El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, dijo este martes que su
país no aceptará conversar sobre su programa nuclear si el Consejo de
Seguridad de Naciones Unidas (ONU) le impone nuevas sanciones.
IAR
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Agencias
Igualmente advirtió que el acuerdo con Turquía y Brasil para el intercambio
de combustible nuclear negociado con Irán representa una oportunidad
única que, si se pierde, podría no repetirse.
Ahmadinejad hizo esas declaraciones luego de que el Consejo de Seguridad de
la ONU acordara el texto de una resolución para imponer nuevas sanciones
contra Teherán y que podría someterse a votación a partir de este
miércoles.
Las sanciones están dirigidas contra el programa nuclear de Irán y, de ser
aprobadas, estrecharían aún más las restricciones financieras, impondrían
inspecciones de buques en alta mar y ampliarían el embargo de armas.
El
borrador de la resolución establece nuevas medidas contra los bancos
iraníes que operan en el extranjero si se sospecha alguna vinculación de
estas entidades con el programa nuclear o con los planes de desarrollo de
misiles de Teherán, así como una mayor vigilancia sobre las transacciones
realizadas por cualquier banco de Irán, incluido el Banco Central. Además,
recoge la ampliación sobre el embargo de armas que pesa sobre el país persa.
Según informaron fuentes diplomáticas, el día exacto en el que se realizará
la votación depende tan solo de que los miembros del Consejo alcancen un
acuerdo sobre los nombres de individuos y compañías que aparecerán en el
anexo de la resolución por su presunta vinculación con la Guardia
Revolucionaria o por su supuesta participación en la financiación del
programa nuclear y balístico.
Quienes sean incluidos se
enfrentarán a la congelación de sus activos y a la prohibición de viajar
al extranjero.
"El momento exacto de la votación dependerá de un acuerdo sobre los anexos
con listas de individuos y entidades sujetos a la congelación de activos y
la prohibición de viajar", comentó la corresponsal de la BBC en la ONU.
El mes pasado, Irán negoció con Turquía y Brasil un acuerdo, ante el
cual muchos líderes occidentales reaccionaron con cautela.
Por medio de este entendimiento, Teherán podría enviar 1.200 kilos de uranio
poco enriquecido a Turquía, que a su vez devolvería al país islámico uranio
lo suficientemente enriquecido para que pueda ser utilizado como combustible
nuclear con fines médicos.
La ONU consideró "alentador" el anuncio, pero reclamó el cumplimiento
por parte de Irán de las resoluciones del Consejo de Seguridad, las cuales
indican que Teherán debe detener el enriquecimiento de uranio.
Por su parte, la Casa Blanca aseguró "reconocer" los esfuerzos de Brasil y
Turquía, pero dijo que persisten las dudas sobre la disposición iraní a
cumplir con el compromiso.
Para la jefa de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Catherine Ashton,
el acuerdo "no responde a todas las preocupaciones" sobre la cuestión
nuclear.
Ahora, Ahmadinejad deja claro que puede no haber otra oportunidad de
entendimiento si el acuerdo de intercambio de combustible no es aceptado por
la comunidad internacional.
Según dijo el presidente iraní este martes, el entendimiento con Turquía y
Brasil es el inicio de lo que describió como la creación de un orden
internacional "más democrático".