(IAR
Noticias) 14-Abril-2010
Los expertos coinciden: Si un ataque militar del eje sionista EEUU-Israel (al
que podrían sumarse Francia, Alemania y Gran Bretaña) no consigue neutralizar
y/o debilitar en pocas horas el sistema de defensa iraní (principalmente su
capacidad de respuesta aérea) en un "golpe sorpresa", se expone a un
contraataque iraní a bases de EEUU y a ciudades e instalaciones militares
claves en Israel, acompañado de una reacción islámica y antisionista
generalizada en Medio Oriente, principalmente en Libano, Irak y Gaza, y de una
"guerra asimétrica" contra EEUU e Israel que se extendería desde Irán hacia toda
la región. Es aquí donde ingresa un tercer escenario: la "opción nuclear".
Por
Manuel Freytas
(*)
manuefreytas@iarnoticias.com
Si el primer escenario, con un ataque
demoledor sobre las instalaciones militares y nucleares iraníes, no se cumple,
podría activarse un segundo escenario con una guerra irregular (o
asimétrica) para la cual Washington y Tel Aviv no están preparados, dado que (y
al margen de la supremacía abrumante de su poder aéreo y naval) carecen de
capacidad para una ocupación terrestre generalizada en Irán y el Medio
Oriente, donde deberían enfrentarse al aparato militar iraní (convencional e
irregular) compuesto por dos millones de efectivos movilizados y en capacidad de
combate.
La interactividad fluctuante de
estos dos escenarios, hace que el éxito o el fracaso del ataque sionista se mida
por el "factor tiempo".
Y es aquí, en el "factor tiempo" (de
acuerdo con la lógica militar), donde ingresa la "opción nuclear"
(como alternativa a la opción militar convencional) para asegurar un ataque
sorpresa demoledor que deje sin capacidad de defensa al mando militar iraní, y
desate una crisis política interna lo suficientemente fuerte, que posibilite el
derrocamiento del régimen de los ayatolas, el objetivo político de máxima que
guía a la operación militar planificada contra Irán.
Ni EEUU ni Israel, pueden poner en
peligro el objetivo central de la operación contra Irán: El control militar estratégico del llamado "triángulo petrolero", que concentra más del 70%
de las reservas energéticas mundiales, y va del
Mediterráneo oriental vía el Medio
Oriente y Asia Central hasta Asia Suroriental.
La "opción nuclear"
En abril de 2006, durante una
conferencia de prensa en la Casa Blanca, y respondiendo a un periodista que
había preguntado si las opciones con Irán incluían la posibilidad de realizar
un ataque nuclear, el presidente de EEUU, George W. Bush, afirmó que
todas las opciones, incluso el uso de la fuerza atómica, "están sobre la
mesa" para impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
Era la primera que Bush, ante la
pregunta de si EEUU barajaba la posibilidad de un ataque nuclear contra Irán,
respondía afirmativamente incluyéndolo tácitamente como parte del "uso de la
fuerza".
Cuatro años después, en la cumbre
nuclear celebrada en Washington, Obama y su administración recogen el legado de
Bush y ponen al "terrorismo nuclear" en el centro de la amenaza contra
EEUUU y Occidente.
"La doctrina nuclear contiene un serio llamamiento dirigido a Irán y Corea
del Norte. Estamos haciendo una excepción a los países como Irán y Corea del
Norte, que no acatan los principios del Tratado de No Proliferación", expresó
Gates la semana al presentar el documento de la nueva doctrina estratégica
nuclear estadounidense.
"La
doctrina nuclear de EEUU de hecho no excluye
la posibilidad de asestar un golpe contra Irán y Corea del Norte", añadió el
jefe del Pentágono.
"Como el presidente ha dejado claro, el peligro
más inmediato y extremo es el terrorismo nuclear, al-Qaeda y sus aliados
extremistas están buscando armas nucleares. Debemos asumir que las usarán si
logran obtenerlas", precisó Gates en la misma línea que Obama y la secretaria de
Estado Hillary Clinton.
La postura de la Casa Blanca
gerenciada por Obama coincide con diferentes proyectos presentados en el Congreso de EEUU por demócratas y
republicanos, situando al "terrorismo nuclear" como nueva hipótesis de
conflicto.
Desde hace cuatro años, la movida "antiterrorista nuclear" en
el Congreso estadounidense coincide, con los informes periódicos de la 16
agencias de inteligencia USA que señalan que la red terrorista de Al Qaeda está en capacidad de usar
armas "químicas, biológicas y nucleares" en un hipotético ataque contra EEUU.
Los informes de la inteligencia
estadounidense se complementan con los realizados por los servicios británicos,
que advierten continuamente que Al Qaeda y algunas variantes del "terrorismo islámico" ya cuentan
-o están en proceso de contar- con armmas nucleares capaces de activar
explosiones limitadas, pero de efecto devastador, en ciudades claves de Europa o
de EEUU.
En estas hipótesis
también coinciden el resto de los
servicios de inteligencia de las potencias europeas embarcadas en planes comunes
y en programas de intercambio para la "guerra contra el terrorismo", también ya
han adoptado la tesis del "terrorismo nuclear" como nueva hipótesis de
conflicto.
Pero, lo más sugestivo, es que todas las hipótesis coinciden en situar una
presunta relación Irán-Al Qaeda como la base de despegue internacional
del "terrorismo nuclear" a escala internacional.
En la opinión de muchos
especialistas militares de EEUU la nueva hipótesis prendió con fuerza
entre los funcionarios de primera línea de Washington y del Pentágono, a tal
punto, que en las comisiones especiales del Congreso de EEUU ya se debate la asignación de recursos para las ojivas nucleares de misiles
estratégicos.
Nancy Pelosi, líder de la mayoría
demócrata en la Cámara de Representantes, vienen señalando que las
recomendaciones formuladas por la comisión sobre la prevención del "terrorismo
nuclear" son prioritarias para su partido.
En un
documento del Pentágono, difundido en el 2007, se señalaba que EEUU se prepara para actuar en dos guerras simultáneas
contra el "terrorismo" , y en conflictos irregulares y prolongados como en Irak.
Asimismo se
anunciaba un incremento de las fuerzas especiales, y reforzamiento de la CIA y de
las fuerzas especiales del Pentágono en operaciones de rastreo y exterminio
de "terroristas" en posesión de armamento nuclear.
El documento hablaba de una
guerra de cuatro años contra el terrorismo y refleja la visión del Pentágono
de que los futuros "desafíos" vendrán más probablemente de adversarios como la
"red Al Qaeda" que de naciones armadas de manera convencional.
''Esta guerra requiere que las
fuerzas armadas de Estados Unidos adopten enfoques indirectos y no
convencionales'', señala la denominada Quadrennial Defense Review
difundida en febrero de 2007.
"Mini-bomba nuclear" camuflada
Según advierten expertos
militares y medios estadounidenses y europeos, la nueva doctrina militar y los
planes del Pentágono contemplan dar golpes demoledores y de extrema precisión al
"terrorismo internacional" utilizando armas nucleares tácticas de "baja
intensidad" (ataque nuclear "quirúrgico).
Rusia y sus expertos vienen
denunciando una treta para incorporar a los "Trident", ojivas nucleares de "bajo
rendimiento" ("mini-bombas" nucleares), para ser utilizadas, por ejemplo, en
objetivos situados en países del "eje del mal" que se encuentren en la mira de
invasión de Washington, como es el caso de Irán.
Los informes rusos renovaron
los temores y advertencias de los expertos respecto de planes del Pentágono para
efectuar ataques nucleares de "extrema precisión" en blancos
caracterizados como búnkeres del "terrorismo nuclear", un concepto que podría
englobar -por ejemplo- a las usinas iraníes.
En 2007, el diario
The Washington Post publicó la opinión de dos ex secretarios de
Defensa de EEUU, Harold Brown (1977-1981) y James R. Schlesinger (1973-1975)
quienes proponian instalar ojivas no nucleares en misiles estratégicos
norteamericanos, en primer lugar, en los SLBM lanzados desde submarinos Trident
II D5.
Tras el revuelo
que causaron esas opiniones, en los círculos militares estadounidenses comenzó a
difundirse la idea de que tales ojivas resultan mucho más eficaces para
eliminar "terroristas" que los misiles convencionales de crucero o bombas de
aviación en uso.
Según algunos expertos del
Pentágono, basta con obtener datos precisos sobre la ubicación de las
bases "terroristas", sus coordenadas, para asestar, en cuestión de segundos,
golpes demoledores y de extrema precisión contra éstas sin la necesidad de
enviar bombarderos, o portaviones con escolta o submarinos.
El Comando Estratégico de Estados
Unidos recibió la tarea de crear una sede de fuerzas "antiterroristas"
conjuntas ''para la eliminación de armas de destrucción masiva y el comando
y control inmediato de fuerzas para ejecutar esas misiones'', señala un informe
del Pentágono.
Según información revelada por
los ex secretarios de Defensa de EEUU, Harold Brown y James Schlesinger, en cada
dos misiles "Trident II D5" instalados en los submarinos estratégicos se
proyecta sustituir las ojivas nucleares por cuatro ojivas no nucleares de guiado
individual.
Al explicar en ferebrero de 2007 a los congresistas el
motivo de desarrollar misiles intercontinentales no nucleares de alta velocidad,
James Cartwright, comandante del Comando Estratégico de Estados Unidos, dijo:
“Se podrá echar a perder en un abrir y cerrar de ojos la oportunidad de golpear
el blanco. Por ejemplo, tenemos que aniquilar a los terroristas cuando éstos
estén ensamblando sus armas nucleares, porque, de lo contrario, estas armas
podrían hacer estragos en Nueva York o en Washington.”
Pero el proyecto, a cuatro años
de su revelación, viene levnatando una
oleada de críticas, principalmente del lado de Rusia, principal
competidora de EEUU en el terreno del armamento táctico y estratégico nuclear.
Para los expertos rusos en temas
militares, por ejemplo, ningún radar de aviso sobre el ataque nuclear es
capaz de discriminar si las ojivas en vuelo son nucleares o convencionales.
Y en todo caso, señalan, ¿quién
garantizaría qué el Pentágono utilizaría solo ojivas no nucleares contra
objetivos "terroristas" utilizando misiles balísticos intercontinentales?,
además de no estar precisado con claridad cuales serían esos objetivos
"terroristas".
En general, los especialistas
militares rusos expresan temor de que el Pentágono utilice el argumento de las
ojivas convencionales insertadas en los sistemas balísticos Trident para
eludir controles nucleares.
El principal peligro del anuncio
de equipamiento de misiles Trident con ojivas no nucleares -señalan expertos
militares rusos citados por la agencia RIA Novosti- es que "EEUU podría
anunciar que en una determinada cantidad de sus submarinos atómicos están
instalados misiles con ojivas convencionales, sin que sea posible comprobar si
es así en realidad".
Rusia teme que EEUU
esconda en misiles decenas o centenares de otras camufladas como "no nucleares",
señalaron expertos citados por la agencia RIA Novosti.
Para el Jefe del Estado Mayor
General de las Fuerzas Armadas de Rusia, general Yuri Baliyevski, el lanzamiento
de los renovados "Trident" es algo muy peligroso, ya que "podría provocar una
reacción irreversible en los países que poseen armamento nuclear porque no
conseguirán determinar el tipo de ojiva que lleva el misil balístico lanzado
ni el blanco que debe batir".
El ataque nuclear "quirúrgico"
Según una decisión del Senado de
EEUU en
2003, la nueva generación de armas nucleares tácticas o "mini-bombas"
nucleares de “bajo rendimiento” con una capacidad explosiva de hasta 6 veces
la de la bomba de Hiroshima, son consideradas ahora “seguras para civiles” por
su precisión "quirúrgica" localizada orientada a impedir "daños
colaterales".
Los manuales militares señalan
que esta nueva generación de armas nucleares son "seguras" para el uso en
el campo de batalla. Ya no son armas de último recurso. Ya no hay impedimentos u
obstáculos políticos para su uso. En este contexto, el fallecido senador Edward Kennedy
acusó a la administración Bush de desarrollar “una generación de armas
nucleares más utilizables”.
Según el experto estadounidense,
Michel Chossudovsky, un plan operativo para realizar "ataques convencionales
y nucleares integrados" contra Irán ha estado en un “estado de
disponibilidad” desde junio de 2005.
Todas las garantías de la era de
la Guerra Fría, que categorizaban a la bomba nuclear como "un arma de último
recurso" han sido dejadas de lado, y las acciones militares “ofensivas”
utilizando ojivas nucleares son descritas ahora como actos de “autodefensa”,
señala Chossudovsky.
En este contexto, las armas
nucleares son presentadas como medios para consolidar la paz e impedir “daños
colaterales”. El Pentágono ha sugerido, a este respecto, que las "mini-bombas"
(con un rendimiento de menos de 5.000 toneladas) son inofensivas para civiles
porque las explosiones "tienen lugar bajo tierra".
Como en el caso de la primera
bomba atómica, que en boca del presidente Harry Truman “fue lanzada sobre
Hiroshima, una base militar”, hoy se pregona que las “mini-bombas nucleares” son
“seguras para la población civil adyacente”, afirma Chossudovsky.
De esta forma, las armas
nucleares y convencionales son consideradas como "parte de la caja de
herramientas", de la cual los comandantes militares pueden elegir y escoger
los instrumentos que requieran de acuerdo con el “desarrollo de las
circunstancias” en el escenario de la guerra.
Ninguna de estas armas en la
“caja de herramientas” del Pentágono, incluyendo las bombas convencionales
revienta-búnkeres, las bombas racimo, las mini-bombas nucleares, las armas
químicas y biológicas son descriptas como "armas de destrucción masiva"
cuando son utilizadas por EEUU y sus socios en la coalición, afirma el analista.
La nueva doctrina nuclear de EEUU no sólo
niega los devastadores impactos de las armas nucleares, sino que no deja lugar a
dudas, que las armas nucleares son “seguras” y que su uso en el campo de batalla
asegurará un "mínimo daño colateral y reducirá la probabilidad de escalada".
En este escenario, nadie
garantizar que las "mini-bombas" nucleares de bajo rendimiento, que han sido
aprobadas para su “uso en el campo de batalla”, no estén en planes de ser
utilizadas en operaciones futuras de exterminio de
bases "terroristas" situadas en países comprendidos dentro del "eje del
mal", como es el caso de Irán.
Funcionarios y asesores, tanto de
la Casa Blanca como del Pentágono, arguyen constantemente que se necesitan armas
nucleares de bajo rendimiento como "disuasivo verosímil" contra estados
delincuentes o "protectores de terroristas" (Irán, Corea del Norte).
El "Objetivo Irán"
La especulación en torno a un
ataque de EE.UU. contra Irán escaló desde que la revista New Yorker y el
diario The Washington Post publicaran en el 2006 que Washington estaría considerando
usar armas nucleares tácticas para destruir las instalaciones subterráneas
iraníes.
Ambas publicaciones indicaban que
los ataques "no se realizarían a corto plazo", pero que la administración Bush
"los considera como una opción posible" y prevé usarlos como una amenaza
"para convencer a Irán de que esto es algo cada vez más serio".
Una de las opciones para el
ataque -según coincidieron las dos publicaciones- comprende la utilización de
armas nucleares tácticas de destrucción de búnker, para destruir la
principal planta de producción nuclear iraní situada en Natanz, en el centro de
Irán, donde se concentran las actividades para el enriquecimiento de uranio.
Citando fuentes del Pentágono,
los diarios británicos Sunday Telegraph yThe Times,
vienne advirtiendo que ya está listo un plan de bombardeo a los
centros atómicos con misiles lanzados desde submarinos y apoyados por oleadas de
bombardeos aéreos.
El Pentágono ya
está elaborando un plan de ataques devastadores como "último recurso"
para bloquear los esfuerzos de Teherán de desarrollar una bomba atómica,
señalaba el británico Sunday Telegraph.
Según el diario británico, que
citaba a fuentes del Comando Central y Estratégico del Pentágono, EEUU está
identificando blancos de ataque, en su mayoría plantas nucleares
en el país persa, "para determinar cuáles serán bombardeados en una eventual
operación".
Otro diario británico, el The
Times en distintos informes, viene advirtiendo que el mando estadounidense
"considera activamente el uso de la fuerza militar" para acabar con las
actividades atómicas de Irán, pese a que sus autoridades aseguran realizar con
fines civiles.
Expertos citados por The Times
consideraron que Estados Unidos tiene la capacidad de destruir una docena de
instalaciones en Irán, calificadas de sitios nucleares, incluso con la
utilización de armamento táctico nuclear en los ataques.
Toda esta masa de información
proveniente de expertos militares, divulgada desde hace cuatro años por la prensa europea y
estadounidense, coincidió con la movida de demócratas y republicanos en el
Congreso de EEUU señalando al "terrorismo nuclear" como nueva hipótesis de
conflicto.
De ahí, a señalar a Irán
como blanco del próximo ataque nuclear preventivo, hay un solo paso.
Este proceso, de cuatro años,
desembocó finalmente en la cumbre nuclear convocada esta semana por
Obama en Washington, que prepara el terreno y la justificación de operaciones
militares contra Irán argumentadas bajo la amenaza del "terrorismo
nuclear".
(*) Manuel Freytas es periodista, investigador,
analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación
estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.
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IAR Noticias
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