Ahora
que la mayoría de los bancos europeos ha superado las muy esperadas "pruebas de
resistencia", enfrentan un mayor desafío en los próximos meses: recaudar miles
de millones de dólares de financiamiento de largo plazo para respaldar nuevos
préstamos.
En juego podría estar la vacilante recuperación económica de Europa. A
diferencia de la situación en Estados Unidos, una gran mayoría de empresas en
Europa depende del financiamiento de los bancos. A menos que estas instituciones
atraigan inversionistas a los mercados de bonos, no podrán otorgar préstamos a
largo plazo que permitan a las compañías financiar inversiones.
Las empresas no financieras de la eurozona dependen de créditos bancarios para
70% de su financiación de deuda, mientras que las firmas estadounidenses
obtienen 80% de sus préstamos en los mercados de capital, según el Banco Central
Europeo (BCE).
Hasta la divulgación de las pruebas de resistencia el viernes, que sólo siete de
los 91 mayores bancos de la Unión Europea reprobaron, un creciente número de
instituciones tenía dificultades para acceder a financiamiento en los mercados
mayoristas. En lugar de esto, acudieron en masa al BCE para obtener fondos para
financiar sus operaciones diarias.
Los bancos portugueses, por ejemplo, recibieron 40.200 millones de euros (US$51.900
millones), un monto récord, del BCE en junio, frente a 35.800 millones de euros
en mayo, según datos publicados la semana pasada por el banco central de
Portugal. Anteriormente, la mayor suma que habían pedido prestado los bancos de
ese país había sido de unos 18.000 millones de euros. En España, los créditos
concedidos por el BCE a sus bancos se han disparado por encima de 135.000
millones de euros, también un récord, frente a los 90.000 millones de dos meses
antes.
Los gobiernos europeos esperan que las pruebas alivien la ansiedad sobre la
salud de los bancos del continente, descongelen los mercados de financiación
bancaria y animen a los inversionistas a comprar bonos de bancos.
La prueba real
Gary Jenkins, director de investigación de renta fija de Evolution Securities en
Londres, señaló que las pruebas de resistencia, fueron un desafío bastante
fácil. "La prueba real es si los bancos pueden obtener préstamos a un precio
razonable en el mercado para que puedan desempeñar su papel normal en la
economía", dijo.
En un recordatorio de la fragilidad del mercado de financiamiento bancario,
Banco Bilbao Vizcaya Argentaria SA, uno de los mayores prestamistas de España,
tuvo que pagar un diferencial de tasa de interés récord la semana pasada para
vender 2.000 millones de euros en bonos cubiertos. Analistas de Barclays Capital
describieron el alto precio del acuerdo como "una advertencia de que el
financiamiento sigue siendo un enorme desafío estructural para distintas partes
del sector".