La elección
del 26 de septiembre constituye la primera oportunidad que tiene la oposición de
regresar a los escenarios institucionales, después de que se retiró de los
comicios parlamentarios de 2005.
Por Yolanda Valery - BBC
Actualmente
está representada por un grupo minoritario de diputados, todos ex oficialistas.
El gobierno cree fundamental mantener la hegemonía en el Legislativo para
garantizar la aprobación, sin obstáculos, de leyes y otras decisiones que
considera clave para el avance del proceso de transformación que dice estar
impulsando hacia el "socialismo del siglo XXI".
La oposición espera romper esa hegemonía, ejercer un contrapeso o introducir una
fórmula de "equilibrio". También asegura que hay que retomar la función
contralora de la Asamblea frente a los otros poderes, dominados por el
oficialismo, a través de interpelaciones a ministros, investigaciones oficiales
y otros mecanismos.
Las variaciones que se produzcan en el paisaje parlamentario cambiarán la
dinámica del quehacer político, tal como se le ha conocido en el último lustro.
El campo de las especulaciones está abierto sobre cómo respondería el
oficialismo en caso de una pérdida significativa de posiciones en el
Legislativo. Sin olvidar el impacto que esto tendría sobre las elecciones
presidenciales pautadas para 2012.
¿Qué se elige y cómo se elige?
La Asamblea está conformada por 165 diputados. Un
total de 110 son elegidos nominalmente, por nombre y apellido. Otros 52 serán
distribuidos entre los partidos políticos, a través de las listas, y 3
corresponden a la representación indígena.
Cada uno de los 24 estados en que está dividido el país elige una combinación de
diputados nominales, lista e indígenas, según su población.
Además, los venezolanos podrán elegir, por lista, la representación del país al
Parlamento Latinoamericano.
¿Cuántos diputados se necesitan para "ganar" la
Asamblea?
De acuerdo con la Constitución venezolana, la
mayoría de las decisiones de envergadura de la Asamblea (como aprobación de
leyes orgánicas) deben ser tomadas con el apoyo de dos tercios de la Cámara,
esto es, 110 parlamentarios.
Otras, como la posibilidad de otorgar voto de censura al vicepresidente o los
ministros, requieren de las tres quintas partes (99 diputados). El mismo número
se requiere para aprobar una Ley Habilitante que autorice al jefe del Estado a
legislar sobre ciertas materias.
El presidente Hugo Chávez ha dicho que espera obtener como mínimo dos tercios de
la Asamblea.
Para la oposición, que parte prácticamente de cero, cualquier avance es
ganancia, pero derrotar la aspiración presidencial – es decir, obtener al menos
56 diputados -- representaría una victoria contundente.
¿Quién tiene mayores posibilidades?
Antes de la veda de publicación de encuestas, que entró en vigor a comienzos de
esta semana, había pronósticos para todos los gustos.
En términos globales, empresas encuestadoras identificadas con diferentes bandos
coincidían en que las tendencias parecían equilibradas.
Sin embargo, expertos electorales señalan que la distribución de los diputados
podría no corresponderse con ese cuadro, debido a la forma en que el Consejo
Nacional Electoral (CNE) diseñó los circuitos de votación.
Es decir, obtener el 50% de los votos en todo el país podría no traducirse en
50% de curules en la Asamblea, dependiendo de en qué circuitos específicos se
hayan capitalizado las victorias.
Por otro lado, los encuestadores señalan que lo fragmentado de la elección
dificulta efectuar proyecciones.
¿Qué temas estarían en la agenda
del próximo Parlamento?
El oficialismo tiene una serie de proyectos
relacionados con la participación popular en el tintero, como la Ley de
Contraloría Social, la Ley de Participación Ciudadana o la Ley de Comunas.
Éstas contienen aspectos relativos a la reorganización de las comunidades, que
asumirían competencias hasta ahora reservadas a las más tradicionales
gobernaciones y alcaldías, así como sobre la naturaleza de la propiedad social.
Parte importante de estos polémicos proyectos, que recibieron un importante
impulso en el primer semestre del año y luego fueron "congelados", son
considerados por el oficialismo como fundamentales en la transición del
capitalismo al socialismo.
¿Está garantizada la transparencia de las elecciones?
El CNE, integrado por cuatro miembros de tendencia
oficialista y uno identificado con la oposición, asegura que la voluntad popular
será respetada por sobre todas las circunstancias.
La oposición, por su parte, dice haber aprendido la lección de 2005, cuando
alegó falta de garantías y transparencia para abandonar el terreno electoral.
Ahora se dice satisfecha con que el sistema automatizado con que votará el 100%
de los venezolanos pasa la prueba.
Sin embargo, recuerda que ninguna tecnología es "blindada", mantiene la queja
sobre el diseño de circuitos electorales – que considera fueron "manipulados"
para favorecer al oficialismo - y le reclama al CNE que permita que el sector
ligado a Chávez abuse de poder y recursos para hacer campaña.
Por último, deplora que no se haya autorizado la presencia de observadores
internacionales. De acuerdo con los reglamentos, habrá "acompañantes", que no
podrán emitir opinión ni dar informes públicos sobre lo que vean y escuchen
durante su estadía en Venezuela.