l conflicto militar del Cáucaso le
sirvió a Moscú para mensurar los alcances reales de su creciente poderío
energético-nuclear-militar construido sobre las cenizas aún humeantes de la
URSS: En un espacio de pocos días humilló y denigró (como nunca nadie lo hizo) a
instituciones emblemáticas del poder imperial de EEUU y la UE, como lo son
la ONU y la OTAN, sus gendarmes globales a escala diplomática y militar.
Este
viernes el Ministerio de Asuntos Exteriores de Georgia acusó a Rusia de
infringir el acuerdo de Alto el fuego del 12 de agosto de 2008, que puso fin
a la guerra de cinco días que estalló entre Rusia y Georgia tras la invasión
del ejército georgiano contra la población civil de Osetia del Sur.
El 8 de
agosto de 2008, el Ejercito georgiano invadió a Osetia del Sur y atacó su
capital, Tsjinvali, con tanques y artillería pesada.
Rusia
envió tropas para reforzar el contingente de paz que tenía emplazado en la zona
del conflicto y para proteger a los vecinos locales, muchos de los cuales tienen
ciudadanía rusa.
Poco
después, Moscú reconoció la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia a
solicitud de sus pueblos y parlamentos. Georgia anunció que el territorio de las
repúblicas fue ocupado y rompió las relaciones diplomáticas con Rusia.
"Dos años después de firmar el acuerdo Rusia vuelve a incumplir las
condiciones del documento", declaró la cancillería georgiana en su página
oficial.
Georgia en reiteradas ocasiones acusó a Rusia de incumplir el acuerdo, no
obstante Moscú rechaza todas las acusaciones.
Según Tbilisi, Rusia incumplió la primera condición, ya que "con su
tratamiento no constructivo, como agresor y participante inmediato del
conflicto, dificulta alcanzar el progreso en el acuerdo con Georgia sobre la no
aplicación de fuerza en el marco de las consultas de Ginebra".
Las consultas de Ginebra se realizan desde el octubre de 2008 y cuentan con la
participación de las delegaciones de Abjasia, EEUU, Georgia, Osetia del Sur y
Rusia, así como representantes de la Unión Europea, ONU y OSCE (Organización
para la Seguridad y la Cooperación en Europa) y por ahora tan solo adelantaron
un documento con propuestas sobre instrumentos de prevención y arreglo de
incidentes en Georgia, Abjasia y Osetia del Sur.
En tanto, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, señaló el viernes que Rusia
mantendrá invariable su política sobre las repúblicas caucasianas de Abjasia y
Osetia del Sur, comunicó hoy el servicio de prensa del Kremlin.
"Rusia no cambiará su política sobre estas dos repúblicas y es una decisión bien
pensada", expresó Medvédev durante el encuentro que sostuvo hoy con el líder de
Osetia del Sur, Eduard Kokoiti.
Medvédev señaló que todas las decisiones tomadas hace dos años para defender a
los vecinos de Osetia del Sur y de Abjasia, así como el posterior reconocimiento
de la independencia de esas repúblicas, fueron hechos necesarios.
"Han pasado dos años y podemos afirmar que todas las decisiones tomadas por
Rusia en aquel entonces fueron necesarias. Es más, fueron unas decisiones
acertadas porque, como resultado, los pueblos abjaso y suroseta recibieron la
oportunidad de desarrollarse", dijo el presidente ruso.
También recordó que Moscú ha firmado con Abjasia y Osetia del Sur sendos
tratados de amistad, cooperación y seguridad referentes, en particular, a la
presencia militar rusa en esos territorios.
"A partir de esos documentos iremos desarrollando nuestras relaciones y estoy
convencido de que todo marchará bien", manifestó el jefe del Kremlin.