La Unión Europea ha aplazado
una decisión sobre la nueva regulación prevista para los fondos de inversión
especulativos, que hoy debían tomar los ministros de Economía y Finanzas de la
UE.
IAR
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EFE
Según
fuentes de la Presidencia de turno española, la retirada de este punto del orden
del día se debe al deseo de reunir el mayor grado de acuerdo sobre esta
directiva clave para el sector financiero y a la que se oponen Reino Unido y
Estados Unidos. Londres se opone prácticamente en solitario a la directiva por
considerar que perjudica a la City, donde se concentran entre el 70% y el 80% de
los fondos europeos.
Esta directiva también ha provocado ya un enfrentamiento entre la UE y EEUU. De
hecho, el secretario del Tesoro, Tim Geithner, ha escrito una carta a la
vicepresidenta económica del Gobierno y presidenta de turno del Ecofin, Elena
Salgado y al comisario de Mercado Interior, Michel Barnier, en la que expresa su
"preocupación" por considerar que la norma de la UE sobre 'hedge funds'
"discriminará a las empresas estadounidenses y les denegará el acceso al mercado
de la UE del que ahora disfrutan".
"Se ha avanzado mucho, se quiere avanzar más y se busca el máximo apoyo
posible", ha indicado la portavoz de la presidencia española, Cristina Gallach.
A su llegada a la reunión del Consejo Ecofin, Salgado, que preside la sesión
había subrayado su propósito de convencer al mayor número de delegaciones.
"Lo que es bueno siempre es tener el máximo consenso, así que vamos a seguir
trabajando por él", respondió Salgado a la pregunta de si era posible acordar
hoy un principio de acuerdo sin el apoyo del Reino Unido, donde está radicada en
Europa la mayoría de los fondos considerados de alto riesgo.
Uno de los principales puntos de discrepancia es el tratamiento que debe darse a
los gestores de fondos de alto riesgo basados fuera de la UE. Reino Unido
reclama que, si estos gestores son autorizados por el supervisor de un Estado
miembro, se beneficien de un pasaporte europeo que les permita operar en todos
los países de la UE. Ello permitiría que los 'hedge funds' basados en
territorios dependientes de Reino Unido como Jersey o las islas Caimán puedan
trabajar en toda la UE si los aprueba la autoridad británica.
El resto de estados miembros se opone a dar un pasaporte europeo a los gestores
de fondos extranjeros porque no estarán sometidos a las mismas exigencias de
transparencia que impondrá la UE. Reclaman que se mantenga la situación actual,
es decir, que los gestores de fuera de la UE tengan que pedir autorización en
cada uno de los países en los que quieran operar.
La norma sólo se aplicará a los gestores de 'hedge funds' con una cartera de más
de 100 millones de euros. Para los gestores que no recurran al apalancamiento el
límite para escapar a la regulación será más alto, de 500 millones, por
considerarse que no plantean un riesgo sistémico.
Para operar en la UE, los gestores de fondos de alto riesgo deberán obtener la
autorización del supervisor del Estado miembro en el que estén basados y estarán
sujetos a supervisión y a controles estrictos, así como a duras exigencias de
transparencia. Los supervisores tendrán todos los poderes necesarios para
intervenir en caso de que el apalancamiento de los fondos suponga una amenaza
para la estabilidad del mercado financiero.
Los gestores que cumplan estos requisitos tendrán derecho a gestionar y vender
fondos no sólo en su propio país sino en toda la UE, es decir, se beneficiarán
de un pasaporte europeo. La norma incluye además restricciones a las primas
salariales que cobran los gestores. Francia considera insuficientes estos
límites porque son menos estrictos que los que la normativa europea prevé para
los directivos de bancos.