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Un grupo de obreros de la automotriz Nissan
marcha en Avila, España, en defensa del empleo. |
En inglés significa "chanchos" y es un acrónimo formado por las iniciales de Portugal, Irlanda, Grecia y (Spain) España. Esos países son puntos débiles de una crisis global que no encuentra piso. La semana pasada sus Bolsas se desplomaron.
Por Néstor Restivo - Clarín, Argentina
Al
gobierno, la sociedad y la prensa españolas no les hace nada de gracia eso de
que llamen chancha a su economía. PIGS -chanchos en inglés- es un acrónimo
formado por las iniciales de Portugal, Irlanda (primero había sido Italia, luego
se reemplazó), Grecia y España (Spain). Y lo usan sobre todo medios británicos,
despectivamente. "Hace ocho años -escribió por ejemplo Financial Times a fines
de 2008-, los cerdos llegaron realmente a volar. Sus economías se dispararon
después de unirse a la eurozona. Ahora los cerdos caen de nuevo a tierra".
Los medios españoles, que en general tratan bastante mal a las economías y
gobiernos latinoamericanos (no los trataban así cuando las empresas ibéricas
hacían aquí mayores negocios, en los años 90), ahora se quejan de ver en la
prensa sajona el peyorativo PIGS.
Por cierto, para una economía como la de España, novena en el mundo medida por
su Producto Bruto Interno, que se quejó al Grupo de los 20 por no ser parte
integrante del "club" (va como invitada, mientras países más chicos sí son
miembros plenos), no es un lugar elegante estar al lado de los primos pobres de
Europa.
Su veloz desarrollo de las últimas tres décadas dejó atrás ese pasado cuando
también la humillaban algunos analistas señalándola como parte del norte
africano, encerrada además en el oscurantismo dictatorial. Y le debería permitir
integrar las grandes ligas, no ser tratada como un puerco.
Pero el acrónimo PIGS no debería explicar mucho más. Es, apenas, una
simplifación típica de esta época donde la única certeza es la incertidumbre de
la economía global, todavía en manos de tahúres de alto vuelo pese a las
promesas de una nueva regulación.
Igual que un PIGS hay un BRIC (Brasil, Rusia, India y China), sigla más
edificante pues alude a los "nuevos emergentes" y en inglés quiere decir
ladrillo, lo que da la idea de fortaleza, siempre que no sea otra burbuja
inmobiliaria...
También hay un PRAE, que significa Países Ricos Altamente Endeudados, acuñado
por el economista peruano Oscar Ugarteche y donde quizá España se sentiría, si
no mejor, al menos rodeada de mejor perfume y glamour. Ahí están EE.UU., Japón,
Alemania, el Reino Unido o hasta Dubai, países con un PBI per cápita muy alto
pero con grandes deudas y déficit a los que, por alguna razón, nunca le reclaman
"ajuste fiscal".
Ni qué hablar de los Grupos formados, reales o virtuales, en la globalización:
el G-2, el G-5, el G-7, el G-8, el G-10, el G-15, el G-20...
La nave va, en tanto. La crisis global sigue su curso y no halla soluciones ni,
todavía, piso. Pero qué prolífica es en inventar siglas.