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entro de una síntesis estratégica,
la perspectiva del conflicto del eje Irán-Siria-Líbano -Gaza (con Irak como
telón de fondo) con el eje EEUU-Israel-Gran Bretaña-Alemania-Francia (con Rusia
y China como potencias "árbitros" en la ONU), combina tres escenarios
fluctuantes y simultáneos:
A) El frente de "guerra
diplomática" (negociaciones postergatorias del enfrentamiento), B) el
"frente de "guerra psicológica" (Advertencia y disuasión), y C) el frente
de "guerra militar" (desenlace de la batalla final)
En este contexto, con Irán, Siria, EEUU e Israel como protagonistas centrales,
la "guerra militar" en Medio
Oriente (impulsada por intereses estratégicos y de supervivencia) sólo
llegará con el agotamiento inevitable del ámbito de "negociación" en la ONU. No
falta mucho.
Este jueves, el ministro de
Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, advirtió que si Siria provoca
a Israel y desata una guerra, el régimen del presidente sirio, Bashar Al-Assad,
caerá.
"El ministro de Exteriores sirio amenazó claramente a Israel. Nuestro mensaje a
Siria es que, si hay guerra, no sólo la perderá, sino que el régimen de Al
Assad colapsará", advirtió Lieberman.
En un mensaje directo a Assad,
Lieberman advirtió: "Tus palabras son una amenaza directa a Israel. Si hay una
guerra, no sólo perderán sino que perderás tu régimen. No podrás volver a
gobernar, ni tú ni tu familia".
"Es lo único que él entiende. Debe captar el mensaje que si provoca a Israel y
nos ataca, su régimen caerá", reafirmó el canciller judío en la mañana del
jueves en la Universidad Bar Ilán.
Y en otro tramo de sus declaraciones
agregó: "Nuestro ministro de Defensa hizo hace unos días, un llamamiento emotivo
para hacer la paz y hoy escuchamos la respuesta de Siria. Han cruzado una
línea y no podemos pasar por alto estas palabras".
Las declaraciones del jefe de la
diplomacia israelí se produjeron después de que el titular de Exteriores sirio, Walid al-Mualem, dijese en
Damasco junto con su homólogo español, Miguel Angel
Moratinos, que existe la posibilidad de un conflicto porque Israel "es una
entidad basada en la violencia y la expansión que siembra un clima de guerra en
la región".
Lieberman afirmó que "quien crea que las concesiones territoriales de Israel
separarán a Siria del Eje del Mal está equivocado" y añadió "se debe hacer
entender a Siria que debe renunciar a su exigencia de los Altos del Golán."
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Tropas sirias
cerca de la ciudad libanesa de Hammana. |
Tanques
israelíes en una base del Ejército próxima a la frontera siria. |
Según indicó un alto funcionario del Ministerio de Exteriores israelí, las
declaraciones sirias se deben a "un malentendido" por parte de Damasco sobre un
comentario previo del ministro de Defensa, Ehud Barak, que manifestó que era
vital volver a las negociaciones de paz con Siria porque, de otro modo, se podía
llegar a la guerra.
El lunes, el titular de Defensa de
Israel advirtió que podría estallar una nueva guerra en Oriente Medio ante el
estancamiento del proceso de paz con Siria.
"En ausencia de un acuerdo con Siria, podríamos entrar en una situación de
enfrentamiento beligerante con ese país, lo que podría desencadenar una guerra
regional", afirmó Barak ante mandos superiores del Ejército, según la prensa
israelí que destacó la noticia con títulos catástrofe.
Respecto al regreso a las
negociaciones indirectas con Siria con mediación de Turquía, un funcionario
israelí citado por EFE estimó que "es imposible mientras Recep Tayip Erdogán
siga siendo el primer ministro. Habrá que esperar a que haya otro Gobierno o
buscar otro mediador en el que ambas partes tengan confianza."
La fuente también consideró que "es sorprendente" que el ministro sirio "se
ponga de hecho del lado de Hezbolá comprometiéndose a intervenir e implicarse si
pasa algo en el sur de Líbano, algo que los sirios no hicieron en el 2006,
cuando tuvieron la oportunidad".
En su encuentro este miércoles en
Damasco con el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos,
el ministro de Exteriores de Siria señaló que "Israel no es seria en sus
intenciones para llegar a la paz y todo indica que lleva a toda la región a una
guerra".
Al igual que Lieberman, el jefe de la diplomacia siria fue más rotundo: "Si esta
guerra estalla y esta posibilidad existe, debido a que Israel es una entidad
basada en la violencia y la expansión, será global, empiece en el sur del Líbano
o en Siria. Israel siembra la semilla para la próxima guerra".
"Dejen de actuar como ladrones, malvados y vándalos. Israelíes, la nueva guerra
llegará ahora hasta sus ciudades", concluyó el diplomático en otro mensaje que
refleja el aumento de tensión verbal entre ambos países.
En el terreno operativo, el juego de
la "guerra psicológica" le sirve a EEUU y a Israel, así como a Irán y
Siria, para un "testeo de la guerra" con evaluación de los puntos débiles
y los puntos fuertes del enemigo.
Tanto el eje EEUU-Israel
como el eje Irán-Siria, combinan alternativamente las "amenazas y
advertencias" con los llamados a la "mesa de negociación" para evitar
un enfrentamiento militar antes de la hora señalada.
En este escenario, y mientras los
ministros de Defensa y Exteriores amenazan, el primer ministro,
Benjamin Netanhyau llama a otra ronda
de "negociaciones" con Siria.
Estos chisporroteos compulsivos (y
hasta esquizofrénicos) entre las "amenazas de guerra" y los llamados a la
"negociación de la paz" confunden permanentemente a la prensa del sistema
y a sus analistas, ignorantes en su mayoría de las estrategias y técnicas
básicas de la guerra militar como resolución final de los conflictos
económicos y políticos.
Así la prensa internacional
(y sus repetidoras locales a lo largo y a lo ancho del planeta) combina
indistintamente las amenazas de Ahmadineyad de "borrar a Israel del mapa",
con sus ridículas afirmaciones de que Irán solo quiere la energía nuclear para
"fines pacíficos".
O con las de la Casa Blanca de Obama,
que combina las amenazas de un "ataque militar devastador" como respuesta
al desafío iraní (Bush lo llevó, incluso, al terreno nuclear) con apelaciones
permanentes a su vocación de solucionar el conflicto por medio de la "opción
diplomática".
O con las de Israel, que combina
alternativamente sus ataques y bombardeos diarios a Gaza, las
amenazas constantes de sus funcionarios y militares y sus incursiones
sistemáticas en el espacio aéreo de Libano y Siria, con llamados permanentes a
negociaciones de "paz" en Medio Oriente.
Lo que a simple vista parece una
actitud esquizofrénica (reflejada a diario por los titulares de la prensa
internacional) , no lo es desde el punto de vista de la guerra permanente en
todos los frentes que se desarrolla sin cesar desde ambas trincheras en el
tablero.
Por ahora, estamos en el juego de la
"guerra psicológica". Solo por ahora.
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