Irán, en un acuerdo con Turquía
y Brasil, aceptó este lunes un canje en el extranjero de parte de su uranio
levemente enriquecido a cambio de combustible, pero Estados Unidos dijo que esta
propuesta no detendrá su intención de endurecer las sanciones contra Teherán
IAR
Noticias
/
AFP
El
anuncio del acuerdo tiene lugar en momentos en que los occidentales buscan que
la ONU adopte sanciones reforzadas contra Irán, país sospechoso, a pesar de sus
desmentidos, de querer conseguir el arma atómica.
Este acuerdo, fruto de una mediación brasileña y turca, fue firmado por los
ministros de Relaciones Exteriores de los tres países en presencia de los
presidentes de Irán, Mahmud Ahmadinejad, de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y
del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
Este proyecto prevé fundamentalmente el envío a Turquía por Irán de 1.200 kilos
de su uranio débilmente enriquecido (3,5%), donde será cambiado en el plazo
máximo de un año contra 120 kilos de combustible enriquecido a 20% necesario
para el reactor de investigación nuclear de Teherán, señaló el portavoz de la
cancillería iraní, Ramin Mehmanparast.
Pero Irán, que dejó la pelota en el campo de los occidentales y de Rusia, se
mostró determinado a seguir con su programa de enriquecimiento de uranio, una
actividad por la que fue sancionado tres veces por el Consejo de Seguridad.
De acuerdo con la agencia de noticias oficial IRNA, Mehmanparast precisó que
"Irán continuará enriqueciendo uranio a 20% en su territorio".
En febrero pasado, Irán lanzó la producción de uranio enriquecido a 20%, lo que
aceleró la movilización del Grupo de los Seis (EEUU, China, Francia, Gran
Bretaña, Rusia, Alemania) y de Rusia para hacer adoptar nuevas sanciones por el
Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin rechazar en forma categórica el acuerdo, la Casa Blanca afirmó que "no
cambia los pasos que estamos dando para determinar las responsabilidades de Irán
por sus obligaciones, que incluye las sanciones". El Departamento de Estado
evocó "progresos importantes" en la busca de una resolución.
También señaló que este acuerdo no detendrá su intención de endurecer las
sanciones contra Irán por su programa nuclear.
"Tomamos nota de los esfuerzos realizados por Turquía y Brasil", indicó el
portavoz de la presidencia estadounidense, Robert Gibbs, subrayando sin embargo
que el acuerdo anunciado en Teherán deberá ser "sometido a la AIEA (Agencia
Internacional de Energía Atómica) antes de que pueda ser evaluado por la
comunidad internacional".
Estados Unidos y sus aliados "aún mantienen graves inquietudes" respecto al
expediente nuclear iraní, advirtió este lunes la Casa Blanca.
Por su lado, la AIEA pidió a Irán que confirme por escrito el acuerdo. "En la
línea de lo que se expuso (en Teherán), esperamos ahora de Irán una notificación
escrita que indique que está de acuerdo con las disposiciones mencionadas en la
declaración", indicó la portavoz de la organización, Gill Tudor.
Rusia saludó el acuerdo, pero consideró necesarias otras consultas antes de
responder a las preguntas en suspenso.
Londres consideró que Teherán seguía siendo una "fuente de preocupación", y la
jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo que el acuerdo
"responde en parte" a lo requerido por la AIEA.
Israel, enemigo jurado de Irán, denunció inmediatamente las "maniobras" de las
autoridades iraníes.
Pero para los dos padrinos del acuerdo, el diálogo sigue siendo la única vía
para resolver la crisis.
El canciller turco consideró, luego de este acuerdo, que "ya no hay necesidad de
sanciones" contra Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, sostuvo que la
propuesta demuestra que "todavía priman la diplomacia y la negociación",
destacando que este acuerdo "reconoce el derecho de Irán de utilizar con fines
pacíficos la tecnología nuclear y el enriquecimiento de uranio".
Siavosh Ghazi / AFP