"La
posición es que habrá una respuesta física contra los pasos y la amenaza
militar impuesta por Estados Unidos", señaló el portavoz norcoreano
visiblemente acalorado.
Corea del
Norte insistió en que los ejercicios navales anunciados el pasado martes por el
secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, "son una amenaza a la soberanía
y seguridad" norcoreana.
Los cuatro
días de maniobras tendrán lugar en el Mar de Japón y en éstas participarán el
portaaviones George Washington, además de una veintena de navíos de guerra y
aviones cazas de combate F-22, según un comunicado de la Junta del Estado Mayor
surcoreano y las fuerzas estadounidenses.
El
funcionario norcoreano apuntó que la presencia en esa zona marítima del George
Washington, buque con propulsión nuclear, es un peligro para la seguridad de la
península coreana.
"Ya
hemos dejado atrás el siglo XIX en el que se mantuvo la diplomacia del navío
armado", señaló el portavoz de la delegación norcoreana encabezada por el
ministro de Asuntos Exteriores, Pak Ui Chun.
La jefa de
diplomacia de EEUU anunció el pasado miércoles en Seúl nuevas sanciones al
régimen de Pyongyang en respuesta al hundimiento de la corbeta surcoreana "Cheonan"
atribuido a un misil norcoreano, y que causó la muerte de 46 marinos, el 26 de
marzo.
El
portavoz norcoreano persistió en que los resultados arrojados por la
investigación llevada a cabo por una comisión internacional para aclarar el
hundimiento del navío "Cheonan" fueron "inventados" para responsabilizar
a Corea del Norte.
"No vamos
a disculparnos cuando la verdad sobre el incidente todavía no ha visto la luz.
Si alguien debe solicitar perdón tiene que ser Corea del Sur, que es responsable
de poner a la península coreana a punto para una explosión", dijo Rin Tong Il en
los pasillos de centro de convenciones de la capital vietnamita donde se celebró
el foro de seguridad.
Clinton,
apoyada por Japón y Corea del Sur, defendió en su intervención que el comunicado
conjunto de la reunión reflejase una condena a Corea del Norte en duros
términos, aunque finalmente el texto recogió sólo la "profunda preocupación"
por el caso del buque "Cheonan".
"Una
medida de la solidez de una comunidad de naciones es cómo responde a las
amenazadas contra sus miembros, vecinos y región", apuntó la jefa de la
diplomacia estadounidense en el mismo salón que su colega norcoreano.
El otro
bando, encabezado por el ministro de Asuntos Exteriores de China, Yang Jiechi, y
secundado por sus diez homólogos de la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN), se mostró contrario a condenar por escrito a Pyongyang.
La
conferencia asiática de seguridad que cada año organiza la ASEAN ha servido
previamente de escenario para enviar mensajes a Corea del Norte, miembro
del foro al igual que los otros cinco países que participan en las
negociaciones: Corea del Sur, Japón, Rusia, China y Estados Unidos.
En su
intervención, Clinton también instó a Pekín y a los países bañados por las aguas
del Mar de China Meridional a resolver sus disputas territoriales mediante el
diálogo, en alusión aparente a las islas Spratlys, pretendidas en su totalidad o
en parte por China, Filipinas, Vietnam, Malasia, Taiwán y Brunei.