hmadinejad dijo durante una visita a Tayikistán que las "sanciones están
viniendo por la izquierda y por la derecha. Para nosotros son lo mismo que
moscas fastidiosas...Tenemos paciencia y nos mantendremos fuertes".
El mandatario iraní agregó que la resolución no tiene valor y que es como el uso
de "una servilleta que puede ser tirada a la basura".
La resolución del Consejo de
Seguridad de la ONU que impone nuevas sanciones a Irán es un "paso erróneo",
señaló el jueves el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin
Mehmanparast.
"Esa resolución es un paso erróneo que no ayudará en el arreglo de la situación,
sino que la agravará todavía más", afirmó Mehmanparast citado por la agencia
France.
La resolución del Consejo de
Seguridad de la ONU que impone nuevas sanciones a Irán por su programa nuclear
es una "victoria pírrica", dijo por su parte, el miércoles, el
presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, cuyo país, miembro no
permanente del cuerpo, votó contra la medida.
"Sinceramente, espero que Ahmadinejad
permanezca tranquilo. Conversé mucho con el primer ministro de Turquía y
decidimos votar en contra (de las sanciones a Irán) porque tenemos nuestro
nombre en un acuerdo", declaró el presidente brasileño.
"Creo que nosotros debemos tener paciencia cuando constatamos lo obvio.
Brasil y Turquía hicieron lo que los países del Consejo de la ONU no conseguían
hacer: llevar a Irán a la mesa de negociación. Al contrario, ellos
resolvieron, en mi opinión personal, por capricho, mantener las sanciones que no
van a tener ninguna explicación para Irán", insistió.
Lula firmó el 17 de mayo en Teherán un acuerdo tripartito junto con
Turquía, que prevé el intercambio de uranio ligeramente enriquecido iraní, que
sería enviado a territorio turco para su enriquecimiento y conversión en
combustible para un reactor nuclear de investigación en Irán.
"Es casi imposible hallar a alguien
en Washington que crea que las sanciones marcarán una diferencia", observó
Suzanne Maloney, de la Brookings Institution y especialista que trabajó en temas
de Irán durante las presidencias de Bill Clinton (1993-2001) y George W. Bush
(2001-2009) en un foro realizado el lunes en el Woodrow Wilson International
Centre for Scholars (Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson).
"La dirigencia iraní ha demostrado que bajo presión es más reacia a los
acuerdos", agregó.
La República Islámica ha enfrentado presiones diplomáticas y económicas mucho
más severas en sus 31 años de existencia, particularmente durante la guerra con
Iraq (1980-1988) y cuando el precio del petróleo se desplomó, dijo.
Otros analistas sostienen que las nuevas sanciones, en especial si se las
combina con otras medidas de EEUU y la UE dirigidas a los sectores financiero y
energético de Irán, probablemente fortalecerán a los representantes de la
línea dura en Teherán, que promoverán un sentimiento nacionalista.
En más de una ocasión el gobierno de Irán ha dicho que su programa nuclear es
para fines pacíficos, mayormente para producir electricidad.
Por ello siempre se negó a detener su programa de enriquecimiento de uranio, que
puede proveer combustible para sus plantas eléctricas o, como sospechan en
Israel y en Occidente, para fabricar una bomba nuclear.
Por 12 votos a favor, 2 en contra y una abstención, el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas adoptó este miércoles un nuevo cuerpo de sanciones contra
Irán, el cuarto desde que empezó la polémica en torno su programa nuclear.
Los representantes de Brasil y Turquía votaron en contra, aduciendo que
nuevas sanciones anularían la posibilidad de que prospere el acuerdo que
recientemente lograron los mandatarios de ambos países con el presidente iraní,
Mahmoud Ahmadinejad.
Por su parte, el embajador del Líbano se abstuvo ante lo que la secretaria de
Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, había definido la víspera como
"las sanciones más fuertes que haya enfrentado nunca Irán".
Hasta hace poco, Moscú y Pekín habían expresado dudas sobre la conveniencia de
imponer nuevas sanciones a Irán, por lo que su apoyo al proyecto es
considerado como un fuerte mensaje a Teherán.
El presidente de EEUU, Barack Obama, aseguró que "esto lanza un mensaje
inconfundible a Irán sobre el compromiso de la comunidad internacional para
evitar la propagación de armas nucleares".
Obama dijo sin embargo que "estas sanciones no cierran la puerta a la
diplomacia. Irán tiene la oportunidad de tomar un camino diferente y mejor".
Las sanciones amplían el embargo de armas que rige sobre Teherán,
autorizan inspecciones en alta mar de embarcaciones que puedan llevar mercancías
prohibidas a Irán y aumenta la lista de personas y grupos iraníes sujetos a
restricciones financieras o a prohibición de viajes internacionales.