El presidente ruso, Dimitri
Medvedev, llegó el domingo al noreste de China en visita oficial y declaró que
los vínculos entre Moscú y Pekín estaban "selladas con la sangre" derramada en
su lucha pasada contra un entonces enemigo común.
IAR
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/
AFP
Medvedev
inició su visita de tres días a la segunda potencia económica mundial con este
viaje a la ciudad portuaria de Dalian, antaño bajo control ruso, donde rindió
homenaje a los soldados rusos muertos defendiendo el puerto de los invasores
japoneses.
"La amistad entre China es la elección estratégica de Rusia, es una elección
sellada con sangre hace años", dijo Medvedev a los veteranos de guerra rusos y
chinos. "La amistad entre los rusos y los chinos está consolidada por los
eventos militares y será indestructible", añadió. "Para Rusia y para China la
memoria de estos eventos es sagrada", declaró.
Antes de reunirse con los veterano y con Li Min, la hija de 73 años del líder
revolucionario chino Mao Zedong, el jefe del Kremlin depositó flores delante de
un monumento dedicado a los soldados muertos durante la guerra ruso-japonesa de
1904-1905 y la Segunda Guerra Mundial.
Dalian (Dalni, en ruso, que significa 'lejano') estuvo bajo control ruso a
finales del siglo XIX. La cercana base naval de Port Arthur fue escenario de una
terrible batalla durante la guerra de 1904/05, al término de la cual cayó en
manos de los japoneses. Estos últimos fueron desalojados en 1945 par los
soviéticos, que entregaron la base a China diez años más tarde. Miles de
soldados rusos y soviéticos reposan en el cementerio de la base.
Esta visita de Medvedev, acompañado por una importante delegación de
empresarios, es la segunda a China desde su elección a la presidencia, en 2008.
El presidente ruso debería firmar varios acuerdos, relativos sobre todo a una
mayor cooperación en materia de petróleo y gas, indicó el viernes el consejero
diplomático del Kremlin Serguei Prijodko.