El almirante de la Guardia
Costera de Estados Unidos, Thad Allen, estimó que las acciones para mitigar
el impacto medioambiental del petróleo vertido en el Golfo de México tomarán
años. Barack Obama, dijo que está hablando con expertos porque quiere saber
"qué traseros hay que patear".
IAR
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Agencias
"Ya no estamos tratando con un enorme y monolítico derrame. Estamos
lidiando con cientos de miles de manchas que van en muchas direcciones",
explicó.
"La amplitud y complejidad de la dispersión plantea ahora el mayor desafío
de limpieza", dijo en una rueda de prensa realizada en la Casa Blanca.
El almirante Allen aseguró que las tareas para extraer el petróleo de la
superficie van a continuar "por un par de meses", una vez que el pozo
sea sellado.
Sin embargo, indicó que "los temas a largo plazo de restablecer hábitats
y el medio ambiente tomarán años".
En sus palabras más enérgicas hasta
la fecha tras ser criticado por su respuesta al derrame de crudo en el Golfo
de México, el presidente de EEUU, Barack Obama, dijo que está hablando con
expertos porque quiere saber "qué traseros hay que patear".
"No me siento a hablar con expertos porque este sea un seminario
universitario. Hablamos con estas personas porque ellas potencialmente
tienen la mejor respuesta para saber qué traseros hay que patear", dijo
Obama en una entrevista emitida el martes por el programa "Today" de
NBC News.
Obama ha advertido que el impacto económico del vertido de petróleo en el
Golfo de México será "sustancial y duradero". El presidente de EEUU
mostró un cauto optimismo por la última solución de emergencia BP, que está
capturando más de un millón y medio de litros de crudo al día, aunque afirmó
claramente: "Incluso si tenemos éxito a la hora de contener una parte del
vertido, no vamos a solucionar el problema hasta que construyamos los pozos
de alivio".
Asimismo, el almirante de la Guardia Costera estadounidense dijo que la
compañía British Petroleum (BP) espera poder recoger 20.000 barriles de
crudo por día.
De esa forma, intentan contener la fuga que se originó en abril pasado
tras la explosión de la plataforma marítima Deepwater Horizon que terminó
hundiéndose frente a las costas de Luisiana.
En el pozo submarino, BP colocó una válvula diseñada para canalizar hacia un
barco la mayor parte del petróleo que continúa filtrándose.
Según le dijo a la BBC el director ejecutivo de BP, Tony Hayward, su empresa
instalaría un sistema de contención adicional en el curso de la próxima
semana, "de manera que, con ambos en funciones, esperamos contener la mayor
parte de la filtración".
BP también está realizando tareas para cerrar y sellar definitivamente el
pozo por donde se fuga el petróleo, pero esos trabajos recién concluirían a
fines de agosto.