Los dos sindicatos mayoritarios españoles rechazaron el miércoles las
nuevas medidas de ajuste fiscal, afirmando que amenazan el crecimiento del país
y la reforma laboral en marcha.
IAR
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Agencias
Los líderes no descartaron movilizaciones sociales en contra del nuevo
plan, anunciado el miércoles en el Congreso por el presidente, José Luis
Rodríguez Zapatero, pero no quisieron responder a reiteradas preguntas sobre
posibles convocatorias de huelga.
"Vamos a esperar al viernes a que se concreten las medidas, a que llame
el Presidente y se reúnan los órganos del sindicato, como comprenderán no voy a
anunciar nada sin todo esto", dijo el secretario general de CC.OO., Ignacio
Fernández Toxo, en una conffrencia de prensa, tras señalar que ya había
manifestado su impresión de las medidas en una conversación telefónica con
Zapatero.
Dicho esto, Toxo mostró su profundo rechazo a las medidas: "El plan de ajuste
merece el rechazo más absoluto",
Mientras que el secretario general de UGT, Cándido Méndez, señaló que las
medidas "quebraban el discurso del presidente", Toxo fue más allá y pidió
al Gobierno una rectificación antes de que el viernes el Consejo de Ministros
apruebe el paquete, encaminado a reducir el déficit público español.
"(...) por los efectos que va a provocar en términos de crecimiento y de paro,
creo que esto no lo debe tolerar la sociedad española y esperamos una
rectificación", dijo.
Zapatero, que hace solo una semana rehusó acelerar el recorte del déficit para
no poner en riesgo la recuperación económica, reconoció en el Congreso que las
nuevas medidas reducirían en unas décimas el crecimiento.
El plan incluye un recorte de los salarios del sector público y la congelación
de las pensiones, unas medidas "injustas" según los líderes sindicales.
"Hoy se fuerza a nuestro país a adoptar nuevas medidas de ajuste que una vez más
transfieren la carga a la inmensa mayoría de la ciudadanía", dijo Toxo y
destacó que una tercera parte del recorte se centra en los salarios públicos.
Los líderes sindicales también advirtieron, aunque de forma más velada, que las
medidas complicaban las conversaciones en marcha para alcanzar un acuerdo sobre
la reforma laboral, considerada clave para España por economistas y responsables
monetarios.
"Las medidas dificultan un acuerdo en la reforma laboral", dijo Toxo
aunque, al igual que su homólogo en UGT, se mostró todavía confiado en un
acuerdo antes del vencimiento del plazo a finales de mayo.
"Espero que, en no mucho tiempo, podamos acordar las medidas que aseguren la
estabilidad del sistema y la equidad de sus prestaciones", dijo Méndez en
declaraciones a la Cadena Ser.