La comisión de Justicia y
Asuntos Legales del Senado ruso anunció hoy que estudiará la imposición de la
pena de muerte a los terroristas después de que dos atentados suicidas mataran
el lunes a 39 personas y dejaran más de 70 heridos en el metro de Moscú.
IAR
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EFE
"Esta
es nuestra reacción ante los trágicos sucesos de la víspera", señaló Anatoli
Liskov, jefe de la comisión, según el diario digital Gazeta.ru.
Liskov añadió que en los próximos días la comisión tiene intención de proponer
enmiendas a la legislación para castigar con la pena capital a los autores y
organizadores de atentados que cuesten la vida a un gran número de personas.
Según el artículo 205 del código penal ruso, la cadena perpetua es la máxima
pena contemplada para los terroristas, independientemente del número de víctimas
que causen sus atentados.
La comisión pretende que dicho artículo estipule la pena de muerte como castigo
para los terroristas cuyos atentados ocasionen la muerte de gran número de
personas.
Sobre la aplicación de la pena de muerte en Rusia pende desde 1996 una moratoria
decretada por el entonces presidente ruso Borís Yeltsin, condición impuesta por
el Consejo de Europa para aceptar a Rusia en su seno.
"Pero si ocurren crímenes tan horribles como este, debemos proponer a la
sociedad otra variante de castigo penal, para que la gente que planee un
atentado sepa lo que le espera", dijo Liskov.
Cada vez que Rusia es escenario de un atentado terrorista, como el que la
víspera conmocionó a la capital rusa, los diputados y senadores proponen aplicar
la pena de muerte para los crímenes más graves, como terrorismo y violación.
No obstante, la Iglesia Ortodoxa Rusa, los activistas de los derechos humanos y
los partidos liberales se oponen y abogan por la abolición definitiva de la pena
capital.
Otros analistas consideran que la revocación de la moratoria sobre la aplicación
de la pena de muerte perjudicaría la imagen de Rusia y afectaría a las
relaciones con Occidente.