La década en alza del petróleo comenzó en las frenéticas obras de
construcción de ciudades como Shanghai. Esos mismos edificios podrían
convertirse en el némesis del petróleo este año.
Por Liam Denning -
The Wall Street Journal
El año pasado, el precio del crudo Nymex aumentó un 78% a pesar de que el
consumo global de petróleo cayó por segundo año consecutivo. La continua sed de
petróleo de China ayudó mucho en momentos en que los mercados desarrollados
caían en la recesión. Fuera de China, el consumo global bajó casi 3 millones de
barriles diarios entre 2007 y 2009. Con China, cayó sólo 1,6 millones de
barriles diarios, según la Agencia Internacional de Energía.
Como suele ocurrir, sin embargo, hay más detrás de los números de China que
lo que se puede ver. La demanda real del país por petróleo, calculada como
producción de refinerías más importaciones netas de productos refinados, saltó
un 14% en 2009, estima GaveKal Research. El crecimiento del producto interno
bruto durante todo 2009 fue de 8,7%.
Según promedio multi-anuales de movimiento, en China la relación de
crecimiento de la demanda de crudo con crecimiento de PIB debería haberse
ubicado entre 0,37 y 0,75 en 2009, afirma GaveKal. Eso implica un crecimiento de
la demanda de petróleo de sólo 3,2% a 6,5% el año pasado. Estas cifras le dan
peso a una opinión muy extendida según la cual China ha estado almacenando
petróleo. Otra pista: las grandes exportaciones recientes de ciertos productos
refinados de China sugieren restricciones de almacenamiento.
Serán más importantes las crecientes limitaciones financieras. Beijing
comenzó 2010 imponiendo restricciones sobre un auge de préstamos local que
alimentó enormes ganancias en activos especulativos como los bienes raíces.
Lombard Street Research sostiene que el crecimiento anualizado en la oferta
monetaria y los préstamos bancarios chinos se ha ubicado por debajo del 20%, a
pesar de que el crecimiento económico se recuperó en gran medida. Esa es una
receta para inflación y burbujas de activos.
Menos préstamos quieren decir menos dinero para financiar una mayor
acumulación de petróleo, teniendo en cuenta los precios. El riesgo más extremo
sería que se produzca la liquidación real de acciones existentes, que devastaría
los precios al contado.
La contracción monetaria china podría limitar las ganancias de los
inversionistas en vehículos pasivos que siguen los índices petroleros. Ya se
observa un viento de frente debido a un cambio sostenido en el mercado de
futuros hacia una curva inclinada ascendente, conocida como "contango". Los
fondos invertidos en futuros de petróleo suelen rotar sus posiciones al vender
contratos a plazo cercano que están a punto de vencer y comprar otros con fechas
más lejanas. Cuando los últimos son más caros, el rendimiento negativo en esa
lista erosiona las ganancias conseguidas por aumentos en el precio "spot" o
inmediato del petróleo.
Por ejemplo, en 2009, el índice Standard & Poor's GSCI Petroleum tocó una
ganancia de precio a la vista teórico de 71%. Pero el rendimiento total, tras
tener en cuenta el efecto negativo acumulativo, fue de 19%. Los nutridos
inventarios de crudo y la débil demanda significan que la estructura contango
probablemente persista. ¿Pueden los inversionistas pasivos realmente prever
grandes ganancias en los precios spot este año si China sigue limitando sus
existencias?