La relativa fortaleza que ha
mostrado América Latina en momentos en que se recupera de la crisis financiera
global pone de manifiesto la importancia que tiene ahora el comercio con China e
India, así como las sólidas políticas fiscales implementadas en la región,
indicó un panel de expertos.
Por Anthony Esposito -
The Wall Street Journal
Mientras
Estados Unidos y Europa han tenido problemas para recuperarse, América Latina
está en pleno auge, y se prevé que este año Brasil crezca más de 7%; Perú, un
6,8%, y Chile, un 5%.
En los últimos años, a medida que la mayor parte de América Latina expandió su
comercio con China e India, ha sacado provecho de dos de los motores económicos
más sólidos del mundo y ha roto con el viejo paradigma de la dependencia
sur-norte, indicó Alfonso Prat-Gay, ex presidente el banco central de Argentina.
Eso se traduce en una dependencia menor del comercio con EE.UU. y Europa y
avanza hacia romper con la dependencia tradicional del "Sur" del "Norte".
"Se ha vuelto menos relevante para América Latina que los países desarrollados
estén en crisis", afirmó Prat-Gay.
En Chile, que tiene el portafolio más diversificado para sus exportaciones en la
región, un 23,3% de sus exportaciones van a China; un 13,2% van a la parte de
Asia en desarrollo, que incluye a la India; un 16,4% se quedan en América
Latina; un 18% va a la Unión Europea, y un 11,3% va a EE.UU.
En tanto, la región, en su momento caracterizada por picos de hiperinflación y
deudas públicas galopantes, también registra un crecimiento sostenido gracias a
sólidas políticas fiscales, que en general han controlado esos problemas, indicó
el ministro de Finanzas chileno Felipe Larrain.
Los países en la región están balanceando sus cuentas, reduciendo su deuda
nacional y abriendo más vías de comercio internacional.
"América Latina ha mejorado en gran medida sus políticas macroeconómicas",
sostuvo Larrain.
Sin embargo, de la mano un crecimiento y un desarrollo en auge vienen nuevos
desafíos.
Las condiciones macroeconómicas mejoradas han tenido el efecto de alimentar un
influjo de inversiones, que aumentan las reservas en dólares.
"A diferencia de situaciones en el pasado, al avanzar habrá una superabundancia
de dólares en América Latina", señaló Prat-Gay.
Las monedas de la región, como el peso chileno o el real brasileño, se han
apreciado contra el dólar en los últimos años, en parte, debido al fuerte
influjo de dólares, lo que pone en peligro la competitividad de los sectores de
exportación.
"Necesitamos tener un plan para enfrentar la posibilidad de que nuestras
[monedas] se seguirán apreciando, porque si esto ocurre nuestros pronósticos de
crecimiento podrían comenzar a desaparecer porque ya no seremos competitivos",
sostuvo Pedro Pablo Kuczynski, ex ministro de Minería de Perú.