El Grupo de las 20 economías líderes
llegó a un incómodo compromiso el sábado 5 de junio sobre la necesidad de
aplicar rápidamente recortes presupuestarios para calmar a los mercados
financieros globales, atemorizados ante la crisis de deuda en Europa.
IAR
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/
Reuters
Los
ministros de Finanzas del G-20 buscaron impulsar la confianza de los mercados,
declarándose listos para salvaguardar la recuperación y recalcando la
importancia de poner sus finanzas públicas en orden.
El G-20 dijo que la reciente volatilidad en los mercados financieros servía como
recordatorio de que quedaban grandes desafíos pese a una recuperación económica
global más rápida de lo esperado, aunque desigual.
"Esos países con serios desafíos fiscales deben acelerar el ritmo de la
consolidación. Acogemos los recientes anuncios de algunos países de reducir sus
déficits y de fortalecer sus marcos de trabajo e instituciones fiscales", dijo
el G-20 en un comunicado emitido tras dos días de negociaciones en Busán.
El euro cayó a un mínimo de cuatro años el viernes, en parte debido a
preocupaciones de que Hungría podría enfrentar una crisis de deuda similar a la
de Grecia, que debió recurrir a sus compañeros de la zona euro el mes pasado por
un rescate de 110.000 millones de euros.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, dijo que en el encuentro se
determinó que era inevitable hacer un esfuerzo para reducir los abultados
déficits presupuestarios. Mencionó que Estados Unidos y otros miembros del G-20
habían pedido más medidas para estimular la demanda, agregando que hubo
diferencias de opinión.
Geithner diplomático
En una carta que envió a los
ministros el jueves 3 de junio , el secretario del Tesoro de Estados Unidos,
Timothy Geithner, dijo que el crecimiento mundial no alcanzaría su potencial a
menos que el resto del mundo compense una caída en la demanda agregada,
provocada por un aumento en los ahorros de Estados Unidos mientras los hogares
endeudados ajustan sus gastos.
El secretario destacó la necesidad de que Japón y países europeos con superávit
- refiriéndose a Alemania- impulsen su deemanda doméstica.
Añadió que China, que también maneja un gran superávit de pagos externos,
debería dejar que su tipo de cambio se aprecie para promover el gasto interno.
"El Gobierno alemán tiene una muy buena apreciación de los desafíos que vienen y
lo importante que va a ser el crecimiento no sólo para el éxito de sus planes
financieros en Europa (...) sino también para (...) la consolidación fiscal
general", sostuvo Geithner.
La falta de noticias concretas, aunque no sorprende, podría resultar
decepcionante para los mercados financieros cuando abran el lunes, dijo Tohru
Sasaki, jefe de estrategia cambiaria de JPMorgan Chase Bank en Tokio.
Sasaki dijo que, por el contrario, los mercados podrían verse influenciados por
las noticias desde Hungría, donde un alto funcionario del nuevo Gobierno dijo
que las cifras el presupuesto actual no reflejaban la realidad y que la meta de
déficit 2010 sería imposible si no se hacen cambios.
"La preocupación por los países euro tendrá un impacto negativo sobre los
mercados asiáticos el lunes", auguró.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn ,
dijo que se sentía "totalmente cómodo con la petición del G-20 a los atribulados
países de la zona euro a acelerar el ritmo de recorte de sus déficits".
El FMI está ayudando a la zona euro a rescatar a Grecia, después de que perdió
la confianza de los mercados de bonos y no pudo refinanciar su vasta deuda. En
conjunto están armando una red de seguridad por 750.000 millones de euros
(910.000 millones de dólares) para la zona euro en caso de que otros países
miembros no logren compradores para sus bonos.
Una forzada reestructuración de deuda infringiría graves pérdidas a los bancos
de la zona euro.
Reforma bancaria
Sobre el tema principal en Busán, la reforma bancaria global, los ministros
confirmaron un plazo final en noviembre para desarrollar normativas que
aumentaran las protecciones de capital de los bancos y desalentaran el
apalancamiento y la toma de riesgos excesiva.
El G-20 dijo que apuntaba a implementar los nuevos estándares para finales del
2012. Pero el gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, jefe de la Junta de
Estabilidad Financiera, dijo que la fecha posiblemente marcaría el inicio de una
fase preparatoria para las nuevas reglas.
Frente a una oposición encabezada por Canadá, el G-20 abandonó una propuesta de
un impuesto bancario global para financiar futuros rescates, aunque el grupo
dijo que el sector financiero debería realizar una contribución "sustancial"
hacia el coste de un nuevo rescate.
Para ese fin a los líderes se les pedirá presentar un conjunto de opciones
políticas - incluyendo un impuesto - para que los países puedan tener opciones a
elegir cuando se reúnan en Toronto a finales de junio.