(IAR
Noticias) 06-Octubre-2010
El portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramín Mehmanparast, negó
hoy las informaciones en las que se asegura que Irán y Estados Unidos negociaron
al margen de la Asamblea General de la ONU.
IAR
Noticias
/
EFE
En su habitual rueda de prensa semanal, Mehmanparast insistió, asimismo, en que
el potente virus industrial "Stuxnet", que infectó miles de ordenadores iraníes,
"forma parte de un complot de Occidente para atacar el programa nuclear de
Irán".
A este respecto, reiteró que su país "no cederá ni renunciará en ningún
momento a los derechos nucleares que le corresponden".
En respuesta a una pregunta sobre un posible acercamiento de la secretaria de
Estado norteamericana, Hillary Clinton, con responsables iraníes para retomar el
diálogo y abrir canales diplomáticos, el portavoz aseguró "no es cierto".
"Irán propuso celebrar una negociación ministerial con el 5+1 (los países
miembro permanente del Consejo de Seguridad más Alemania) la margen de la
Asamblea en Nueva York, pero al parecer la otra parte esta dividida y perdió su
oportunidad", explicó el portavoz, según la agencia estudiantil de noticias Isna.
Mehmanparast reconoció, asimismo, que el gigante japonés de la exploración
petrolera "Inpex Coorporation" ha retirado el grueso de sus inversiones en el
yacimiento de Azadegan, en el oeste del país, debido a las sanciones
internacionales.
"Japón ha reducido del 70 al 10 por ciento su participación y aún está bajo
presión para que se retire por completo. Pero no parece que el Gobierno nipón
esté dispuesto a perder una inversión en Azadegan que forma parte de sus
proyectos económicos a largo plazo", argumentó.
Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos e Israel a la
cabeza, acusa a Irán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, otro de
naturaleza clandestina y aplicaciones bélicas cuyo objetivo sería la
adquisición de un arsenal atómico, alegación que Teherán refuta.
El régimen iraní desestimó en noviembre de 2009 una propuesta de Washington,
Moscú y Londres para intercambiar su uranio al 3,5 por ciento por combustible
nuclear para la planta de investigación que posee en la capital.
Desde entonces, no ha habido negociaciones formales entre ambas partes.
En febrero de este año, Irán desoyó las advertencias de la comunidad
internacional y comenzó a enriquecer uranio al 20 por ciento, lo que llevó a que
el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas le impusiera nuevas sanciones.
Un mes antes, Irán, Brasil y Turquía sellaron un documento conjunto en el que
recuperaban ese intercambio, aunque con otras condiciones.
"Irán está a favor de las negociaciones, pero no va a ceder en su derechos.
Ya hemos declarado que sólo dialogamos con quienes reconocen los derechos de
la República Islámica", apostilló Mehmanparast. |