(IAR
Noticias) 16-Agosto-2010
El nuevo presidente endureció
su discurso tras el atentado del viernes en Bogotá.
Por Augusto Rojas - Clarín, Argentina
Sin
tener claridad sobre la autoría del atentado con cochebomba frente a la sede de
radio Caracol, en un hecho que el jueves dejó nueve heridos y cientos de
damnificados, el presidente colombiano Juan Manuel Santos endureció ayer su
discurso frente a la guerrilla de las FARC y revirtió la posibilidad de iniciar
negociaciones de paz con los rebeldes, tal como prometió en su asunción, hace
tan sólo ocho días.
“Hasta que quienes quieren dialogar de paz no demuestren su voluntad, la puerta
del diálogo estará cerrada. Los engaños (por parte de los rebeldes) se han
venido acumulando a través de la historia. El gobierno nacional, cuando
considere que las circunstancias están dadas –y, en la actualidad, no están
dadas– sacará la llave y abrirá de pronto la puerta (a una negociación
política)”, aseguró el presidente colombiano en una ceremonia militar en la
ciudad de Popayán, al sur del país.
El nuevo mandatario instó a las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC) a liberar secuestrados, abandonar prácticas de terrorismo,
liberar a niños que han reclutado a la fuerza y la extorsión. “Hasta que no
veamos eso, esta llave se mantendrá muy guardadita”, enfatizó.
El “endurecimiento” del discurso de Santos se da un día después del atentado con
cochebomba en pleno corazón financiero de Bogotá , que dejó nueve heridos, y que
un sector en el país considera que fue planeado por los rebeldes en una “especie
de saludo” a Santos, que como ministro de Defensa de Alvaro Uribe propinó los
más duros golpes a esa guerrilla.
“Si el atentado buscaba que nos intimidáramos o que el Gobierno o las Fuerzas
Armadas de pronto repensaran su política, las consecuencias y el efecto fueron
exactamente el contrario”, enfatizó el presidente, que sin embargo, admitió no
tener certeza sobre la autoría del ataque terrorista .
Sin embargo, analistas y políticos de izquierda descartan que las FARC estén
detrás del atentado y, por el contrario, sostienen que grupos de ultraderecha
–con presencia en las Fuerzas Militares– lo ejecutaron buscando alejar la
posibilidad de un diálogo.
“Las FARC no tendrían razón para ejecutar ese ataque cuando tanto su jefe
máximo, Alfonso Cano, como el presidente Santos se dijeron dispuestos a
conversar. Más bien, un sector dentro del Ejército, incómodo ante unas
negociaciones –por conveniencia política y económica– buscó la manera de alejar
la posibilidad de diálogo y, según la reacción del presidente, lo consiguieron”,
dijo a Clarín , el ex candidato presidencial de izquierda, Gustavo Petro.
Esta teoría la comparte incluso, el representante en Colombia del Alto
Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Christian Salazar.
Santos también descartó gestiones de la senadora opositora Piedad Córdoba en
Cuba para un proceso de paz con la guerrilla.
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