usia ha rechazado la petición de Europa para que retire sus misiles nucleares
tácticos de las fronteras que tiene con la Unión Europea (UE) en el enclave
báltico ruso de Kaliningrado y la península de Kola, entre los mares Blanco y
de Barents."No veo lógica en esta iniciativa", declaró el
presidente del comité de Asuntos Internacionales de la Duma rusa (cámara de
diputados), Konstantín Kosachov, al comentar la propuesta de
los ministros de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, y
sueco, Carl Bildt.
Sikorski y Bildt publican en "The New York Times" y "The
International Herald Tribune" un artículo en el que proponen a Rusia que
retire sus "numerosas" armas atómicas tácticas de las dos zonas
colindantes con la UE, Kaliningrado y la península de Kola.
Además, instan a Rusia y Estados Unidos, que actualmente
negocian un nuevo acuerdo de recorte de sus arsenales atómicos estratégicos, a
que pongan en marcha una "considerable reducción" de sus armas nucleares
tácticas emplazadas en Europa.
"Estas medidas podrían ser fruto de negociaciones y también existe la
posibilidad de emprender sustanciales esfuerzos unilaterales llamados a
fortalecer la confianza", señalan Bildt y Sikorski en su artículo, reproducido
por medios rusos.
Según Kosachov, la iniciativa de Polonia y Suecia no tiene sentido hasta
que Europa no acepte la propuesta del Kremlin de firmar un nuevo tratado de
seguridad europea que acabe con las líneas divisorias que de hecho persisten
en el viejo continente.
Moscú propone firmar un nuevo tratado de seguridad europea para refrendar
en un documento vinculante todo lo acordado entre la OTAN y Rusia en 1997,
cuando firmaron su Acta Fundamental para sus nuevas relaciones, y que la
Alianza incumple, en opinión de Moscú.
La OTAN y EEUU se declaran abiertos para debatir la
propuesta rusa, aunque la consideran inoportuna y embarazosa, y proponen
estudiarla en el marco de la Organización para la Seguridad y la Cooperación
en Europa (OSCE), pues afecta a todo el continente.
"Por ahora, ni Polonia ni Suecia reaccionaron a esta propuesta del jefe de
Estado ruso, Dmitri Medvédev", subrayó Kosachov, que recordó que Polonia hasta
hace poco apoyaba el despliegue de antimisiles estadounidenses en su
territorio y ahora emplazará cohetes Patriot.
El diputado ruso declaró a la agencia Interfax que la iniciativa de Polonia
y Suecia "tiene razón de ser, pero no tiene perspectivas de realizarse hasta
que la seguridad en Europa no sea colectiva, única e indivisible".
El analista ruso Alexandr Jramchijin opinó que el primer
paso lo debe dar EEUU, mientras el experto militar Leonid Ivashov señaló que
Rusia no retirará sus armas tácticas de las regiones occidentales hasta que
los países aliados vecinos no asuman el compromiso de no emplazar armamento
atómico en su territorio.
Ivashov recordó que la OTAN declinó en 1998 la propuesta de Moscú de
prohibir el despliegue de armas nucleares en los futuros nuevos miembros de la
Alianza, lo que ahora hace posible su emplazamiento en Polonia, Noruega o los
países bálticos.
Bildt y Sikorski señalan que, según la comisión internacional para asuntos
de la no proliferación, EEUU mantiene desplegadas en Europa unas 200
de sus aproximadamente 500 cabezas nucleares tácticas en servicio,
mientras que Rusia ha emplazado en la parte occidental del país la
mayor parte de sus 2.000 ojivas atómicas.
El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, denunció
hace poco que la OTAN no respeta el principio acordado con Rusia sobre el
"carácter indivisible de la seguridad", es decir, que ningún país debe
fortalecer su seguridad a costa de la de los demás.