Irán negó el viernes
cualquier intención de dotarse de una bomba atómica y tachó de "infundadas" las
sospechas emitidas por la AIEA en un informe sobre el programa nuclear de la
República Islámica.
IAR
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/
AFP
"He
dicho en muchas ocasiones que cuando nos mostraron esos documentos ninguno tenía
sellos confidenciales o secretos", sostuvo el representante iraní ante la
Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Ali Asghar Soltanieh. "Así
quedaba demostrado que todos los documentos fueron inventados y que son
infundados, por lo que no tienen ninguna validez", agregó.
La AIEA afirmó, en un informe que se filtró el jueves, que Irán podría estar
fabricando una bomba atómica.
La actividad de enriquecimiento de uranio "genera preocupaciones sobre la
existencia potencial de actividades secretas pasadas o presentes de Irán,
relacionadas con el desarrollo de una carga nuclear para un misil", señala el
flamante director de la AIEA, Yukiya Amano, en su primer informe al Consejo de
Gobernadores.
La AIEA se había limitado hasta ahora a mencionar las actividades pasadas de
Irán.
El ayatolá Alí Jamenei, guía supremo de la República Islámica y comandante en
jefe de las fuerzas armadas, también salió a desmentir las sospechas sobre el
programa nuclear de su país. "No creemos de ninguna manera en el arma atómica y
no estamos tratando de obtenerla", dijo Jamenei al asistir en el sur de Irán a
la botadura del primer destructor de fabricación nacional.
La AIEA trata desde hace varios años de verificar la índole de las actividades
nucleares de Irán. A finales de 2007, un informe de los servicios de
inteligencia estadounidenses había dado a entender que Irán podía haber
abandonado en 2003 un programa secreto de fabricación de armas nucleares.
El informe de Amano podría dar ahora argumentos a los sectores que, en las
capitales occidentales y en Israel, sospechan que Irán mantuvo ese programa
secreto y preconizan reforzar la sanciones contra Teherán.
Estados Unidos afirmó el jueves que el informe demostraba que Irán desacataba
sus obligaciones internacionales. "Tenemos persistentes inquietudes sobre las
actividades de Irán. No podemos explicar por qué se niegan a acudir a la mesa de
negociaciones y a contestar de forma constructiva a las preguntas que fueron
planteadas", dijo el portavoz del departamento de Estado, P.J. Crowley.
Francia indicó por su lado este viernes que el informe demostraba la necesidad
de "actuar con determinación para responder a la falta de cooperación" de la
República Islámica. También para Alemania, el documento "confirma las serias
inquietudes (...) sobre el programa nuclear iraní". Pero Rusia se opuso a
"sanciones paralizantes" contra Irán, aunque no excluyó otro tipo de medidas.
El informe destaca que Irán se abstuvo hasta ahora de "cooperar" para que se
pueda verificar que el uranio que, según alega, está destinado a un reactor
científico en Teherán, forma parte realmente de un programa de "actividades
pacíficas".
Soltanieh dijo que Irán seguiría con sus actividades de enriquecimiento, pero
que mantendría su cooperación con la AIEA.
El Consejo de Seguridad de la ONU ya ha votado tres series de sanciones contra
Irán.
Farhad Pouladi