las previsiones son ahora de un crecimiento de 1,5% para 2010, dos veces
menos que el pronóstico de mayo, y del 2,3% para 2011.
Según la OCDE, "en el mejor de los casos" habría que esperar hasta 2013 para ver
una recuperación del mercado laboral estadounidense.
El experto en temas económicos de la BBC Andrew Walker dice que el informe
advierte sobre una posible persistencia del desempleo y efectos negativos
de largo plazo ocasionados por la última recesión, algo que no ocurrió con
recesiones anteriores.
El propio
presidente de EEUU, Barack Obama, reconoció que millones de estadounidenses
siguen padeciendo los efectos de la crisis económica global pese a que la
recesión oficialmente ya ha quedado atrás.
"Incluso si los economistas dicen que la recesión finalizó oficialmente el año
pasado, obviamente para los millones de personas que siguen sin empleo (...) es
aún muy real", dijo Obama en declaraciones al canal de televisión CNBC.
"Aunque
los economistas digan que las recesión acabó oficialmente el año pasado, aún es
muy real para los millones de personas que todavía no tienen trabajo, gente que
ha visto caer el valor de sus casas, gente que lucha cada día por pagar las
facturas", señaló Obama.
El NBER lo precisa: El comité no llegó a la conclusión de que la coyuntura
económica después de junio de 2009 "fue favorable o que la economía funciona
nuevamente según su capacidad normal".
Pero los
que dieron la señal fueron los propios estadounidenses. Según un sondeo de
Gallup publicado el miércoles de la semana pasada, y realizado entre el 27 y 30
de agosto, el 82% de la población de EEUU piensa que EEUU continúa en recesión.
La nueva advertencia llegó de dos de los organismos más representativos del
capitalismo dominante: La OCDE y el FMI.
En un escenario, marcado por un aumento constante del déficit de los Estados,
con ajustes compulsivos y crisis social que se agudiza, el FMI y la OCDE
advirtieron la semana pasada que
"Peligra la recuperación de la economía mundial", y el mercado laboral se
encuentra en "situación catastrófica".
El pronóstico se centra
principalmente en las dos economías centrales, EEUU y Europa.
El director gerente del Fondo Monetario
Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, advirtió de que "el mercado
laboral está en una situación catastrófica" y destacó que esta situación "no
se revertirá con las recetas de siempre".
"Esta
crisis, la más grave de todas, ha dejado un desierto de desocupados sin
parangón", recordó Strauss-Kahn al inaugurar la conferencia sobre Empleo
realizada en Oslo.
Y puso el
dedo en la llaga. O sea, en el
costo (económico y social) que demandará a los Estados capitalistas (empezando
por EEUU y las economías centrales) los ajustes fiscales y el salvataje
(con dinero público de todos los contribuyentes) de los grandes conglomerados
bancarios y empresariales que hicieron estallar la "burbuja" del colapso
financiero a escala global.
Según The Wall Street Journal, "Las esperanzas de que se
produzca una recuperación liderada por EEUU se esfumaron luego de que los
consumidores estadounidenses decidieran guardar sus billeteras. Las ráfagas de
crecimiento en Japón y Alemania pierden fuerza o se prevé que lo hagan. China y
otros grandes países en vías de desarrollo siguen creciendo con solidez, pero a
un ritmo más moderado que hace unos meses".
En agosto pasado,
la Reserva Federal (FED) dio a conocer una evaluación negativa sobre la
situación económica norteamericana. El banco central estadounidense emitió un
comunicado informando que "el ritmo de la recuperación de la actividad y del
empleo se desaceleró en los últimos meses". Y situó como causal, la
persistencia del desempleo y la no reactivación del consumo.
Los
economistas se han mostrado preocupados por la persistentemente alta tasa de
desempleo, que subió 3,5 puntos porcentuales a 9,3% en 2009 frente a 5,8% en
2008, el mayor incremento desde que el Departamento de Trabajo comenzara
a recopilar datos comparables promedio anuales en 1947.
"El
deterioro en el mercado laboral de 2008 a 2009 fue el peor que jamás hemos
visto", dijo Heidi Shierholz, economista laboral del think thank Economic
Policy Institute, con sede en Washington. "Cuando se produce un gran deterioro
del mercado laboral, la pobreza sube. La gran mayoría de los ingresos de la
gente en este país depende del mercado laboral", añadió.
En suma, la realidad numérica indica
que, en materia económica, en el Imperio no hay nada que celebrar.