El Gobierno estadounidense ha
ganado hasta el momento más de 10.000 millones de dólares (7.412 millones de
euros) con la devolución de los fondos de rescate de los bancos, según indica un
nuevo análisis que sugiere que los contribuyentes podrían obtener beneficios con
las ayudas sin precedentes extendidas al sector financiero durante la crisis.
Por Francesco Guerrera - The Financial Times
Tal
y como muestra el estudio de la consultora SNL Financial, Goldman Sachs y
American Express contribuyeron en gran medida a llenar las arcas del Tesoro
accediendo a pagar un precio favorable por los derechos de suscripción recibidos
a cambio de la ayuda.
La rentabilidad anualizada del 8,5% obtenida por las autoridades sobre las
acciones preferentes y los derechos de suscripción de nuevos títulos es menor
que los beneficios conseguidos por otros inversores en el sector, como por
ejemplo la participación de Warren Buffett en Goldman. Pero los rendimientos del
Tesoro sobre su inversión de 250.000 millones de dólares en los bancos podrían
acallar las críticas políticas contra el uso de los fondos de los contribuyentes
para ayudar a empresas como Citigroup, Bank of America, Goldman y Morgan Stanley.
“El Gobierno no puso en marcha el rescate para obtener beneficios, sino para dar
estabilidad al sistema financiero”, explicó Russ Yates, uno de los autores del
informe de SNL. “La labor del Gobierno no consiste en ganar dinero con el sector
privado”.
Las noticias sobre la rentabilidad obtenida por el Gobierno con su Programa de
Compra de Activos Tóxicos (TARP por sus siglas en inglés) se conocen la semana
en la que está previsto que la comisión encargada de estudiar las causas de la
crisis interrogue a Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal de
EEUU, y a ejecutivos de Citi.
El Tesoro todavía espera perder 117.000 millones de dólares con el TARP, que
también hizo inversiones en la industria del automóvil y en la aseguradora AIG.
Pero el informe de SNL sugiere que la parte relativa al sector financiero, que
en un principio se esperaba que costase 76.000 millones de dólares, podría
terminar dando beneficios.
Según descubrió SNL, las 49 compañías que han devuelto los fondos del TARP, que
pagaron dividendos sobre las acciones preferentes del Gobierno y que bien
recompraron los títulos o permitieron al Tesoro subastar los derechos de
suscripción, aportaron una rentabilidad de 10.500 millones de dólares a las
autoridades.
Goldman y American Express fueron dos de las principales fuentes de beneficios,
generando un rendimiento anualizado del 20% y el 23% respectivamente después de
readquirir los derechos de suscripción en julio de 2009. Entonces, los analistas
dijeron que Goldman, bajo intensa presión política por su estrategia de bonus y
su comportamiento durante el colapso de AIG, había ofrecido un buen precio para
recomprar los valores.
El Gobierno pretende obtener más beneficios con la venta de su participación del
27% en Citi. Sin embargo, según explicó SNL, las inversiones en bancos más
pequeños podrían generar pérdidas, ya que se considera que unas 28 entidades,
que recibieron un total de 1.900 millones de dólares en fondos del TARP, siguen
necesitando capital.
Algunos críticos como Linus Wilson, un profesor de finanzas de la Universidad de
Louisiana, señalaron que la rentabilidad obtenida por el Gobierno se debía
principalmente al repunte de las acciones bancarias en el último año. Añadió:
“El Tesoro sigue teniendo suerte. Hace un año, pocos podrían haber predicho que
la bolsa registraría hoy su nivel actual”.