El informe de tres páginas está fechado en febrero de 2010 y afirma que la
participación de individuos que viven en EEUU en "actos terroristas, no es un
fenómeno nuevo".
El informe titulado ¿Qué pasaría
si EEUU fuera visto como "Exportador de Terrorismo?", señala que si éste fuera
el caso, el resto de los países estarían menos dispuestos a colaborar con
EEUU en la detención, transferencias e interrogatorios de futuros sospechosos.
El informe, que resalta ataques llevados a cabo por judíos, musulmanes o
estadounidenses de origen irlandés que residen en Estados Unidos o recibieron
financiación proveniente de este país para llevar a cabo sus actividades,
cuestiona cómo la percepción exterior de la potencia mundial podría cambiar
si los ataques continúan.
"Se ha prestado mucha atención recientemente a los crecientes casos de
insurgentes islámicos criados en EEUU realizando ataques contra objetivos
estadounidenses, fundamentalmente dentro del país. Pero se ha hecho menos caso
del terrorismo que se cría en nuestro país, no exclusivamente de carácter
musulmán, y que se exporta al extranjero para atacar a personas que no son
estadounidenses", afirma el informe.
La publicación de este informe se produce días después de que el director de la
organización, Julian Assange, denunciara la existencia de supuestas estrategias
del Pentágono para desprestigiar al sistio online, luego de haber sido
acusado de violación en Suecia el pasado fin de semana.
Una fuente oficial citada por la BBC restó importancia al informe de la llamada
célula roja (Red Cell, en inglés) de la CIA, diciendo que no era exactamente un
informe "con gran éxito en taquillas".
La Red Cell fue puesta en marcha a raíz de los ataques del 11 de septiembre para
ofrecer soluciones alternativas, ofrecer enfoques creativos y "producir
informes con la intención de provocar el pensamiento más que proporcionar
sesudas y respetadas evaluaciones", según consigna la página web de la CIA.
George Little, vocero de la CIA, se pronunció en el mismo sentido: "Este tipo de
productos analíticos (...) están diseñados simplemente para hacer pensar y
presentar distintos puntos de vista".
Wikileaks se ha visto envuelto en una reciente polémica al publicar más de
76.000 documentos militares que delataban las acciones del ejército
estadounidense en Afganistán, un acto que la Casa blanca y el Pentágono calificaron
de "altamente irresponsable".
A finales
de julio WikiLeaks publicó alrededor de 76.000 documentos reservados del
Pentágono sobre la ocupación militar de Afganistán, en los que se revelaba,
entre otras cosas, que la Inteligencia de Pakistán --teórico aliado de
Washington en la zona-- colaboraba con los talibán, o que el Ejército
estadounidense contaba con comandos con el objetivo de asesinar o capturar sin
opción a juicio a los líderes de la resistencia.
Los informes coincidían con las
advertencias de la CIA y del último comandante militar de EEUU quien fuera
destituido por opinar públicamente sobre la ineptitud de Obama y de sus
funcionarios para controlar el país ocupado desde el 2001.
La organización Wikileaks, que
impulsa la difusión de informaciones secretas, revela parte de lo que se
menciona en unos 90.000 informes militares secretos estadounidenses sobre
Afganistán, que fueron filtrados el fin de semana a varios diarios y cadenas
televisivas de EEUU y Europa.
La organización WikiLeaks anunció en
la red social Twitter que publicará otros 15.000 documentos secretos del
Pentágono sobre la ocupación de Afganistán que aún posee.
La organización aclara que difundirá los documentos clasificados una vez que se haya completado una revisión destinada a reducir los
riesgos de que la difusión de estos datos pueda representar una amenaza para la
vidas de las personas que aparecen en los mismos.