(IAR
Noticias) 16-Agosto-2010
La guerra contra el
narcotráfico está empeorando y Estados Unidos "está mirando para otro lado",
denuncia un editorial del Washington Post, en el que pide al presidente, Barack
Obama, más eficacia en sus políticas con el país vecino.
IAR
Noticias
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EFE
E l
diario considera que pese a las ayudas aprobadas por el Congreso estadounidense
y el compromiso del presidente Obama de estrechar la cooperación en la lucha
contra el narcotráfico, la violencia y el tráfico de armas no ha sido
suficiente.
"El Congreso ha asignado 1.300 millones dólares desde 2008 para ayudar a
combatir el tráfico de drogas en México, pero debido a las demoras burocráticas
y la escasa ejecución del presupuesto, sólo una fracción del dinero ha sido
gastado", indica el diario.
No obstante, "las fuerzas mexicanas todavía están esperando los imprescindibles
helicópteros de EEUU, los aviones de vigilancia y aviones no tripulados, así
como los programas de capacitación en áreas como el lavado de dinero".
"Peor aún" para el diario es que la administración Obama haya "rehuido la
obligación de tomar medidas enérgicas contra el tráfico ilegal de armas a
México", incluyendo la venta indebida de muchas de las 7.000 tiendas de armas
que hay en la frontera.
El Post recuerda que durante la última visita a Estados Unidos en mayo, el
presidente mexicano Felipe Calderón "rogó" a la Casa Blanca y al Congreso
restablecer la prohibición de las ventas de armas de asalto pero "como tantas
otras veces cuando se trata de las necesidades de este importante vecino, no ha
habido respuesta".
Por otra parte, destaca la "honestidad" y el "valor" de Calderón, que la semana
pasada presidió una conferencia pública de tres días para evaluar los resultados
de casi cuatro años de guerra contra los cárteles de la droga de México.
Desde que Calderón asumió el poder, en diciembre de 2006, y hasta la fecha, la
delincuencia organizada se ha cobrado la vida de 28.000 personas, según los
datos que recoge el Post, lo que supone 3.000 muertos más de los que anunció el
gobierno mexicano a principios de verano.
En este periodo, las autoridades mexicanas se han incautado de 84.000 armas,
incluidas cientos de rifles de asalto, granadas y otros equipos militares de
alta gama y se han registrado 963 incidentes entre las fuerzas federales y los
grupos de narcotraficantes.
Mientras, "la ferocidad de la violencia continúa aumentando" y las redes de
narcotraficantes han comenzado a "importar" algunas tácticas de Al-Qaeda y los
talibán, como los secuestros, las decapitaciones y las masacres de civiles
inocentes, incluidos niños, con coches bomba.
En abril pasado Calderón aseguró que más del 90% de las muertes atribuidas al
crimen organizado eran de sicarios, un 5% de policías y militares y menos del 5%
a población civil, para destacar que la guerra era entre los carteles de las
drogas.
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