El primer ministro turco, Recep
Tayyip Erdogan, asistió el miércoles a un encuentro empresarial en San Pablo,
donde destacó que Turquía y Brasil tuvieron el coraje de ocuparse de la cuestión
nuclear iraní, un asunto que ponía "incómoda a la comunidad internacional"
IAR
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/
AFP
En
su visita, sin precedentes para un primer ministro turco a Brasil, Erdogan evitó
referirse a la frialdad con que la comunidad internacional recibió el acuerdo
irano-turco-brasileño, que busca una solución negociada con Teherán, acusado de
ocultar fines bélicos detrás de su programa nuclear.
La asociación entre Turquía y Brasil en varias áreas "muestra que juntos
trabajamos bien", dijo.
Los empresarios brasileños y turcos deben "aprovechar esta relación y explorar
oportunidades", dijo Erdogan, que además calificó a su país de poderoso ambiente
para las inversiones.
El primer ministro turco recordó que el intercambio comercial entre su país y
Brasil alcanzó en 2009 un total de 1.500 millones de dólares, y admitió que tal
volumen "debería ser multiplicado".
El tratado comercial que negocian Turquía y el Mercosur "tendrá un importante
papel en las relaciones bilaterales" con Brasil, añadió Erdogan.
Este jueves, el gobernante será recibido en Brasilia por el presidente
brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, para discutir el acuerdo sobre
enriquecimento de uranio iraní, que suscitó desconfianza en el Consejo de
Seguridad de la ONU, del que Turquía y Brasil son miembros no permanentes.
Erdogan participará el viernes del III Foro Global de la Alianza de las
Civilizaciones, en Rio de Janeiro, y posteriormente completará una gira por la
región con visitas a Argentina y Chile.
La tibia recepción al acuerdo tripartito firmado en Teherán motivó el envío de
una carta del presiente Lula a sus pares Barack Obama (Estados Unidos), Nicolas
Sarkozy (Francia), Dmitri Medvedev (Rusia) y Felipe Calderón (México) para
destacar la importancia del entendimiento con Irán.