Ahmadineyad,
que llegó a la capital afgana por la mañana en su primera visita oficial desde
que renovó su mandato presidencial, se reunió con su homólogo afgano, Hamid
Karzai, y luego ambos comparecieron ante la prensa en el palacio presidencial.
"¿Por qué no triunfan quienes luchan contra el terrorismo? -se preguntó
Ahmadineyad en referencia a Estados Unidos-. Porque ellos juegan un doble juego:
por un lado luchan contra el terrorismo y del otro lado mantienen ardiendo el
fuego".
El líder iraní calificó el conflicto afgano como una "guerra de inteligencia", y
en presencia de un incómodo Karzai, llegó a mostrarse "seguro" de que "los
invasores" serán derrotados en la lucha "contra el pueblo de Afganistán".
En Afganistán se han incrementado en los últimos años la acción y la presencia
de los insurgentes talibanes, que luchan contra el Ejército regular afgano y los
soldados internacionales presentes en el país, unos 140.000, tras los refuerzos
de esta primavera.
"No vemos la presencia de fuerzas militares extranjeras en Afganistán como una
solución de paz. No vale bombardear una fiesta de boda y decir que se lucha
contra el terrorismo (...) La solución es fortalecer al Gobierno legal", dijo el
presidente iraní.
Ahmadineyad defendió que en el país no se alcanzará la paz por medios militares
y además aprovechó su intervención para negar que Irán esté protagonizando
acciones para desestabilizar Afganistán.
Karzai respondió luego que su país necesita el apoyo tanto de los países vecinos
-como Irán- como de la comunidad internaccional, y dijo que no querría que
Afganistán sea usado como campo de batalla de otras potencias.
El presidente de Irán había previsto viajar este lunes a Kabul y luego pospuso
su viaje hasta hoy, aunque no está claro si el cambio en agenda se debió a la
visita que inició este lunes en el país el secretario estadounidense de Defensa,
Robert Gates.
Gates había afirmado estos días que Irán estaba intentando mantener a la vez una
buena relación con el Gobierno afgano mientras apoya a los talibanes para
debilitar a las tropas estadounidenses y de la OTAN.
Y Teherán, del otro lado, ha gozado de buenas relaciones con Kabul desde la
caída del régimen talibán, pero considera que la razón fundamental para los
problemas en el país es la presencia de las tropas internacionales.
Desde Irán discurre una de las tres principales rutas de suministro para
Afganistán, un país sin acceso al mar en el que cada año mueren miles de
personas víctimas de la guerra.
Ahmadineyad abandonará Afganistán esta misma tarde, al igual que Karzai, que
tiene previsto visitar el vecino Pakistán.