La primera ministra ucraniana,
Yulia Timoshenko, apareció hoy en público por primera vez desde los comicios
presidenciales del pasado domingo, pero guardó mutismo sobre los resultados
electorales, que le dieron la victoria a su rival, el líder opositor Víctor
Yanukóvich.
IAR
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EFE
La
jefa del Gobierno convocó a una reunión del Gabinete de Ministros dedicada a la
situación en los sectores de la agricultura y la metalurgia, tras la cual no se
prevé su comparecencia ante la prensa.
"Nuestro equipo, que desde hace dos años lucha contra la crisis, comienza a
recibir resultados positivos", dijo al comienzo de la reunión Timoshenko, citada
por el diario digital Liga.net.
La víspera, Yanukóvich instó a primera ministra a reconocer su derrota en las
urnas y a dimitir de la jefatura del Gobierno.
Según los datos de la Comisión Electoral Central (CEC) correspondientes al cien
por ciento de los voto escrutados, el líder opositor consiguió el 48,95 por
ciento de los votos, mientras que Timoshenko logró el 45,47 por ciento.
Un 4,36 por ciento de los electores votaron contra ambos candidatos, posibilidad
que contempla la ley electoral ucraniana, y poco más del uno por ciento de los
sufragios emitidos fueron declarados nulos.
El Bloque de Yulia Timoshenko (BYT) la formación de la primera ministra, anunció
que ha elevado a la CEC "reclamaciones fundamentadas" con el objeto de conseguir
el recuento de los votos en más de 900 colegios electorales.
Las denuncias de falsificaciones masivas presentadas por el BYT contrastan con
las conclusiones de varias misiones de observadores internacionales, que
establecieron que los comicios del pasado domingo cumplieron con los estándares
democráticos.
La CEC ha admitido que durante los comicios se produjeron irregularidades, pero
recalcó que éstas tuvieron carácter aislado y en ningún caso han incidido en los
resultados de la votación.