Rusia elogió este jueves la disposición de Teherán de continuar el diálogo
con Occidente y criticó la decisión de EEUU y la Unión Europea (UE) de
imponer sanciones unilaterales contra Irán además de las recién adoptadas
por la ONU.
IAR
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/
EFE
"Estamos muy decepcionados por el hecho de que ni Estados Unidos ni la Unión
Europea atienden nuestros llamamientos de abstenerse de dar tales pasos",
declaró a la prensa el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi
Riabkov.
El diplomático atribuyó esa actitud de Washington y Bruselas a su deseo de
"colocarse por encima del Consejo de Seguridad de la ONU", que
recientemente aprobó nuevas y más duras sanciones internacionales contra
Irán con el visto bueno de Rusia y China.
"Las sanciones unilaterales que superen los parámetros acordados y
refrendados en la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU son
dañinas y minan las bases de nuestro trabajo conjunto con los socios del
'grupo de los seis'" países mediadores en el conflicto con Irán (EEUU, Reino
Unido, Francia, Rusia, China y Alemania), dijo.
Agregó que esta actitud de los socios occidentales obliga a Rusia a "sacar
determinadas conclusiones, en particular para las perspectivas del trabajo
conjunto" dentro del "grupo de los seis".
Washington anunció la víspera la ampliación unilateral de las sanciones
contra Irán para aislar aún más al país y cortar sus fuentes de
ingresos, incluido en el sector energético.
EEUU coordinó sus acciones con la UE, que este jueves debe respaldar en
una cumbre la aprobación de medidas punitivas que vayan más allá de las
impuestas por el Consejo de Seguridad.
Mientras, Riabkov resaltó "la disposición de continuar el diálogo expresada
por los máximos dirigentes de Irán", cuyo presidente, Mahmud Ajmadineyad,
prometió anunciar en breve sus condiciones para reanudar las negociaciones
con la comunidad internacional.
"Nosotros resaltamos aquella parte de esa declaración que expresa la
disposición de dialogar y no la que habla de las condiciones que se pondrán
para ello", subrayó el viceministro de Exteriores ruso.
Según dirigentes rusos, Rusia y China han apoyado en la ONU la imposición
de nuevas sanciones contra Irán tras conseguir que éstas no paralicen la
economía y el sector energético del país y no afecten al grueso de su
población.
El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, había declarado que las
sanciones no podían emplearse para "asfixiar" a Irán ni para "cambiar su
régimen político", sino exclusivamente para obligar a Teherán a esclarecer
las dudas sobre su programa nuclear y renunciar al enriquecimiento de
uranio.