as afirmaciones de Ahmadineyad
provocaron el jueves el retiro de varias delegaciones occidentales del
pleno de la Asamblea General de Naciones Unidas.
La mayoría de la gente cree que el
Gobierno de Estados Unidos estuvo detrás de los ataques del 11 de septiembre de
2001, afirmó mientras la delegación estadounidense abandonara el recinto en
protesta.
En su discurso ante la Asamblea General, Ahmadineyad señaló que principalmente
eran miembros del Gobierno estadounidense los que creían que "extremistas
islámicos de Al Qaeda" fueron los que llevaron a cabo los atentados suicidas
contra el World Trade Center en Nueva York y el Pentágono en Washington.
Otra teoría, explicó Ahmadineyad, sostiene que "hay algunos segmentos dentro del
Gobierno estadounidense que orquestaron el ataque para revertir el declive de
la economía de su país, y su control sobre Oriente Próximo, con tal de salvar al
régimen sionista".
"La mayor parte del pueblo estadounidense, así como gran parte de las naciones y
políticos en todo el mundo, estarían de acuerdo con este punto de vista",
dijo Ahmadineyad ante la asamblea de 192 naciones.A
Como en los últimos años, las
delegaciones de EEUU, de los 27 miembros de la Unión Europea y de otros países
abandonaron la sala poco después de que Ahmadineyad hiciera las declaraciones.
Mark Kornblau, portavoz de la delegación estadounidense en la ONU, dijo que
Ahmadineyad eligió "soltar teorías conspirativas repugnantes y difamaciones
antisemitas que son tan abominables y engañosas como previsibles".
El portavoz de la Casa Blanca Bill Burton dijo que el presidente Barack Obama
pensaba que los comentarios eran "totalmente indignantes y ofensivos,
especialmente en la ciudad donde ocurrieron los ataques del 11 de septiembre".
Ahmadineyad dijo que algunas pruebas que podrían respaldar teorías alternativas
habían sido "tapadas", como pasaportes encontrados entre los escombros y
una grabación de vídeo de un individuo desconocido que había estado "involucrado
en acuerdos petroleros con algunos funcionarios estadounidenses".
Como ocurrió en años anteriores, el presidente iraní usó el estrado de la
Asamblea General para referirser a otro archienemigo de su país, Israel, y para
defender el derecho de su país a desarrollar un programa nuclear que las
potencias occidentales temen esté destinado a producir armas.
Ahmadineyad afirmó además que "la mayoría de los ciudadanos de EE.UU., así
como de las naciones y los políticos en el mundo, están de acuerdo con esta
visión" sobre los ataques contra Washington y Nueva York, en los que
murieron cerca de 3.000 personas.
Las usinas sionistas y sus representantes calificaron de "viles teorías"
y de "diatriba" el discurso del presidente de Irán.
"En vez de representar las aspiraciones y la buena voluntad de los iraníes,
Ahmadineyad ha elegido una vez más difundir sus viles teorías de la
conspiración y sus comentarios antisemitas que son tan repugnantes e
ilusorios como predecibles", señaló el portavoz de la misión de EEUU ante la
ONU, Mark Kornblau.
Ahmadineyad pareció no inmutarse con las criticas y las protestas que generaron
sus palabras, y continuó con su ofensiva contra Israel y el sionismo.
“Cuando volvamos a reunirnos aquí el
año que viene, podemos tener ya un acuerdo que derive en un nuevo miembro de la
ONU: una Palestina independiente, soberana", dijo Obama durante su discurso, y
en ese marco llamó al mundo árabe a respaldar los esfuerzos de los palestinos en
las negociaciones directas con los israelíes.
Un diplomático europeo explicó a la
AFP que las delegaciones europeas habían abandonado la sala en señal de
solidaridad con EEUU.
La acusación implícita de Ahmadineyad
de que EEUU pudiera haber tenido participación en los ataques del 11-S indignó y
ofendió al presidente Barack Obama, señaló un alto funcionario estadounidense
que pidió el anonimato.
"El presidente halló los comentarios indignantes y ofensivos, en particular dado
lo cerca que estamos de la 'Zona Cero'", dijo el funcionario en la sede de la
ONU, cercana al lugar donde se erigían las torres gemelas de Nueva York,
derrumbadas por los ataques del 11 de septiembre de 2001, que dejaron unos 3.000
muertos en EEUU.
El presidente iraní dijo que el año próximo su país organizará una conferencia
sobre terrorismo y que 2011 debe ser el año del desarme nuclear.
El líder iraní reiteró que su país no está buscando fabricar armas nucleares y
dijo que algunos miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas "equiparan
la energía nuclear con las bombas atómicas".
El presidente de Irán consideró inadmisible e insultante la quema del
Corán enEEUU, asimismo presentó su versión de los atentados del 11 de
septiembre en Nueva York.
"Hace poco el mundo ha visto un acto asqueroso y antihumano, la quema del Corán.
El Corán es un libro sagrado, la reflexión de los profetas del Islam, llama a la
compasión, al progreso, a la defensa de los oprimidos y la resistencia contra
los agresores. Quemaron el Corán para quemar la verdad, pero es imposible
quemarla", dijo Ahmadineyad al elevar la mano con el libro sagrado de los
musulmanes.
Ahmadineyad ya se ha pronunciado
en contra de las nuevas negociaciones cara a cara entre el primer ministro
de Israel, Benjamín Netanyahu, y el presidente de la Autoridad Palestina,
Mahmoud Abbas.