La ausencia del primer israelí, Benjamin Netanyahu, en la cumbre
nuclear convocada para la próxima semana en Washington generó todo tipo de
especulaciones a nivel internacional, atendiendo que Israel es
considerado por diversos estudios e informes como la sexta potencia nuclear. Un
ranking que el Estado judío nunca desmintió ni confirmó, negándose a
someter sus arsenales al control y al monitoreo internacional.
IAR
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/
Agencias
En
un escenario de creciente presión para que Israel declare su arsenal nuclear,
analistas de defensa de la agencia británica Jane, estiman que el Estado Judío
tiene entre 100 y 300 ojivas nucleares, poniéndolos entre los Estados con
armas nucleares más avanzadas a la par con Gran Bretaña.
Según
Jane, el poder estratégico de Israel se centra en el misil Jericó 2, que
tiene un alcance de hasta 4.500 kilómetros, o el Jericó 3, que alcanza hasta
7.800 kilómetros.
También se cree que es capaz de desplegar por el aire, utilizando aviones
F-16 de combate, e incluso por mar a través de su flota de submarinos,
proporcionando una oportunidad para un segundo ataque, si sus sistemas de tierra
son atacados.
"Algunos analistas creen que Israel mantiene probablemente la mayoría, si no la
totalidad, de su arsenal nuclear desmontado", según la última conferencia de
Jane, y agrega que "en cuestión de días podría contar con las armas en pleno
funcionamiento".
La sede en Londres del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS)
calcula que Israel tiene "hasta 200" ojivas repartidas entre misiles
terrestres de corto alcance Jericó 1 y misiles de mediano alcance Jericó 2.
La Nuclear Threat Initiative, un grupo de defensa de EE.UU. co-creada por Ted
Turner, el fundador de CNN, estima que la cifra es de 100 a 200.
Países
vecinos como Egipto y Turquía exigieron que también Israel sea puesto bajo
control del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), por lo que
el gobierno de Netanyahu teme que la demanda vuelva a surgir y que el presidente
estadounidense, Barack Obama, la respalde de alguna manera.
En una actitud de desafío e impunidad, la primera potencia militar de Medio
Oriente, se niega a asistir a la Cumbre Nuclear convocada por EEUU en
Washington. De esta manera, el Estado sionista elude revelar su poderoso arsenal
nuclear no declarado ni sujeto a ningún control internacional.
En lugar del jefe del Gobierno participará en la cumbre nuclear de Washington el
viceprimer ministro y ministro israelí de Servicios de Inteligencia, Dan Meridor,
así como el director de la Agencia Israelí para la Energía Atómica, Shaul Horev,
y el asesor de Seguridad Nacional de Netanyahu, Uzi Arad.
"En los
últimos días hemos tenido información de que hay algunos interesados en
aprovechar la cumbre para atacar a Israel y por eso el primer ministro ha
decidido no participar", señaló una fuente del gobierno israelí ciada por la
prensa judía.
La decisión fue tomada el viernes por Netanyahu tras asesorarse con su equipo,
en una reunión a última hora en la que, surgió que varios países árabes y
musulmanes también invitados tienen la intención de exigir a Washington la
inclusión de Israel en el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares
(TNP).