El
precio del crudo es influenciado más por la conducta de las bolsas que por sus
propios niveles de inventario o demanda. Últimamente, esta sincronización ha
alcanzado un nivel extremo y la relación entre el petróleo y el Índice Standard
& Poor's 500, que agrupa a las principales empresas estadounidenses, bordea el
70%, lo que duplica el 34% promediado desde 2008.
Los precios del crudo y las acciones no deberían bailar al mismo son. Mientras
la cotización de las acciones depende de los resultados de las empresas, la del
petróleo varía conforme a los cambios de la oferta y la demanda. Desde 1983,
cuando el petróleo empezó a cotizar en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex),
la relación entre los dos mercados promedió un magro 0,1%. La baja correlación
ha hecho que numerosos inversionistas incluyan a las materias primas en sus
carteras de acciones y bonos con el fin de diversificar sus apuestas.
Desde el estallido de la crisis financiera, sin embargo, el petróleo y las
acciones han seguido caminos paralelos. Muchos inversionistas pensaron que se
trataba de una tendencia pasajera, pero la correlación no sólo no se ha
desvanecido, sino que se ha fortalecido.
La semana pasada, esta correlación altísima perjudicó a quienes tienen
inversiones en petróleo y acciones estadounidenses. Una caída de 4% en lo
títulos se agravó con un repliegue de 7% en los precios del crudo.
Dakin Christenson, operador de energía de la petrolera ConocoPhillips, cuenta
que instaló un nuevo monitor junto a sus gráficos del petróleo para seguir en
tiempo real la evolución de las bolsas. Aunque no transa acciones, "se han
vuelto un ingrediente clave en los precios del crudo", reconoce.
La influencia de las acciones en la cotización del petróleo ha quedado en
evidencia en las últimas semanas, cuando el crudo repuntó pese a la debilidad de
sus fundamentos. El abastecimiento de productos de crudo y petróleo en Estados
Unidos alcanzó su máximo en la semana que concluyó el 6 de agosto mientras que
China, el principal motor de la demanda global, redujo sus importaciones. Aun
así, los precios del petróleo han subido 11% desde fines de mayo.
Una explicación que surge para justificar la alta correlación entre el crudo y
las acciones es que la bolsa es un indicador de las perspectivas de la economía
en su conjunto. Un alza de las acciones constituye una señal de una creciente
demanda de energía y, por ende, el precio del crudo debería subir y viceversa.
La correlación, no obstante, "va mucho más allá de las psicología del mercado",
sostiene Kevin Harrington, director ejecutivo del fondo de cobertura de San
Francisco Clarium Capital Management LLC.
El crudo y las acciones reciben más dinero a medida que más fondos de inversión
empiezan a transar en ambos mercados. Muchos de ellos son los denominados
"fondos algorítmicos" que compran y venden conforme a las señales técnicas del
mercado, en lugar de sus fundamentos. Asimismo, el crecimiento de los fondos que
cotizan dedicados a invertir en acciones o materias primas hacen que los
inversionistas puedan trasladar activos con sólo un clic.
John D'Agostino, un ex ejecutivo de la Nymex que ayudó a fundar la Bolsa
Mercantil de Dubai, cree que se trata "de un quiebre de la estructura del
mercado". En los últimos años, las bolsas de commodities han ajustado su
tecnología para mejorar el acceso de los operadores electrónicos, que se han
convertido en una fuerza dominante en ciertos mercados.
Los inversionistas "suelen hacer lo mismo al mismo tiempo, no por los
fundamentos, sino porque gestionan tanto dinero que se han convertido en los
mercados", dice Wayne Penello, fundador de Risked Revenue Energy Associates.
"Cuales quiera sean las causas de este fenómeno, su fuerza está creciendo", dice
Walter Zimmmermann, jefe de análisis técnico de la firma de asesoría energética
United-ICAP. El analista subrayó que la correlación se ha extendido a la
cotización de otras materias primas como la gasolina y la plata.
Algunos creen que la correlación continuará por un buen tiempo. "El petróleo es
un commodity muy macro", señala Harrington, de Clarium.