Según
informó el lunes la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Irán
posee ahora 2.800 kilogramos del mineral elevado al 3,5%, lo que
implica un 15% más que en mayo de este año.
La cantidad de uranio acumulada por
Irán es suficiente -una vez enriquecida ulteriormente-, para fabricar entre
dos y tres bombas nucleares, según los expertos de la AIEA.
“Irán estima que entre el 9 de enero
y el 20 de agosto de este año se produjeron 22 kilos de UF6” (uranio enriquecido
hasta 15 por ciento) en su planta piloto de Natanz, según el reporte de la AIEA.
Esto se demuestra que Teherán
avanza con su polémico trabajo nuclear pese a las sanciones impuestas.
En un informe técnico difundido el lunes, la agencia nuclear de la ONU muestra
su preocupación por las dimensiones militares del programa atómico iraní y
asegura que Irán está obstruyendo las inspecciones internacionales de sus
instalaciones nucleares y viola todas las resoluciones internacionales.
Según el informe, las autoridades
iraníes no permitieron a dos inspectores de la agencia vigilar los
procedimientos utilizados en un reactor de Teherán empleado para la
investigación científica.
Desde hace años, el Consejo de Seguridad de la ONU y el OIEA exigen que Irán
suspenda su programa de enriquecimiento de uranio, que pare la construcción de
un reactor de agua pesada y aplique un régimen especial de inspecciones.
A pesar de las repetidas condenas y las sanciones diplomáticas y comerciales
impuestas al Gobierno de Ahmadineyad, el régimen islámico sigue argumentando que
tiene derecho a producir combustible para generar energía atómica.
Ali Asghar Soltanieh, enviado iraní a la AIEA, dijo que el reporte “dañó la
reputación técnica de la agencia” y aclaró que todas las actividades
nucleares del país están bajo su “completa supervisión”.
EEUU indicó que el reporte de la AIEA sobre Irán “es preocupante” e
indicó que muestra que Teherán intenta desarrollar armas nucleares.
Por otro lado, un funcionario del gobierno ruso afirmó agencias de su país que
EEUU dificulta la reanudación de las conversaciones para un intercambio de
combustible nuclear con Irán.
El funcionario, que pidió el anonimato, consideró que las demandas occidentales
para que la república islámica abandone el enriquecimiento son estériles y, en
cambio deberían concentrarse en evitar que obtenga combustible que pueda ser
usado para una bomba nuclear.
El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas endureció el
pasado 9 de junio las sanciones económicas contra Irán, a las que se
añadieron medidas punitivas de Estados Unidos y países de la Unión Europea para
forzar a la república islámica a detener su programa nuclear.
La AIEA también externó su preocupación por la posible actividad en la república
islámica para desarrollar una carga nuclear para un misil. Sin embargo,
Irán ha rechazado cualquier intención militar en sus proyectos.