El Gobierno socialista lidiaba con
una profundización de la crisis política el domingo, cuando la reforma de un
mercado de trabajo "disfuncional" pendía de un hilo y sus posibilidades de
sobrevivir más allá del otoño parecían sombrías.
IAR
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Reuters
Los sondeos de opinión del fin de semana mostraron que el Gobierno del
presidente José Luis Rodríguez Zapatero está bastante por detrás del principal
partido de la oposición, y que muchos votantes creen que tendrá que convocar
elecciones anticipadas ya que será difícil recabar apoyos a su austero
presupuesto para 2011.
"Aparte de la debilidad económica, las cosas se complican por una crisis
política también, una crisis política por una forma de gobernar que no es
adecuada", dijo Ángel Laborda, economista de la Fundación de Cajas de Ahorros (FUNCAS).
"Creo que sí, nos acercamos a unas elecciones anticipadas tarde o temprano",
añadió.
Los socialistas atraviesan dificultades para convencer a los nerviosos mercados
financieros de que la cuarta economía de la zona euro no seguirá los pasos de
Grecia, pero con las creciente oposición política en el país, su capacidad para
impulsar reformas es limitada.
Los problemas de Zapatero, que se enfrenta con un creciente desempleo e intenta
evitar una crisis de deuda similar a la griega, son inmediatos.
El plazo para que Gobierno, sindicatos y empresarios acuerden la reforma laboral
que frene el desempleo y haga más competitiva la economía española concluye la
próxima semana.
La deuda probablemente sufra un revés cuando los mercados de bonos reabran tras
la rebaja de la deuda el pasado viernes.
Velocidad extraordinaria
Un sondeo de Sigma Dos para El Mundo mostró el domingo que el Partido Popular
lograría un 45,6 por ciento de los votos si hoy hubiera elecciones, una ventaja
de 10,5 puntos porcentuales frente a los socialistas.
El PSOE obtuvo una ventaja de tres puntos porcentuales frente al PP en las
elecciones de marzo de 2008, pero su gestión de la crisis económica y el
desempleo, que se ha duplicado con creces hasta 4,6 millones de personas, ha
hecho mella en sus apoyos.
El Mundo destacó el ritmo en la pérdida de respaldo a los socialistas.
"Pero si ya es insólito que el PSOE haya perdido casi 9 puntos de respaldo en
solo dos años, lo que convierte este dato en extraordinario es que se haya
producido de forma brusca, fulminante, como si todo el proyecto de Zapatero
hubiera implosionado de repente y el mismo se hubiera caído del pedestal", dijo
el diario.
Otro sondeo de opinión de El Periódico de Catalunya señaló el sábado que el PSOE
estaba a ocho puntos porcentuales del PP.
Realizado entre el 25 y el 27 de mayo, el sondeo de Sigma Dos se produjo tras el
anuncio gubernamental de un plan de austeridad que contempla recortes salariales
a los funcionarios y congelación de medidas sociales como el cheque bebé.
El problema más acuciante de esta semana es la negociación sobre la reforma
laboral. Superado el plazo inicial del 31 de mayo, las conversaciones se
extenderán una semana. Si las negociaciones fracasan, el Gobierno propondrá sus
cambios por decreto en la reunión del gabinete el 11 de junio, arriesgándose así
a una confrontación con los sindicatos.
En un informe de la semana pasada, el Fondo Monetario Internacional dijo que el
"mercado laboral disfuncional" era uno de los muchos desafíos del país.
Las conversaciones a tres bandas para la reforma - considerada por los
economistas clave para hacer frente a un desempleo del 20 por ciento y a una
fuerza laboral improductiva y poco competitiva - siguieron estancadas durante el
fin de semana.
Los sindicatos, aliados tradicionales de los socialistas, han dicho que
responderán con una huelga general si se les impone la reforma.
La deuda española afronta una drástica caída en los mercados internacionales
después de que la agencia de calificación crediticia Fitch rebajara la deuda
soberana a un punto por debajo del máximo el viernes por la noche.
El 'spread' del bono español a diez años frente al bono alemán ha crecido a 156
puntos básicos, desde aproximadamente los 80 a mediados de abril, ante las
crecientes dudas sobre la economía española.
"La crisis política anula las efectos positivos que las medidas de consolidación
de déficit fiscal tienen porque está afectando a la confianza de los inversores
más que los posibles beneficios de las propias medidas", dijo Laborda.
Apoyos parlamentarios
El Gobierno ha prometido recortar el déficit desde el 11,2 por ciento del
Producto Interior Bruto al 3 por ciento del PIB para 2013, pero Zapatero está
teniendo problemas para recabar apoyos parlamentarios.
El plan de austeridad superó la votación por apenas un punto el pasado jueves,
lo que ha generado rumores de que Zapatero podría verse forzado a convocar
elecciones anticipadas si sus presupuestos para 2011 no superan el trámite en el
Congreso, previsiblemente en septiembre.
Según El Mundo, la mitad de los españoles esperan un adelanto de las elecciones,
previstas para 2012, algo que ya habían pedido PP y CiU.
Sin una mayoría absoluta en el Parlamento o apoyos de PP o CiU, la única vía de
Zapatero para evitar una moción de confianza sería hacerse con los apoyos de los
partidos minoritarios para aprobar el presupuesto.
El Partido Nacionalista Vasco fue clave para aprobar las cuentas de 2010 y para
la primera ronda de recortes presupuestarios, pero el jueves votó contra los
planes de austeridad de Zapatero y el Gobierno necesitará un incentivo atractivo
para poner al PNV de su lado.
Paul Day / Reuters