Informe especial
IAR Noticias/
Sumando
más presión a la sensación de derrota que viven los jefes militares de la
ocupación en Afganistán, la resistencia Talibán descartó negociar con
el gobierno colaboracionista o con las fuerzas USA-OTAN, no obstante
que generales estadounidenses y británicos estarían dispuestos a abrir la puerta
del diálogo tras el alejamiento del ex comandante militar, general Stanley McChrystal,
destituido por considerar como un "fracaso" la estrategia de Washington
en el país ocupado.
La
guerra de ocupación en Afganistán sobresale nítidamente como el frente más
"peligroso" para el eje ocupante EEUU-OTAN, cuyas tropas se encuentran
sometidas a una feroz y sangrienta ofensiva de los talibanes que ya controlan
más del 70% del país, según organizaciones internacionales que actúan en la
región.
El portavoz de la resistencia Talibán, Zabiullah Mujahid, le dijo a la cadena BBC
que su agrupación tiene la ventaja en la guerra y que está segura de obtener
la victoria.
El anuncio Talibán apunta a la
opinión pública estadounidense -y europea- cada día más reticente a que las
tropas occidentales permanezcan en el polvorín afgano, donde los ataques de
los talibanes se multiplican y han dejado cientos de muertos y heridos, civiles
y militares, en los últimos meses.
El temor generalizado en Europa y
EEUU es que una ofensiva indefinida, como en Irak, termine demostrando que
algunas guerras (como la sangría estadounidense en Vietnam, entre 1958 y 1975)
son imposibles de ganar, incluso para la maquinaria bélica de EEUU.
"No queremos hablar con nadie, ni con (el presidente Hamid) Karzai ni con ningún
extranjero, hasta que las fuerzas extranjeras se retiren de Afganistán",
afirmó el vocero d e la resistencia Talibán.
Las declaración se producen luego que varios comandantes estadounidenses y el
jefe del ejército británico, el general David Richards, sugirieran que podría
ser útil negociar con el Talibán.
Los talibanes señalan que van seguir con los combates atentos a las señales de
que Washington y sus aliados ya están estudiando un repliegue de Afganistán.
"Estamos seguros de que estamos ganando. ¿Por qué deberíamos hablar si
tenemos la ventaja, las tropas extranjeras están considerando la posibilidad de
retirada y hay diferencias en las filas de nuestros enemigos?", agregó el
portavoz.
Según la BBC, el Talibán estima que los estadounidenses han caído en un abismo
tras la destitución del comandante de la Organización para el Tratado del
Atlántico Norte (OTAN), el general Stanley McChrystal.
Aumentando la presión, combatientes
talibanes asaltaron el miércoles una base militar extranjera
en la localidad de Jalalabad, en el noreste del país, según informaron fuentes del
Gobierno local y de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF),
la misión liderada por la OTAN en Afganistán.
En este escenario ofensivo la resistencia Talibán considera cualquier sugerencia
de posibles negociaciones como un signo de debilidad de la OTAN.
Según la
cadena británica, muchos afganos sienten un profundo disgusto por la presencia
de fuerzas extranjeras en el país y comparten la opinión de que esas tropas
están desorganizadas y están perdiendo la guerra.
Uno de los mayores desafíos que enfrenta David Petraeus, quien
reemplaza a McChrystal como comandante de la OTAN en Afganistán, es tratar de
cambiar esta percepción.
Obama fijó julio de 2011 como fecha para el comienzo de la salida de las tropas
norteamericanas, pero el ritmo de ese plan dependerá de las condiciones sobre el
terreno, consideró el propio general Petraeus que tomó el mando tras la
destitución del general McChrystal .
El
miércoles el general Petraeus declaraba, en una presentación ante el Senado
para ser ratificado como nuevo comandante en Afganistán, que "pasarán años"
antes de que el Ejército afgano pueda asumir el control de las tareas de
seguridad en su propio país.
El general señaló en el Congreso que el compromiso de EE UU con
Afganistán es "duradero". "Pero mi impresión es que los duros combates
continuarán; incluso pueden ser más intensos en los próximos meses",añadió.
"A
medida que despojamos al enemigo de sus santuarios y reducimos su libertad de
acción, los insurgentes lucharán cada vez más", admitió Petraeus.
Petraeus -actualmente jefe del comando regional que cubre todo
el Próximo y Medio Oriente- se mostró proclive al plan de retirada de Afganistán
propuesto por el presidente Barack Obama, pero dejó la puerta abierta a una
prolongación o retraso de los plazos.
La fracasada escalada militar
de Obama, a su vez, dispara el "síndrome Vietnam" en EEUU y Europa cuyas
sociedades profundizan cada vez más el rechazo a la guerra de ocupación en Irak
y Afganistán.
No obstante las muestras de
"optimismo" para la prensa, las potencias aliadas retacean en la práctica
el envío de más tropas atendiendo al rechaza generalizado -tanto en EEUU
como en Europa- que produce la nueva escalada militar imperial en Afganistán.
Por distintas razones, la escalada
militar de Obama, además de poner en ridículo el Nobel de la Paz que le
entregaron, recibe críticas tanto de los republicanos como de los demócratas
(su propio partido) y de los propios votantes que lo eligieron creyendo en sus
promesas de "terminar con la guerra".
Las dudas hacia la nueva estrategia
surgen incluso del gobierno colaboracionistas de Kabul.
Por distintas razones, la fracasada
escalada militar de Obama, además de poner en ridículo el Nobel de la Paz que le
entregaron, recibe críticas tanto de los republicanos como de los demócratas
(su propio partido) y de los propios votantes que lo eligieron creyendo en sus
promesas de "terminar con la guerra".
Curiosamente, el que mejor describió
una derrota potencial de EEUU en Afganistán fue el destituido comandante
militar de la OTAN en Afganistán, el general estadounidense
Stanley McChrystal.
En la primera semana de septiembre de 2009, Stanley
McChrystal había pedido al Pentágono en un informe, revisar la "estrategia"
de las fuerzas extranjeras ocupantes para combatir a los talibanes.
El jefe militar de la OTAN en
Afganistán advirtió en dicho documento remitido al Departamento de Defensa de
EEUU, que si no recibía más tropas EEUU corría el riesgo de fracasar y ser
derrotado en Afganistán.
El alto jefe militar estadounidense describíó el poder del
"Gobierno en la sombra" de los talibanes que siguen capitalizando
las debilidades de las tropas ocupantes y del gobierno colaboracionista afgano.