En un comunicado remitido a EFE, el "Emirato Islámico de Afganistán", nombre
con el cual se conocía el régimen talibán (1996-2001), aseguró que sus
operaciones se han "intensificado" en las provincias alrededor de Kabul y
sostuvo que está "a punto" de tomar todas las provincias del sur.
"Creemos que la presión de Washington, la pesada carga de trabajo que ha
heredado de los anteriores generales y el fracaso total de su estrategia le han
forzado en acudir a los medios para intentar retratar su derrota como un éxito",
respondieron a Petraeus los talibanes.
Según el
portavoz talibán Qari Yusuf Ahmadi, Petraeus se ha visto "forzado a dirigirse a
los medios para intentar transformar su derrota en una historia de éxito".
"Creemos que es debido a la presión de Washington, la gran carga de trabajo
heredada de los anteriores generales y el fracaso absoluto de su estrategia",
añadió el portavoz, a través de un comunicado difundido en Internet.
En su opinión, "es absolutamente incomprensible creer que un general podría
burlarse de la inteligencia de las masas haciendo declaraciones tan absurdas
relativas al fracaso para deshacer los logros de los muyahidines en Kabul y
especialmente en el sur del país". Qari Yusuf Ahmadi considera, en cambio, que
las operaciones talibán se "han intensificado", especialmente "en las provincias
que rodean Kabul".
Respecto a la zona sur, para el portavoz talibán la estrategia de EEUU
fracasó "miserablemente". En este sentido, subrayó que Helmand "es otro gran
ejemplo de la derrota del enemigo", como lo demostraría la reciente operación
sobre Marjah emprendida por las tropas internacionales.
"Es increíble cómo Petraeus puede jactarse de una victoria así cuando sus
soldados en Sangin no pueden abandonar sus bases por carretera por miedo y se
ven obligados a salir con helicópteros por la noche", agregó.
Los talibán sugieren al general norteamericano que "si quiere cumplir sus
compromisos con el pueblo de Estados Unidos", comience "por retirar los soldados
y parar el sacrificio de hijos e hijas en una guerra imposible de ganar".
El movimiento de la resistencia talibán dijo que la gran operación aliada
lanzada en febrero en la provincia sureña de Helmand parecía "la Tercera Guerra
Mundial" y se ha convertido en "otro gran ejemplo de la derrota del enemigo".
Petraeus concedió durante los últimos días varias entrevistas en las que afirmó que la fuerza aliada está revirtiendo los avances que habían hecho los talibanes, particularmente en sus bastiones del sur pastún.
"Cuando tomas zonas que significan mucho para el enemigo, éste responde", dijo a
la BBC para justificar el aumento de bajas.
Más de 2.000 militares de la alianza internacional invasora murieron en Afganistán desde la caída
del régimen talibán con la invasión militar en 2001.
Julio fue el mes con más bajas estadounidenses (66) y junio el más sangriento
para el conjunto de las fuerzas internacionales (102 muertos).
La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la
OTAN, informa a diario de operaciones antitalibanes y de la muerte o detención
de numerosos cabecillas rebeldes.
El movimiento talibán, a través de su página web o mensajes enviados a la
prensa, también da cuenta de numerosos combates en los que destaca los daños
infligidos a las fuerzas internacionales y afganas.
Los talibanes monitorean la información de actualidad y cada vez es más frecuente
que contesten a declaraciones públicas de EEUU o del Gobierno afgano.