"Israel
está interesado en formar parte del círculo de países que producen electricidad
mediante la energía nuclear", manifestó Landau en un comunicado, en el que
también precisó que había hablado con el ministro de Energía francés, Jean Louis
Borloo, sobre la posibilidad de que Israel y Jordania cooperen en dicho plan
bajo la supervisión de Francia, que además aportaría la tecnología.
Borloo expresó un "gran interés" y prometió discutir la idea con su presidente,
Nicolas Sarkozy, según el comunicado del Ministerio israelí. "En una región como
Oriente Próximo, sólo podemos depender de nosotros mismos", prosiguió Landau,
quien argumentó que "construir un reactor nuclear para producir electricidad
permitirá a Israel desarrollar su independencia energética".
En su opinión, la tecnología nuclear tiene muchas aplicaciones positivas "que
pueden servir para propósitos pacíficos y propósitos de cooperación".
En la década de los cincuenta Francia ayudó a Israel a construir el reactor de
Dimona, un proyecto que fue dirigido por el actual presidente, Simon Peres, y
del que se dice que ha sido utilizado para fabricar bombas atómicas.
Además Israel cuenta con el reactor de Nahal Soreq, el cual está sometido a la
inspección internacional. Las autoridades hebreas ni confirman ni desmienten que
tengan armas de destrucción masiva.
Israel no ha firmado el Tratado de No Proliferación de 1970.