Los talibanes planean atentados contra los extranjeros que están en
Pakistán para ayudar en los esfuerzos contra las peores inundaciones que ha
sufrido ese país en el último siglo, informó este jueves la cadena británica
BBC.
Un "alto funcionario" de
EEUU advirtió este jueves que el Talibán planea
atacar a los extranjeros que participan en las labores de ayuda a las víctimas
de las inundaciones en Pakistán.
"De acuerdo con la información a disposición del gobierno, el grupo Tehrik-e
Taleban tiene planes para realizar atentados contra los extranjeros que
participen en las labores de auxilio", dijo la fuente a la BBC bajo condición
de "anonimato".
El funcionario agregó que este grupo rebelde (en realidad de resistencia a
la ocupación militar) de origen paquistaní,
vinculado al Talibán, también "podría estar orquestando ataques cuyo blanco
podrían ser ministros federales y provinciales de Pakistán".
La "advertencia" se produce en momentos en que miles de personas abandonan sus
hogares en las áreas costeras del sur del país, a medida que las inundaciones
llegan desde el norte.
Los
diarios y cadenas internacionales se han hecho eco en los últimos días de posibles
"planes de la
insurgencia" talibán paquistaní para realizar atentados contra instituciones y
extranjeros en el país musulmán con arsenal nuclear.
"Sería inhumano que nos atacasen a nosotros y a nuestro trabajo, algo que
perjudicaría a millones de personas cuyas vidas nos esforzamos en salvar",
señaló la ONU ante las advertencias.
Una fuente de los principales servicios secretos paquistaníes (ISI) consultada
hoy por la agencia EFE restó trascendencia a la supuesta amenaza alegando que la mayor
parte de las zonas afectadas, salvo el conflictivo noroeste, "no tienen un
historial de atentados terroristas".
"Las agencias de seguridad y de inteligencia están en alerta y trabajando para
evitar que se registren sucesos", agregó la fuente de EFE.
El corresponsal de la BBC en Washington, James Reynolds, comentó tras las
declaraciones del "alto funcionario" que se trata de la primera vez que EEUU advierte sobre ataques específicamente vinculados con las inundaciones en
Pakistán.
Previamente, el general estadounidense Michael Nagata indicó que sus fuerzas
"no
se han visto amenazadas" en las tres semanas que han estado operando en Pakistán.
Según declaraciones citadas por la agencia de noticias AFP, el general
estadounidense también elogió el comportamiento de los militares paquistaníes:
"Han hecho una labor altamente efectiva en proporcionar a nuestras fuerzas
protección y seguridad".
El "peligro
talibán"
La actual
escalada sangrienta en Pakistán y las continuas advertencias de EEUU sobre el
"peligro talibán" consiguieron anarquizar el país convirtiéndolo en un nuevo
teatro operativo de la "guerra contraterrorista" que traslada el escenario
afgano a Pakistán.
Finalmente la CIA y los servicios de
inteligencia pakistaníes (el brazo local de la Agencia) consiguieron
"anarquizar" el país convirtiéndolo en un teatro operativo de la "guerra
contraterrorista" que traslada el escenario afgano a Pakistán.
Washington -así coinciden los
expertos militares- necesita una argumentación sólida para desplegar sus
tropas y bases militares en Pakistán y así completar su posicionamiento
geopolítico militar en uno de los puntos estratégicos de la guerra por el
control de los recursos energéticos (más del 70% de las reservas mundiales)
ubicados dentro de la zona que define el eje Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente.
Irak, Afganistán y Pakistán, son
países "llaves" dentro de la estrategia geopolítica y militar de EEUU en la
guerra (por ahora "fría") por el apoderamiento de los recursos petroleros y
gasíferos, vitales para su supervivencia futura, para lo cual debe
controlar sus fuentes de reservas y rutas principales de transporte.
Para EEUU, Pakistán, dotado de un
arsenal nuclear y con uno de los ejércitos mejor armados y entrenados de la
región (financiado por EEUU) es el mejor contrapeso estratégico contra Irán,
un gigante islámico que, además de controlar la llave petrolera del Golfo
Pérsico, también comparte fronteras con Irak, Turquía,
Afganistán y Pakistán.
Tanto Irán como Pakistán conforman
una caja de resonancia estratégica de cualquier conflicto que estalle tanto
en Medio Oriente como en el Cáucaso o en los corredores euroasiáticos del
gas y petróleo, donde se acumula más del 70% de las reservas energéticas
mundiales.
Por las líneas geopolíticas
paquistaníes se trasmiten y retrasmiten los teatros de conflicto que atraviesan
la escala comprendida entre Eurasia y Medio Oriente, cuyos desenlaces impactan
directamente en las fronteras de Irán, ubicadas entre el Mar Caspio y el Golfo
Pérsico, las llaves estratégicas del petróleo y la energía mundial.
En ese polvorín de la "guerra
energética", todo lo que pasa en Pakistán repercute en Teherán y en sus
fronteras, y todo lo que pasa en Irán se expande rápidamente a sus vecinos, y,
todos juntos, representan el corazón estratégico de la "guerra fría"
intercapitalista por áreas de influencia y recursos energéticos que disputan
Rusia y el eje USA-UE.
Ese es el punto que explica el alto
valor estratégico que representa Pakistán en la agenda de Obama.
Y ese ese contexto se encuadran las
operaciones de la CIA orientadas a presentar a Pakistán siempre
amenazado por el "peligro Talibán".