Resumiendo
el sentimiento del del gobierno y la cúpula militar israelí, Alex Fishman,
comentarista militar del diario Yediot Ajaronot, señala que "Estados
Unidos está dispuesto a hacer el papel de 'idiota mundial' frente a los
iraníes pero hay algo peor: esperan que Israel también se sume a esta
sinrazón. Quizás los norteamericanos se pueden permitir el lujo de hacer
tonterías ya que son un imperio pero nosotros, no".
Así inicia, a modo de resumen, el columnista de Yediot Ajaronot su
análisis sobre las consecuencias del anuncio de Irán de enviar parte de su
uranio enriquecido a Turquía a cambio de combustible nuclear.
Como consecuencia de las
señales turcas de tomar distancia cada vez mayor de Israel y estrechar sus lazos
con Siria e Irán, Israel viene advirtiendo que el gobierno de Recep Tayyip Erdogan se está aproximando cada vez más al "eje del mal". Las relaciones se
tensaron al extremo con la decisión de Turquía de cancelar sus ejercicios militares
conjunto con el estado judío.
Los vínculos con Ankara se dañaron
después de su condena de los bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza
en 2008 y sus políticas hacia los palestinos.
Israel Hayom, el diario próximo al
primer ministro, Benjamín Netanyahu, saca a la luz el alerta y la preocupación
oficial en un titular: "Israel: No se crean el truco iraní''.
En un clima cruzado de rumores, y en
un ambiente de tensión, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu,
reunió de urgencia este martes a sus principales consejeros para evaluar el
pacto alcanzado ayer entre Irán, Turquía y Brasil, según indicaron varios
voceros oficiales a la prensa judía.
Esta reunión sorpresiva, junto con el
anuncio realizado por la Oficina de Netanyahu, de que los ministros están bajo
las órdenes de no hacer ningún comentario público, refleja según la
prensa las preocupaciones de Israel sobre la eficacia de los esfuerzos de las
potencias occidentales para presionar a Irán.
Los principales ministros se
reunieron este martes en Jerusalén tras ser convocados de forma urgente y
extraordinaria para estudiar el acuerdo de Teherán. Netanyahu ha exigido a los
suyos "silencio total" y dejar el escenario a Estados Unidos y
al resto del
G-6.
Antes, sin embargo, el ministro de Industria, Beniamin Ben- Eliézer, no pudo
contenerse: "Debemos examinar con cautela las medidas de Irán. El tiempo nos
dará o no la razón pero ya hemos visto en el pasado cómo el presidente Mahmud
Ahmadineyad sabe engatusar a la comunidad internacional".
Según la prensa israelí, el silencio oficial impuesto no esconde "la
preocupación" que reina en el Gobierno israelí, que se muestra convencido de que
el acuerdo es una nueva estrategia de Irán para evitar las sanciones
previstas en junio y ganar tiempo para seguir la carrera hacia la bomba
nuclear.
Las primeras declaraciones sobre el compromiso alcanzado por Brasil y Turquía se
realizaron antes de que Netanyahu convocara a la reunión de emergencia a su
gabinete.
Según el viceministro israelí de
Defensa, Matan Vilnai, "Irán se está equipando a sí mismo, intentando
conseguir armamento nuclear". "Está tomando medidas que están lejos de ser
medidas para la autodefensa de su país, tal y como el presidente de Brasil
dijo", añadió. "Estamos observando esto, y tomaremos decisiones en
consecuencia", precisó.
Por su parte, el ministro de Comercio e Industria, Benjamin Ben Eliezer, declaró
que Irán parece dispuesto "a seguir jugando con el mundo entero".
"Irán no acepta frenar completamente
el enriquecimiento de uranio y según este acuerdo sólo traspasará de forma
gradual parte de la cantidad que dispone. Irán quiere tener la bomba atómica.
Cada vez que siente que llega el punto sin retorno en lo que respecta a las
decisiones del Consejo de Seguridad sale con una 'nueva iniciativa' para calmar
y satisfacer a la comunidad internacional. Pero cuando llega el momento de
firmar, exige nuevas condiciones, se rompen las negociaciones y vuelta a
empezar", según el especialista judío en temas de Inteligencia, Ronen Bergman.
Para el gobierno de Israel, único país con armamento nuclear de la zona (algo
que no confirma ni desmiente), el acuerdo anunciado con Turquía y Brasil
es un logro diplomático de Ahmadineyad.
Netanyahu, en la misma sintonía que los halcones del estado mayor militar. ha
señalado en varias oportunidades que Israel que no permitirá que "el régimen
fanático de los Ayatolás tenga la bomba atómica".
Interrogado sobre las promesas de
Ahmadineyad "de borrar a Israel del mapa", el subjefe del Estado Mayor del
Ejército, Benny Gantz, dijo el lunes que:"Israel no puede resignarse a asumir
el papel de víctima. No podemos dejar de defender a nuestros ciudadanos".
El Estado judío está convencido de
que Teherán esconde bajo siete llaves el secreto del verdadero desarrollo
de su proyecto nuclear.
La ojiva iraní, en realidad, es lo
único que puede desatar un Apocalipsis militar en Medio Oriente.
Multitud de "informes de
inteligencia", en EEUU, Europa e Israel, aseguran que Irán está a un paso de
la bomba, alimentando el lobby de los sectores conservadores que operan a
full una salida militar del conflicto con la nación islámica.
Alimentando la paranoia sionista la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), en febrero, se declaró
preocupada por el hecho de que Irán podría estar fabricando un arma nuclear,
basándose en las informaciones que obtuvo sobre las actividades nucleares de
Teherán.
Según el informe, Irán empezó a
enriquecer uranio a un nivel elevado, o sea al 19,8%, en su planta de Natanz,
entre el 9 y el 11 de febrero. Este proceso de enriquecimiento comenzó antes de
la llegada de los inspectores de la agencia de la ONU, precisó el documento.
Con uranio enriquecido al 20%, Irán se iría acercando a la capacidad
necesaria para la fabricación de una bomba nuclear, aunque para ello, según
los expertos, el metal tendría que estar enriquecido por encima del 90%.
EEUU, Israel y las potencias
(incluidas Rusia y China, por otros motivos) parecen estar convencidos de que
las negociaciones diplomáticas para evitar que Irán se convierta en un
"peligro nuclear" (un "eje del mal" atómico) han cumplido su ciclo
histórico.
En este escenario, son pocos los
analistas que le adjudican una chance de "salida negociada" a la crisis desatada
con la evolución del programa nuclear iraní. La potencialidad siempre presente
de la "bomba iraní" desestabiliza el arco internacional de las alianzas y
contraalianzas capitalistas en la disputa por mercados y recursos estratégicos
para la supervivencia.
Una cabeza nuclear iraní significa
dos señales en el horizonte: Fin de la impunidad militar de Israel, y
principio de un nuevo tablero de relaciones estratégicas en la guerra por el
control del petróleo.
En este marco, el acuerdo de
colaboración nuclear Irán-Turquía-Brasil activó todas las alertas en el Estado
judío y preanuncia un salto cualitativo todavía no precisado del conflicto
militar en Medio Oriente.
Como sugieren los comentarios de la
prensa judía: Israel no puede quedarse de brazos cruzados mientras Irán avanza a
pasos agigantados hacia la bomba nuclear.