Los líderes de la Unión Europea
(UE) buscaron el jueves pasado disipar los temores sobre la crisis de la deuda en
España, que defendió su solvencia, en una cumbre en Bruselas en la que acordaron
imponerse una mayor disciplina presupuestaria e instaurar una tasa para los
bancos.
IAR
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/
AFP
Las medidas tomadas por España para hacer frente a su deuda y déficit públicos
son "valientes y serán eficaces", declaró el presidente del bloque, Herman Van Rompuy, asegurando que "todos" los países miembros "las apoyan".
"Consideramos que no hay ningún problema con España, confiamos plenamente en las
autoridades españolas", reafirmó por su parte el presidente francés, Nicolas
Sarkozy.
Con estas contundentes declaraciones, los líderes europeos aportaron su apoyo al
Gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero, blanco en los últimos días de
informaciones de prensa sobre la preparación de un rescate financiero para el
país.
Madrid aprobó en mayo un plan de austeridad que pretende rebajar el déficit del
11,2% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009 al máximo del 3% autorizado por
Bruselas en 2013, un esfuerzo por el que el Fondo Monetario Internacional (FMI)
se dijo este jueves "muy impresionado" pero cuyos resultados los mercados han
puesto en entredicho.
Pese a que la deuda pública española se encuentra por debajo de la media
europea, su precio se ha disparado situándose esta semana a más de 220 puntos
por encima del bono alemán, de referencia en la Eurozona.
También se incrementaron las preocupaciones sobre la deuda privada y las
aparentes dificultades de los bancos españoles para financiarse en los mercados.
Prueba de ello, los bancos y cajas de ahorros españoles pidieron prestada en
mayo una suma récord de 85.600 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE),
el doble que el organismo les prestó antes del hundimiento del banco Lehman
Brothers en septiembre de 2008, según el diario británico Financial Times.
Pero los líderes de la UE también decidieron atacar ese frente al acordar por
primera vez la publicación de los resultados de las pruebas europeas sobre la
solvencia de los bancos, que, según fuentes del gobierno español, colocan al
español Banco Santander como la entidad más 'sana' de Europa.
La publicación prevista para julio de estos tests que realiza el Comité Europeo
de Supervisores Bancarios es una prueba de "transparencia, fundamental para
ganar la confianza", declaró Zapatero, felicitándose de una medida que el
miércoles ya anunció de forma unilateral el Banco de España.
"No hay nada mejor que la transparencia para demostrar la solvencia y para dejar
atrás tanto rumor sin fundamento", insistió el jefe del Ejecutivo.
La última cumbre europea bajo la presidencia rotativa de España, que finaliza el
30 de junio, alumbró paralelamente un compromiso para evitar que las finanzas
públicas de los países de la UE vuelvan a desbordarse como en la actualidad, en
especial mediante "sanciones progresivas".
Para los Estados que no hagan los deberes, los 27 estudiarán sanciones que van
desde retirar las subvenciones europeas que reciben hasta suprimir el derecho a
voto en el seno del bloque, unas medidas que podrían concretarse en los próximos
meses.
El bloque decidió paralelamente hacer "cargar" a los bancos, juzgados
responsables de la última hecatombe financiera, con los "costos de la crisis" a
través de la introducción de una tasa, una idea que elevarán al G20 de fines de
junio en Toronto.
Estas maniobras, con las que la UE busca aprender de las lecciones de la crisis,
se suman a las medidas de urgencia ya adoptadas: un plan financiero para salvar
a Grecia de la bancarrota y un fondo de 750.000 millones de euros cofinanciado
por el FMI para acudir en ayuda de cualquier país de la zona euro en apuros.
Anna Pelegrí /AFP